La ‘Casa de la Ibarreñidad’, patrimonio histórico y centro cultural

Enrique Ayala Mora

En una de las esquinas más ajetreadas del centro histórico de Ibarra, al sur occidente del Parque Pedro Moncayo, se levanta la Casa de la ibarreñidad, un edificio muy visible, el primero de tres pisos que se construyó en la urbe, declarado patrimonio histórico. Es centro cultural del Municipio de Ibarra.

La casa fue la vivienda familiar de Heliodoro Ayala Burbano, un notable local que estuvo presente entre los siglos XIX y XX. Se casó con Delfina Leoro. Combinó su función de escribano con la agricultura y otras actividades productivas. Su casa fue diseñada por José Domingo Albuja, destacado arquitecto local.

La construcción se realizó entre 1908 y 1915. Se asentó sobre arcos de cal y canto, con paredes de ladrillo y adobe, divisiones de bareque y pisos entablados.

Centro familiar y social

Heliodoro Ayala tuvo larga familia. Ayala legó la casa a sus hijas Zoila Rosa y María Teresa, que la mantuvieron como centro familiar para recepciones y reuniones políticas. También se realizaron banquetes en honor de altos funcionarios y a personajes que visitaban Ibarra. 

Enrique Ayala Pasquel, nieto de Heliodoro, vivió en casa de sus tías desde niño. Fue funcionario, gobernador y legislador. En 1950 se casó con Fanny Mora, con quien se instaló en la casa. Allí nacieron y vivieron sus ocho hijos. Ellos recibieron la casa de sus tías en los años ochenta. Su padre la mantuvo y restauró. 

La restauración

En 2001, la “Sociedad Amigos de Ibarra” planteó que la casa fuera adquirida por el Municipio con el apoyo del gobierno del presidente Gustavo Noboa. En 2004 el Municipio recibió el edificio, que se restauró con el asesoramiento de Instituto de Patrimonio Cultural. La obra se destacó como uno de los trabajos mejor realizados en el país. 

La casa fue reinaugurada en 2008. Los antiguos propietarios, hermanos Ayala Mora, como homenaje a Ibarra, establecieron la Fundación Cultural Enrique Ayala Pasquel y le donaron los muebles, obras de arte e implementos originales, que se conservan en la que se denominó “Casa de la Ibarreñidad”.


Centro cultural

La fachada de la casa es de piedra en el primer piso, con ventanas con frontispicios, cornisas y columnas griegas en el segundo y tercero. Las barandas de hierro forjado de los balcones fueron conservadas. La puerta principal reproduce el diseño original. El zaguán tiene piso y zócalo de piedra tallada. El primer piso es cuadrangular, con un patio, corredores, arcadas y pisos de piedra tallada.

En el salón se conservan ítems originales: mesas, consolas, lámparas, y réplicas de los muebles de 1915, el cuadro “entronizado” del Corazón de Jesús de Rafael Troya, retratos de Heliodoro Ayala y su esposa Delfina Leoro, entre otros.  

El comedor, el oratorio, el cuarto de huéspedes se conservan con sus muebles y obras de arte originales y actualmente en el tercer piso de la casa se instaló la Dirección Municipal de Educación y Cultura. 

Miriam Ayala Mora

Concejala y presidenta de la Comisión de Patrimonio

La gente de Ibarra aprecia mucho a esta casa y se ha apropiado de ella como su patrimonio. 

“La casa está dedicada a la preservación de la memoria de la ciudad. Aquí se exhiben obras de arte y muebles que son testimonio de nuestro pasado”, manifiesta.

Esta casa, a la que le tiene especial cariño ya que nació en ella, es un elemento importante del ambicioso plan que incluye el montaje de un gran museo y una biblioteca municipal, así como la preservación de numerosas edificaciones y del patrimonio inmaterial. Promover su conservación, junto a otros espacios patrimoniales de la ciudad, es una de sus tareas como concejala y presidenta de la Comisión de Patrimonio. 


Referencia del libro: Enrique Ayala Mora, La Casa de la Ibarreñidad, Antiguo hogar de la familia Ayala, actual Centro Cultural de la Municipalidad de Ibarra, Ibarra, Fundación Cultural Enrique Ayala Pasquel, 2012. 

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