Skip to main content

Mundo Diners al día

‘Como el aire que respiramos’: un ensayo en defensa de la cultura

por Gabriel Flores Flores

Antonio Monegal 1 2

Eso es lo que propone el español Antonio Monegal en el libro con el que ganó el Premio Nacional de Ensayo 2023. Una de las ideas principales del título, publicado por Acantilado, es que la cultura es un bien común de primera e irrenunciable necesidad. 

¿Importa la cultura?

Proponer que la cultura sea considerada como un bien común de primera necesidad, como la alimentación, la salud o la educación, parece desatinado. Más si la mayoría de personas están convencidas que cultura es lo que se publica en las páginas de cultura de los periódicos o todo aquello que es competencia de un ministerio de cultura. 

Para sostener su propuesta, Monegal empieza por zanjar algunas discusiones en relación con su importancia, afirmando que es imposible separar la cultura de lo que ocurre en la sociedad y que sin la primera es imposible cambiar la segunda. La razón es simple: más allá de las definiciones, la cultura es tan importante como “el aire que respiramos". 

Aclara que la cultura no solo está en el arte y en la literatura sino también en los videojuegos, los cómics, la gastronomía, la moda y las series de televisión. Y, además, está presente en los deportes, la religión e incluso la política. Así refuta la idea de que es privilegio de unos cuantos y demuestra que no se la puede separar de los quehaceres cotidianos. 

Monegal critica los discursos que hablan del valor de la cultura, sobre todo los institucionales, solo como motor económico o como instrumento de cohesión social. Y plantea que uno de sus valores fundamentales es que “introduce complejidad” en la vida de los seres humanos, dotando de recursos para comprender mejor lo que ocurre en el mundo. 

Libro2

Caja de herramientas 

Una de las propuestas más interesantes del ensayo es la idea de que la cultura es una caja de herramientas. Monegal se hace eco de la propuesta del teórico israelí de la cultura Itamar Even-Zohar, quien plantea a la cultura como un conjunto de recursos que regulan y facilitan la relación con los entornos sociales y materiales. 

Even- Zohar argumenta que estas herramientas pueden ser pasivas o activas. Las pasivas son las que sirven para interpretar el entorno, para dotar de sentido a la experiencia individual y colectiva, mientras que las activas aportan hábitos, competencias y estilos de vida. “Ayudan -explica- al individuo o a la colectividad a manejar cualquier situación ante la que se encuentren”. 

Para Monegal, esta caja de herramientas puede servir para muchas cosas, entre ellas para cimentar ideologías, unas tan peligrosas como el nazismo y otras tan actuales como el ambientalismo o el feminismo- y estimular el pensamiento crítico. 

En este contexto, la cultura no solo sería un espejo en el que la sociedad representa sus acuerdos o diferencias sino una forma de actuar, de relacionarse y transformar el mundo en el que vive. En esto radicaría el valor y el sentido de ver a la cultura como un bien común e irrenunciable de primera necesidad. 

Ética cosmopolita 

Quizás lo primero que muchos se imaginan cuando escuchan la palabra cosmopolita es a esa persona que se come el mundo de viaje en viaje y que sabe y habla de todos los lugares que ha visitado. La apuesta de Monegal es entender el cosmopolitismo como una actitud ética. Para ello se sostiene en la tesis de Kwame Anthony Appiah. 

Este filósofo anglo-ghanés se remonta al sentido que Diógenes dio a la ‘kosmou polites’ para argumentar que es cosmopolita quien se preocupa por el bienestar de todos los seres humanos, “tanto de los que pertenecen a su comunidad como de los extraños desde el respeto a las diferencias, sin aspirar a un único gobierno local”. 

Monegal deja claro que uno de los valores de la ética cosmopolita es la conversación entre culturas. Y que sin la conciencia de las diferencias culturales y el compromiso con su aceptación no es posible la conversación, la convivencia, la gestión de conflictos. Reflexiones que invitan a pensar en el vecino de la casa pero también en el migrante que recorre el mundo. 

Su trayectoria

  • Es Licenciado en Filosofía por la Universidad de Barcelona y doctorado en la Universidad de Harvard.
  • Ha sido profesor de la Universidad de Cornell, y también ha impartido clases en Harvard y en Princeton.
  • Es autor, entre otras publicaciones, de los libros 'Luis Buñuel de la literatura al cine: una poética del objeto' (Anthropos, 1993) y 'En los límites de la diferencia: poesía e imagen en las vanguardias hispánicas' (Tecnos, 1998).
  • Es editor de las obras de García Lorca 'El público y El sueño de la vida' (Alianza, 2000) y 'Viaje a la luna' (Pre-Textos, 1994), y coordinador de la antología Literatura y pintura (Arco/Libros, 2000). También ha compilado la obra Política y (po)ética de las imágenes de guerra (Paidós, 2007).

Etiquetas:

Imagen de perfil

Acerca de Gabriel Flores Flores

Periodista. Máster en Literatura Hispanoamericana y Ecuatoriana y Licenciado en Comunicación Social. Pasé por las redacciones del HOY y El Comercio. También fui librero. Desde hace más de una década escribo sobre literatura, teatro, cine, arte, series de televisión, gastronomía y coyuntura cultural.
SUS ARTÍCULOS