Un rincón rural para el arte contemporáneo en Otavalo

Un rincón rural para el arte contemporáneo en Otavalo

Otavalo se une una vez más a los espacios culturales destinados a salvaguardar el patrimonio pictórico del arte imbabureño. El Museo de Arte Contemporáneo Nuria Rengifo alberga pinturas, esculturas, video-arte y espacios para el performance en vivo. Una nueva propuesta que prioriza las residencias creativas de artistas nacionales y extranjeros.

Inaugurado desde octubre de 2020, este recinto sorteó las consecuencias de la pandemia por covid-19, una de ellas: el confinamiento. La ayuda recibida de las comunidades originarias de Otavalo para terminar la construcción del museo fue vital, entre ellas, el pueblo Cutambi.

Obras de los ecuatorianos Nicolás Herrera o Pablo Kaviedes se resguardan en este sitio, ubicado en una zona rural de este cantón de Imbabura (Hacienda Pisabo, lote 6, Km 11 vía a Selva Alegre).

“Vale la pena conocer las nuevas propuestas que van saliendo, especialmente de la gente de la Universidad de las Artes o la UCE. Hacemos también exposiciones virtuales, tertulias literarias y actividades infantiles como talleres con la comunidad local”, comenta a Revista Mundo Diners Nuria Rengifo, directora del museo.

El museo en Otavalo posee una arquitectura peculiar. Basado en ideas de su directora, artesanos de la comunidad Cutambi aportaron con el esfuerzo físico para la construcción de la estructura en forma de espiral. Un elemento repetitivo en el arte pictórico de Nuria Rengifo. Los materiales utilizados fueron ladrillos, vidrio y metal.

“Unos buenos artesanos venezolanos también nos ayudaron en la parte metálica, con el diseño de una puerta principal hecha a mano, que muestra el árbol de la vida”, comenta Nuria.



Una segunda sede se localiza en una zona con abundantes bosques primarios de la Isla Santa Cruz (provincia de Galápagos) y una tercera más pequeña en La Mitad del Mundo (Quito).

Toda la infraestructura está diseñada para satisfacer las necesidades emocionales y espirituales de los residentes artísticos. Un necesario ambiente para la creación.

Residencias para reforzar el arte en Otavalo

Numerosos jóvenes artistas contemporáneos fungen como docentes o guías de las residencias, entre ellos Alexandra Trujillo, Carol Cortez, Mayro Romero, Francisco Santiago Gómez, Cynthia Paredes, entre otros.

Ellos han hecho el seguimiento de los procesos creativos de artistas residentes, como por ejemplo; del coreógrafo imbabureño Rodrigo Herrera, el dúo chileno multidisciplinario Valentina Venegas y Magdalena Irarrázabal, el actor mexicano Efren Olson, la bailarina argentina Antonella Andriola o la escritora italiana Roberta Colucci.

“A ellos se les evalúa a través de un libro de artista físico y una bitácora digital. A través de tutorías vamos evaluando de forma semanal. Ello nos permite dar apoyos de lo que va haciendo cada artista”.

Las temporadas de residencias en Otavalo se extienden hasta seis meses. En Galápagos duran alrededor de dos meses.



En las salas denominadas ‘Project Rooms’ se visualizan los avances de cada proyecto artístico. Todas las actividades se cumplen bajo total autogestión.

Es el único museo de esta clase en toda la provincia de Imbabura, que está ubicado en plena zona rural. Muchos moradores dudaron del impacto cultural de esta galería, que busca alimentar las exploraciones artísticas de sus residentes en un ambiente ideal, sin despegarse de la influencia local.

El museo está abierto al público en general con previa cita.

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