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Goethe: la inspiración de los Rolling Stone y Queen

Goethe fue como una estrella de rock, y está vigente como los Stone. Revisamos un
legado que traspasa a lo literario.

Goethe
Serigrafías de Goethe realizada por Andy Warhol.

Goethe fue un rockstar. Por algo encabezó la Revuelta Romántica. Inspiró en su época e influyó a través de los siglos, y no solo en lo literario. Distintas expresiones artísticas tienen a este alemán como referente.

Amante de la obra del excéntrico y rebelde Mozart, Johann Wolfgang von Goethe podría disfrutar de la propuesta de los Rolling Stone o de Queen. 

Nunca sabremos si se menearía como Mick Jagger o cantaría a todo pulmón como Freddie Mercury. Aunque, posiblemente, su sangre herviría al escuchar Sympathy for the Devil y su piel se pondría como carne de gallina con Bohemian Rhapsody. 

La incidencia cultural de esta figura no se apaga, como cual estrella de rock (basta ver la reciente expectativa de los Rolling Stone por su nuevo disco). Esto aumenta el mito que muchos aseguran: vendió su alma al diablo, algo que no se puede corroborar. Pero lo cierto es que nadie duda de su pacto con el arte.

De la literatura y otros demonios

Novelista, poeta, científico y dramaturgo. El polifacético Goethe fue un respetado escritor y jurista. Su obra más reconocida es Fausto, compuesta de dos partes; aunque es autor de clásicos como ‘Las penas del joven Werther’ y ‘Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister’.

Fausto representa un bamboleo entre el bien y el mal, en el cual el personaje recobra su pasión gracias a Mefistófeles (el demonio), y Margarita es una flecha en su corazón cuya relación simboliza las emociones y sentimientos humanos, así como nuestras miserias.

Este drama inspiró a Richard Wagner para la creación de una Obertura, y fue su mayor fracaso al componer una sinfonía. Además, es la gran ópera de Charles Gounod, bajo el libreto de Jules Barbier y Michel Carré.

Por su parte, es la médula ósea de ‘El maestro y Margarita’, la obra cumbre del soviético Mijaíl Bulgákov. El ADN de Goethe está presente en esta hilarante y póstuma novela, donde Satán siempre está presente.

Bulgákov encarnó otra especie de rockero. Apetecido por los lectores, la crítica no entendía la genialidad de su humor. El aparato censor le cayó con toda su mano de hierro, al calificarlo de antisoviético, desconociendo que su trabajo soldaba otro eslabón para la cadena de Goethe.

‘Satánicas Santidades’

Pese a que la energía de Jagger es envidiable, pues pocos a los 80 años cuentan con esa vitalidad, la muerte del baterista Charlie Watts (1941-2021) desmentiría el pacto de los Stone con el diablo. Claro que al ver a los tres supervivientes de la banda robarse la atención en los últimos días hace posible creer sobre un trato oscuro.

Solo ellos son capaces de presentar un disco, sin aún tenerlo. El despliegue mundial por su nuevo álbum ‘Hackney Diamonds’ demuestra que están destinados a la eternidad, algo así como Goethe.

El aura de lo demoniaco siempre ha rondado en la popular banda, sobre todo en Jagger y el guitarrista Keith Richards. Esto, en parte por los excesos a los que sobrevivieron.

Pero, por otra, cuenta la leyenda que tras el fracaso del disco ‘Their Satanic Majesties Request’, que buscó hacerle frente al exitoso Sgt. Pepper’s de los Beatles, los Stone habrían pactado con el diablo.

Así aparece ‘Sympathy for the Devil’, la icónica canción que se encuentra en el álbum Beggars Banquet, el primero del cuarteto discográfico conformado por Let It Bleed, Sticky Fingers y Exile on Main St., considerados la cúspide de las ‘Satánicas Santidades’.

Esta sinfonía es una alusión moderna de la novela de Bulgákov. Además, Jagger nunca ha negado la alta carga de referencia, así como el influjo de Goethe y la poesía de Baudelaire.

El artista Andy Warhol fue un fanático de los Stone. Amaba dicha canción tanto como a Goethe, uno de sus máximos ídolos que forjó su personalidad y su óptica. Warhol plasmó al escritor en sus serigrafías y también a la famosa lengua de la banda británica. 

Muchos piensan que fue el autor de dicha lengua, lo cierto es que John Pasche la creó. Lo que sí sucedió es que apareció por primera vez en el disco Sticky Fingers, cuya portada y contraportada sí es de Warhol.

El canto épico de Goethe

En la Edad Antigua no hay mayores rapsodias que las de Homero. Y en la época contemporánea Bohemian Rhapsody representa todo un canto épico: solo basta ver cómo se coreó en Wembley, solo basta ir a un karaoke.

La canción más famosa de Queen se inspira en Fausto. Los versos y la melodía hacen alusión a los cantos populares, mientras que el eje temático es un símil de la historia del hombre que pacta con el demonio.

Toda la destreza vocal y multiinstrumentalista de Mercury queda expuesta en esta pequeña ópera, así como toda la habilidad compacta de la agrupación británica. Y aunque nunca el cantante dio mayores detalles de la composición, el influjo de Goethe es notorio, convirtiéndose en el eco de su obra.

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