Historias del Centro Cultural Metropolitano de Quito

Por Víctor Vergara

La huella de la Compañía de Jesús tocó tierras de Quito por primera vez en 1586. Específicamente, en los terrenos donde funciona actualmente el Centro Cultural Metropolitano en Quito (CCM), justo en el centro histórico, a partir de 1594.

Una botica, panadería, huertos, la academia y las ciencias se entrelazaban con lo sagrado y religioso. 

Allí, “brilló la Universidad de San Gregorio Magno, con su magnífica biblioteca, considerada una de las más sobresalientes de América del Sur”, asegura la historiadora ecuatoriana María Antonieta Vásquez en su libro ‘Luz A Través de los Muros’.

En el siguiente video, podrá escuchar las intervenciones de Vásquez y del historiador Alfonso Ortiz, quienes explican de forma cronológica los eventos ocurridos en este memorable edificio.

En 1767, los jesuitas fueron expulsados de Quito, así como de todos los reinos de España, por Carlos III. El Rey pretendió poner fin al poder acumulado por la orden de San Ignacio.

83 años después, luego de corto retorno de dos años, fueron expulsados nuevamente por el presidente José María Urbina. En 1862, regresaron definitivamente con la ayuda del presidente Gabriel García Moreno y establecieron el Colegio Nacional denominado San Gabriel en homenaje al mandatario.

Fue a principios del siglo XX donde se ejecutaron los mayores cambios al edificio del actual CCM. En la época liberal el Colegio San Gabriel fue privatizado y trasladado al ala occidental del edificio y sus antiguas instalaciones fueron destinadas al servicio de la Biblioteca Nacional, oficinas de telégrafos, teléfonos y estadísticas. En 1915 la antigua edificación fue derrocada.

La fachada y entrada principal del Centro Cultural Metropolitano de Quito, ubicado en el centro histórico. Foto: Víctor Vergara.

Te podría interesar:

Etiquetas:

Artículos relacionados de libre acceso

Comparte este artículo
WhatsApp
Facebook
Twitter
LinkedIn
Email

Otros artículos de la edición impresa

Recibe contenido exclusivo de Revista Mundo Diners en tu correo