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El termómetro, larga evolución de un aparato cotidiano

Tomarse la temperatura en casa, en el trabajo o en la entrada de centros comerciales se convirtió en una costumbre habitual durante la pandemia por Covid-19. Los termómetros se convirtieron en parte de nuestra cotidianidad. Por eso hoy le traemos una curiosa efeméride.

Cada 22 de diciembre se recuerda su Día Mundial. Pero, ¿cuál es el origen de esta herramienta tan común? Para rastrear el primer termómetro hay que remontarse a los años 280 a.C. En esa época, el ingeniero griego Filón de Bizancio notó la expansión y contracción del aire a medida que la temperatura subía y bajaba. Sin embargo, no existía un aparato para medir tal fenómeno.

Orígenes del termómetro

En 1593, el ingeniero y científico italiano Galileo Galilei inventó un termómetro de agua rudimentario, que por primera vez permitió medir las variaciones de temperatura. Aunque por definición en realidad era un termoscopio.

Dicho aparato consistía en un recipiente lleno de bulbos u objetos de masas variables, cada uno con una marca de temperatura. La flotabilidad del agua cambiaba con la temperatura, algunos de los bulbos se hundían mientras que otros flotaban y el bulbo más bajo indicaba a qué temperatura estaba.

De acuerdo al Diccionario de Oxford, el sacerdote y científico francés Jean Leurechon usó por primera vez la palabra termómetro en su libro “Recreaciones Matemáticas” en 1626.

Leurechon hacía referencia a un aparato empleado en un experimento con un tubo cilíndrico de vidrio, con una bolita en la parte superior, que usaba una combinación de agua y “licor de color”.

Este artefacto se perfeccionó en las décadas siguientes al experimentar con líquidos como el mercurio. Este elemento permitió proporcionar de forma más exacta una escala para medir la expansión y contracción por el aumento y la disminución de las temperaturas.

“En 1724, un fabricante de instrumentos alemán llamado Gabriel Fahrenheit se decidió por el mercurio como el líquido más adecuado para medir la temperatura. Calibró su primer termómetro utilizando una mezcla de hielo y agua con sal marina como temperatura cero”, señala el medio The Guardian.

Diferentes escalas de temperatura

Gabriel Fahrenheit produjo entre los años 1700 y 1730 varios instrumentos de mercurio precisos. Él calibró sus termómetros en una escala propia que variaba desde 32°, el punto de fusión del hielo, hasta 96° para la temperatura corporal.

La escala en celsius se atribuye al astrónomo sueco Anders Celsius, quien la desarrolló en 1742. Celsius utilizó 0° para el punto de ebullición del agua y 100° para el punto de fusión de la nieve.

94 años después, el físico británico William Thomson, conocido también como Lord Kelvin, propuso un sistema que usaba el grado celsius, pero estaba ajustado al cero absoluto (−273,15 °C). La unidad de esta escala ahora se conoce como kelvin.

A través de los años, persistió un gran problema en la industria de los termómetros. Cada fabricante tenía su propia escala y su propio sistema para medir la temperatura.

En 1948, una conferencia internacional sobre pesos y medidas adoptó la escala celsius como la medida estándar mundial. No obstante, en Estados Unidos y Reino Unido todavía se usa ampliamente la escala Fahrenheit y Kevin.

Los termómetros actuales

El primer termómetro médico práctico fue creado por el inglés Thomas Allbutt. Su invento de 1867 tenía solo 15 centímetros de largo y podía leer con precisión una temperatura en solo cinco minutos, cuando antes tardaba hasta más de 20 minutos.

El inventor ruso-estadounidense Jacob Fraden  creó en 1984 el termómetro de oído más utilizado en el mundo.

Hoy, las versiones digitales utilizan circuitos electrónicos y transductores. Son pequeños, fáciles de transportar y generalmente tienen una pantalla digital. La forma en que funcionan depende de sus tipos de sensores.

En el siguiente video, publicado por el youtuber “Waldo Gutiérrez”, se explica cada una de las partes interiores de un termómetro y cómo funcionan:

Actualmente, existen otros tipos de termómetros: de alcohol, de inversión, de máxima, de mínima, el termistor, de diferencial de Beckmann o de cristal líquido. El más común en la fabricación general sigue siendo el termómetro electrónico.

Desde marzo de 2020, el uso de termómetros infrarrojos facilitaron la detección rápida de fiebre o coronavirus. Estos dispositivos aseguran lecturas de temperatura rápidas y precisas, sin entrar en contacto físico con el usuario.

Termómetro
Foto: Shutterstock

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