Skip to main content

Lo que callan las malas hijas

por Verónica Jarrín Machuca

Literatura sobre malas hijas

Ingrata, desleal y desagradecida. La hija que decepciona, que defrauda y que hiere. La hija rebelde. Esas son las malas hijas, un imaginario que aparece en la literatura de mujeres que quieren la aceptación de sus madres sin perder su autonomía.

La escritora colombiana Pilar Gutiérrez Llano, en su libro 48 palabras, explora el complejo vínculo entre madre e hija. Gutiérrez traza una cartografía de afectos, rencores y reconciliaciones con la figura materna. “Exigió/ gritó/ pidió”, son las palabras que inician una secuencia de recuerdos ambivalentes. El libro, ilustrado por Alefes Silva, está atravesado por un hilo rojo, metáfora de un cordón umbilical que nunca se corta.

En Las hijas horribles, la periodista española Blanca Lacasa Carralón explora cómo ese hilo rojo puede torcerse. Señala que existe un “lacerante y claustrofóbico tópico de la mala madre”, y otro “no menos culposo y paralizante” de la hija horrible. Según ella, estos imaginarios persisten gracias a una ley del silencio sostenida en la culpa.

Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
¡Lee sin límites! HAZTE PREMIUM o Iniciar sesión

Etiquetas:

Imagen de perfil

Acerca de Verónica Jarrín Machuca

Catedrática universitaria, periodista y escritora, ha publicado artículos y ensayos en diversas revistas nacionales e internacionales.
SUS ARTÍCULOS