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Mundo Diners al día

Piedad Bonnett aborda detalles que pueden derrumbar un matrimonio

por Fernando Larenas

La escritora, poeta y dramaturga colombiana Piedad Bonnett (Antioquia, Colombia, 1951) destapa lo que no se ve o se esconde en la relación de la pareja feliz en su novela Qué hacer con estos pedazos, Penguin Random House, 2021.

Un matrimonio “normal”, los hijos ya educados, esposo y esposa profesionales sin más ambiciones que vivir en paz, conversando a ratos, discutiendo por nimiedades que en ningún caso son extremas o graves; ninguna posibilidad de que la rutina se altere, ninguna, pero la felicidad absoluta no existe.

Piedad Bonnett destapa lo que no se ve o se esconde en el matrimonio de una pareja feliz en su novela Qué hacer con estos pedazos.

Un día cualquiera llega a la casa el esposo acompañado por un maestro que se encargaría de remodelar o reconstruir la cocina que, para algunos, es el principal espacio familiar del que fluyen toda clase de aromas que no se pueden debatir.

Pero una remodelación de la cocina podría causar el fin del mundo o del mismo matrimonio, cavilaba Emilia, la esposa, que tiene razones y argumentos para dudar de la “brillante” idea de su marido.

¡Incomódate! -exclamó el esposo- en 15 días comienza el trabajo, cubre el resto de la casa para que el polvo no afecte ni dañe aquellos objetos considerados de valor.

Narrada en tercera persona, los personajes tienen nombre, con excepción del esposo de Emilia, identificado durante el relato simplemente como “el marido”, con toda la connotación que eso implica.

El primer detalle o la duda que no puede faltar: el esposo nunca cocina, quien lo hace es la empleada Mina, que también cumple un papel importante en el hogar y vive su propia tragedia familiar.

El otro detalle que genera rayos y tormenta es la afición de Emilia por la lectura de libros que están regados por todas partes, muchos de ellos sin leerse, pero a la espera de que algún rato sus páginas sean abiertas.

La audaz idea de modernizar la vetusta cocina podía tener otras ventajas, pensaba el marido, como la de “salir de tanto libro que ya leíste o ya no vas a leer”.

Algunos libros permanecen en la estantería de la biblioteca, otros tantos yacen apilados sobre mesas o en cualquier rincón de la casa. Algunos Emilia los lee a toda velocidad, pero los abandona en la mitad para comenzar con otro.

“A los veinte años una biblioteca es una ilusión, a los cuarenta un lugar de plenitud y a los sesenta un recordatorio permanente de que la vida no te va a alcanzar para leerlos todos”, cavila nuevamente la mujer.

No solo con los libros la vida de Emilia es un caos; las plantas se le mueren, las salvajes y las delicadas, las de sol y las de sombra, salvo las violetas de los Alpes que las cuida Mina con mano bendita.

Declive de un matrimonio

Con prosa delicada Piedad Bonnett aborda los temas sensibles de la vida en pareja y la cotidianidad familiar.

El personaje principal de la novela, Emilia, narra el drama que no se ve o que preferimos esconder. Ocurre con la mujer profesional que se casa, pero tiene que abandonar su trabajo porque las tareas del hogar son la única prioridad.

Cuando la mujer deja de trabajar para dedicarse a la familia y al quehacer cotidiano se ocupa de “quitar del mundo hasta la última mota de polvo” (…) el frenesí de la limpieza llegaba hasta las hojas de las plantas.

Casi en el ocaso de la vida, el matrimonio permanecía unido, pero ¿a qué costo? En la obra de Bonnet, a la pareja le une una “dependencia agresiva”. Ahora que el marido pasa más horas en la casa aparecen los territorios vedados y los horarios que causan incomodidades.

“Él permanece en la cama hasta el mediodía, cuando termina de leer la prensa, de llenar crucigramas, de hacer una siesta después del desayuno”.

Piedad Bonnett y su obra

Licenciada en Filosofía y Literatura por la Universidad de Los Andes, tiene una maestría en Teoría del Arte y en Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia.

Ha publicado libros de poesía, antologías y es autora de seis obras de teatro. En el ámbito de la novela destaca Lo que no tiene nombre (2013), un relato íntimo y sobrecogedor acerca de la muerte de su hijo, que en 2016 Babelia lo puso entre los 100 mejores libros de los últimos 25 años.

Novelas:

  • Después de todo (2001)
  • Para otros es el cielo (2004)
  • Siempre fue invierno (2007)
  • El prestigio de la belleza (2010)
  • Lo que no tiene nombre (2013)
  • Donde nadie me espere (2018)

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Acerca de Fernando Larenas

Periodista. Ha sido corresponsal internacional, editor de información y editor general de medios de comunicación escritos en Ecuador.
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