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Mundo Diners al día

La rigurosa ceremonia del té en Japón

por Leisa Sánchez

Libros sagrados confirman el arte de los chinos y los japoneses para la ceremonia del té, la infusión portadora de “la revitalización física y espiritual”.

Ceremonia del té
Ceremonia del té al aire libre. Foto: Imagen de fxquadro en Freepik

En Japón, la ceremonia del té está considerada como una de las tres artes clásicas del refinamiento japonés junto al incienso kodo y los arreglos florales ikebana o kado. Se trata de un rito que se remonta al budismo zen y al año 815, cuando un monje presentó a un emperador nipón la infusión que se acostumbraba tomar en China.

El té empezó a popularizarse de una forma más amplia en el siglo XII, asegura la Oficina Nacional de Turismo de Japón, al precisar que primero se utilizó en las ceremonias religiosas de los monasterios y después quedó asociada a las élites de la sociedad japonesa.

En japonés, la ceremonia del té verde en polvo recibe el nombre de chanoyu o “camino del té (chado o sado), mientras que el arte de la preparación y el ofrecimiento de la bebida  se denomina otemae. El ritual se rige por los principios de la armonía, el respeto, la pureza y la tranquilidad.

El té suele servirse en reuniones formales e informales. Pero, es tal la rigurosidad que una reunión formal puede durar cuatro horas durante las cuales “el anfitrión dedica todo su ser a crear un ambiente en el que sus invitados disfruten estética, intelectual y físicamente, rodeados al mismo tiempo de una gran serenidad”, precisa el portal Web Japan.

Además de escuelas especializadas en la enseñanza, quienes visiten Japón pueden aprender sobre esta tradición en las casas de té de templos, jardines tradicionales, instalaciones culturales y hoteles. Kioto, la antigua capital imperial, además de cultivar la mejor calidad de té verde del país, es famosa por preservar el arte del té.

Sado, la ceremonia del té. Japan video topics

Té: una preparación rigurosa

En las ceremonias de las casas de té (chashitsu) los asistentes se arrodillan sobre el piso de tatami. Los utensilios principales son el cuenco de té, una cuchara y un chansen (batidor) de bambú.

Algunas singularidades de la ceremonia del té comienzan con el recibimiento del anfitrión a los invitados, quienes lavan manos y boca en un lavabo de piedra, tras lo cual ingresan a la habitación donde se realizará la reunión.

El maestro encargado limpia los utensilios meticulosamente y la bebida es preparada sobre un fuego con carbón. Suelen prepararse dos tipos de té: uno espeso que es servido en un tazón del que bebe cada huésped, y otro más ligero ofrecido de manera individual. 

La parte frontal del tazón, en la que el decorado es más hermoso, se coloca de frente al invitado: “después de recibir el tazón, el invitado lo pone en su mano izquierda, estabilizándolo con la derecha, y antes de beber hace una inclinación silenciosa de agradecimiento”.

Y aunque una ceremonia del té completa y formal puede durar varias horas, muchos lugares ofrecen versiones abreviadas que pueden ser más adecuadas para los invitados extranjeros, explica la Oficina Nacional de Turismo de Japón.