Perfección extrema: la escultura de 100 mil palillos de dientes

Una escultura hecha con más de 100 mil palillos de dientes. Al parecer, elementos que no se limitan solo a la higiene bucal. Lo minucioso y la paciencia fueron vitales. Arte contemporáneo alineado a la genialidad de lo real.

El artista estadounidense Scott Weaver tardó unos 37 años en realizar su obra titulada ‘Rodando por la Bahía’, un nombre en directa alusión a su ciudad natal San Francisco (California).

2.7 metros de altura y nada más que pegamento. Eso es todo. Para cortar cada palillo, solo utilizó un cortauñas. Lo increíble es que esta gran pieza permite la circulación de pelotitas de ping pong por sus interiores. Un recorrido visual alucinante. Divertido a la vista.  

Finalizada en octubre de 2010, Weaver define con esta monumental obra su pasión por los palillos de dientes. Seres humanos así se toman en serio su pasión artística y perfeccionista.

En el siguiente video publicado por el canal de Youtube ‘Coolest Thing’ el consumado artista explica las características del montaje de esta ciudad de palillos (activar subtítulos en español del video)

“Tiene 10 puntos de partida diferentes (para las pelotitas), cinco recorridos narrados. El recorrido principal lo llamo ‘El Golden Gate’, que comienza en la parte superior. Me ha llevado más de tres mil horas en un lapso de 37 años. Hay 105.387 palillos”.



La familia de Scott Weaver ha vivido en el área de la bahía de San Francisco durante tres generaciones.  Él comenzó a construir esculturas de palillos de dientes en 1968, cuando tenía unos ocho 8 años de edad.

A partir de ahí creció su amor por el arte realizado con palillos de dientes. Hoy se dedica a la venta minorista y comercial de comestibles, a su vez dedica el tiempo libre a sus ambiciosos proyectos manuales.

El alcance, los detalles y paciencia entregados dados a este proyecto son difíciles de comprender para los espectadores.

Scott construyó su particular homenaje a San Francisco de forma totalmente solitaria. Sin embargo, su familia y amigos también participaron, al proveer gran parte de su materia prima vital, con palillos de madera traídos de diferentes países del mundo como España, Marruecos, Alemania, Kenia, entre otros.



Si deseas observar a profundidad cada centímetro de esta metódica obra de arte, en este enlace se pueden encontrar varias decenas de fotografías.

Te podría interesar:

‘Odisea Sensorial’, una auténtica exposición de hábitats de la Tierra





Etiquetas:

Artículos relacionados de libre acceso

Comparte este artículo
WhatsApp
Facebook
Twitter
LinkedIn
Email

Otros artículos de la edición impresa

Recibe contenido exclusivo de Revista Mundo Diners en tu correo