Gottfried Hirtz fotografió al Ecuador como casi nadie

¿Cómo se puede estar consciente de que se vive una época única? Al parecer, Gottfried Hirtz lo sabía. Ser parte de un espacio/tiempo en el lugar y momento adecuado.

Las imágenes capturadas por este fotógrafo alemán transportan a los observadores 80 años atrás a un Ecuador profundo, hundido en el lento y sumiso subdesarrollo y en muchos contextos, marginado. En el período en que la pobreza entraba hasta por los pies.

Precisamente, la exposición fotográfica titulada ‘Gottfried Hirtz y su tiempo’ no solo evidencia la astucia técnica del artista europeo en sus clarosocuros, cabe destacar; su atinada selección de personajes cotidinianos, eternizados en su extensa obra.

50 fotografías de Gottfried Hirtz, tomadas entre 1934 y 1970, dialogan entre sí. El conector de cada una de ellas: pasión y curiosidad por este país andino asombroso. Este hombre recorrió por tierra y aire las cuatro regiones, considerando algunas dificultades para movilizarse, más aún, en las provincias amazónicas.



Desde localidades costeras como Ayangue, pasando por Cuenca en la Sierra, lo inhóspito del Puyo hasta grandes nevados como el Cotopaxi y el Chimborazo. Todas estas grandes áreas fueron cubiertas bajo el lente del reconocido fotógrafo alemán y sus cámaras Leica.

La tierna mirada de una ‘Niña Amazónica’ (1934) abre esta exhibición, que se despliega en dos grandes salas. No sabemos el nombre de esa jovencita, aunque se pueden intuir las razones por las que el reconocido fotógrafo observó a esta jovencita.

Lo espontáneamente rural abunda en esta colección. Las manos de los artesanos, parajes llenos de frailejones y madres indígenas con sus hijos. En esta muestra, se aprecia el enorme esfuerzo de Gottfried Hirtz de escarbar las entrañas naturales de cada localidad. Quito y Guayaquil no forman parte de la centralidad artística en esta ocasión.

“A él le gustaban mucho los volcanes, aunque es muy difícil saber que haya tenido un lugar de preferencia. Entre 1937 y 1940 hizo algunas ascenciones al Cotopaxi y otros. Dedicó su trabajo para dejar un legado. Siempre cuidó sus negativos durante 50 años, las fotografías eran muy importantes para él”, comenta Christoph Hirtz, hijo de Gottfried, a Revista Mundo Diners.

Los visitantes podrán interactuar con el laboratorio original de Gottfried. Incluso, rollos originales de celuloide cuelgan de una cuerda de la forma que el artista los trataba, como finas sábanas que congelan el tiempo en imágenes.

Autocuestionarse es clave: ¿cómo se llamaban todas esas personas?, ¿a dónde fueron?, ¿siguen esas familias allí?, ¿Qué tanto ha cambiado nuestro país?

En el siguiente video, Christoph Hirtz cuenta las razones por las que su padre vino de Alemania al Ecuador.

Gottfried llegó a Ecuador en 1934. Su primer viaje fue al Puyo, quedándose allí dos años. En 1936 se trasladó a Quito. Poco a poco se enamoró de Ecuador. Falleció en 1980 en Quito.


Entrevista a Christoph Hirtz. Fuente: canal Alfonso Aguilar Coppo/2016


‘Gottfried y su Tiempo’ está abierta al público en la sede de la Fundación Pueblos de América (calle Reina Victoria N26-50, Quito) hasta el 20 de julio de 2022.

Te podría interesar:

Ideología ‘Straight Edge’ en el documental ecuatoriano ‘Quebrada’





Etiquetas:

Artículos relacionados de libre acceso

Comparte este artículo
WhatsApp
Facebook
Twitter
LinkedIn
Email

Otros artículos de la edición impresa

Recibe contenido exclusivo de Revista Mundo Diners en tu correo