Otra razón más para amar a Bob Dylan

A principios de la década de 1960, justo cuando su ascenso a la prominencia como músico y poeta se aceleraba, el reconocido cantautor estadounidense Bob Dylan (Minnesota, 1941) comenzó a dibujar.

Dibujaba todo lo que estaba a su alrededor: lápices, cajas de tabacos, máquinas de escribir u otros objetos banales. Bob Dylan perdía la noción del tiempo por completo.

En el libro titulado Chronicles, sus memorias de 2004, sugirió que era una forma de mantener el control de una vida que cambiaba rápidamente.

Revista Mundo Diners ha publicado de forma extensa sobre sus 80 años de vida o en sumo detalle sobre su álbum ‘Tempest’ (2012), el trigéstimo quinto de su trayectoria. Sin embargo, falta puntualizar sobre su faceta como artista visual.

Sus canciones son temporales, con un comienzo, un final, una duración y, a veces, una narrativa, pero sus pinturas están libres de todas esas cadenas.

Gran parte de la obra pictórica de Bob Dylan refleja sus constantes viajes por todos los rincones de Estados Unidos y una profunda afinidad por la escena local. Muy local.

La mayoría de sus pinturas reflejan lugares en las afueras de alguna nostálgica ciudad, donde consigue obsesionarse con cafeterías, puentes, vías de trenes, esquinas desoladas, autocines o lugares que permanecen abiertos toda la noche.

Sus dibujos son intrincados, sinceros, cargados de curiosidad y luminosidad. Este estilo tan suelto le queda bien al gran poeta estadounidense.

Bob Dylan siempre pintó

Sus primeros dibujos se hicieron públicos de diferentes maneras: por ejemplo, la portada del álbum debut de la agrupación The Band titulado ‘Music from Big Pink’ (1968). Muchos años más tarde, en 1994,  publicó un libro con 92 dibujos titulado ‘Drawn Blank’, creados durante una gira a finales de 1980.

El veterano cantante y premio Nobel de Literatura 2016 expuso durante 2007 por primera vez una parte de su obra en el reconocido recinto artístico ‘Kunstsammlungen Chemnitz’ en Alemania, y luego un año después en el Halcyon Gallery en Londres.

Desde 2010, Dylan produjo varias series basadas en sus experiencias en diferentes partes del mundo. En 2010 creó la serie ‘Brasil’; en 2011 ‘Asia’ y dos años más tarde la titulada ‘New Orleans’. Cada uno de ellos basado en su vida, su memoria y en fotografías.

Durante 2015, Bob Dylan decide trabajar en una nueva serie denominada ‘The Beaten Path’, que presenta una visión panorámica del paisaje estadounidense.

Su última gran exposición se efectuó en noviembre de 2021, en el Museo de Arte Patricia & Phillip Frost (MAPPF) de la Universidad Internacional de Florida. Más de 180 pinturas, dibujos y esculturas se mostraron al público, muchas de ellas, nunca antes exhibidas.

“Es realmente un hombre del Renacimiento. Tenemos pinturas de todos los años 90 y luego durante toda la pandemia (por covid-19) estaba haciendo él una nueva serie llamada ‘Deep Focus’ basadas en fotogramas de películas. Esos están en nuestras grandes galerías”, señala Jordanna Pomeroy, directora del MAPPF.

Tal vez Bob Dylan no sea un gran dibujante o sus pinturas no tienen nada sorprendentemente original. No obstante, son de Bob Dylan.

¿Es correcto llamarlo un artista completo? Oh sí.

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