Jorge Arce, artista peruano más allá de lo contemporáneo
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Jorge Arce, artista peruano más allá de lo contemporáneo

La curiosidad de todo niño o niña por la vida se inclina en algún momento por los deportes, las relaciones sociales, la familia o una profesión. El artista visual peruano Jorge Arce (Lima, 1973) buscó sus respuestas aferrándose a las artes. Hoy, él se define como pintor, músico y diseñador de sonidos.

Gran parte de su familia está ligada al arte. Por el lado materno, nace su faceta musical: su abuelo era pianista, su bisabuela violinista. Otros miembros de su familia, cantantes y cineastas.

Él quiso ser escritor en algún momento. Su rumbo cambió. El Conservatorio Nacional de Música de Perú fue su casa un tiempo y complementó su búsqueda musical con estudios en diseño de sonidos y crítica de arte, con enfoques conceptuales.

Revista Mundo Diners platicó con Jorge Arce desde su estudio en Quito. Allí ha conseguido la misma comodidad que en su estudio principal ubicado en Lima. Un gran mesón con todas sus pinturas, colores, temperas, un acogedor estudio, numerosos instrumentos musicales y una amplia vista del norte de la capital.

38 exposiciones individuales en todo el mundo resumen su carrera. En el siguiente vídeo Jorge define su arte, establece las líneas de su trabajo, sus influencias y las pautas que marcan sus diferentes caminos entre las artes plásticas y la música.


El artista plástico peruano y de vanguardia Fernando de Szyszlo (1925-2017) fue su gran amigo. Lo considera como uno de las grandes influencias que caen sobre su obra.

En 2008 realizó su primera gran exposición en Ecuador. En 2011, presentó 35 obras de diferentes dimensiones en la Casa de la Cultura Ecuatoriana en Quito y Guayaquil. Muchas de sus piezas de estilos paisajistas.

En este momento, Jorge Arce presentó su serie ‘Estaciones del Espíritu’. Estuvo basada en una investigación en torno a las obras del filósofo alemán Arthur Schopenhauer (1788 – 1860) y Martin Heidegger (1889-1976), para mostrar los alcances del ser humano, más allá de lo material, entre las varias estaciones de la vida.

Se satisface de sus esfuerzos por estrechar lazos culturales entre Perú y Ecuador y, más allá, de Latinoamérica.

“Ha sido una experiencia muy grata. Si puedo definir a Ecuador, es una sublime Florencia. Yo he vivido en Florencia y me recuerda mucho a esa ciudad. Fue maravilloso encontrar en Quito sus pequeñas calles, su olor a café y me hice adoptar por Ecuador”, comenta.

En agosto de 2015, presentó su exposición ‘Transiciones’ de 38 óleos de grandes formatos en el Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC). Una investigación sobre las transformaciones humanas y sus percepciones, a través de la mirada.

Con 60 obras, en septiembre de 2018 realizó una muestra pictórica en el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) por la celebración de los 20 años de paz entre Ecuador y Perú, tras el conflicto bélico limítrofe.

“Fue una experiencia muy grata, porque de algún modo nuestra herencia peruana está ligada a las artes abstractas, por cuestiones académicas. Por ello, mi obra calzaba por el lado de la peruanidad. La PUCE tuvo un lugar muy bello”, recuerda de la muestra.

Jorge Arce y sus otros formatos

Poco tiempo antes de la pandemia por covid-19, estableció su estudio de trabajo en Quito. En esta urbe trabaja solo formatos de medianas dimensiones, con óleos y marcadores.

Desde Lima, monta sus obras en grandes dimensiones. Experimenta también con el mucílago de cactus, fuego y diversos químicos.

“El compromiso que tengo como artista es mi búsqueda interior ligado al sonido y a mis emociones”, cuenta desde el sofá en su domicilio.

Para su faceta como músico, divide sus horarios de trabajo para continuar el desarrollo de investigaciones sonoras conceptuales. 

“Hace tres meses terminé una obra para un documental peruano llamado ‘Q’Eros Apu Ausangate’ que muestra el linaje inca al desaparecer; entonces, recreo con sintetizadores ese momento”.

La bidimensionalidad de la tela y la pintura tienen límites. Ese es el pensamiento actual de Jorge Arce sobre el arte contemporáneo. Por ello, él continúa en su apuesta de buscar otros formatos.

“Por eso yo trabajo con videoarte y diversas instalaciones, que son coordenadas que te llevan a la fuente primigenia: la pintura. La pintura a su estado más puro, la abstracción más pura y la fuerza del mensaje. Mi discurso es plástico y visual”, reflexiona.

Su próximo reto: organizar en su rol como Presidente la Bienal del Perú/ Latinoamérica y Congreso de las Artes Latinoamérica 2022, a presentarse en Lima en junio de 2022.

Por Víctor Vergara

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