
Librería San José, uno de los espacios más icónicos de Loja, se refresca gracias a su alianza con Librería Rosada. Su renovación, labrada con la paciencia de un restaurador de libros antiguos, ilumina la vida cultural de la ciudad.
¿Y si le contara que hay un sitio donde se ve a Borges, Miguel Riofrío y Shakespeare juntos? No. No es otro producto de la IA, sino un mural en la renovada Librería San José. La historia de este espacio comenzó en 1951, cuando Godofredo Cazar-ibarreño (95 años) que trabajaba en el Diario La Verdad junto al exobispo Leonidas Proaño- se trasladó a Loja y abrió una papelería en la parte baja del Consejo Provincial. Lo que nació como un negocio familiar de útiles escolares y libros se transformó, con los años, en un lugar de encuentro para estudiantes y lectores.
Un abuelo y un nieto

Godofredo atendió personalmente la librería hasta 2020, cuando la pandemia lo obligó a retirarse. Años antes, en una entrevista para Ecotel TV (2018), confesó: “Si nací con los libros, moriré con los libros; ojalá me muera aquí, en este puesto”. Fue entonces cuando su nieto, Roberto Rojas, continuó su legado.
Roberto se refiere a Godofredo con admiración: “Mi abuelo es un personaje de la ciudad. La gente lo busca. Es una persona muy gentil”. Sin duda, ese gesto de amabilidad, ese 'match' con los lectores hizo que la papelería-librería resistiera los embates del tiempo: cambios de ubicación, del Centro Histórico a su actual dirección en Rocafuerte, entre Bolívar y Sucre, transiciones tecnológicas y, por supuesto, nuevas formas de consumo del libro.
Pero en 2024, tras los efectos de la pandemia, los apagones y una economía incierta, la permanencia del negocio tambaleó. “Una librería no se puede sostener así nomás, es supercomplejo”, admite Roberto, que, siendo ingeniero ambiental, comenzó a trabajar en otros lugares y ya no pudo dedicarle el tiempo necesario. Pensó en cerrar. Pero hacerlo habría significado enterrar un legado de más de siete décadas.
El encuentro entre Roberto y Cristhian Castillo lo cambió todo. Cristhian, creador del proyecto virtual Librería Rosada, centrado en el intercambio de libros usados, ya había sostenido iniciativas culturales como el café cultural La Mancha de Don Quijote, y soñaba con tener su propia librería física. Su encuentro con Roberto fue la convergencia perfecta. Ambos compartían una misma inquietud: no permitir que el libro y su valor se desdibujaran. Así, decidieron unir fuerzas y transformar la librería.
La nueva San José

La metamorfosis comenzó desde afuera. Donde antes apenas se asomaban unos cuantos títulos tras la ventana, hoy hay una vista luminosa que anuncia, en letras blancas: 'Books'. Debajo, las categorías: literatura, poesía, novela, filosofía. Y las modalidades: nuevos, usados, intercambio, compra, vinilos.
Y claro, el interior también se repensó. Las paredes lisas, atestadas de perchas metálicas, y el antiguo mostrador de vidrio que separaba a Godofredo de sus clientes se retiraron para crear una experiencia más abierta y cercana. Ahora, las estanterías invitan a explorar y sentir con las manos. La iluminación cálida recae sobre los lomos de los libros. Las paredes, teñidas de verde oscuro, se vuelven un fondo íntimo; en una de ellas, los artistas Huesos de Buda pintaron un mural donde Borges, Miguel Riofrío y Shakespeare parecen custodiar los libros.
No se trata solo de vender libros. En esta nueva etapa, San José se ha propuesto agitar la vida cultural lojana. “Que la librería no solo se trate de comprar libros e irse, sino de poder quedarse en el espacio e interactuar culturalmente con otras personas”, dice Cristhian mientras sonríe. Y efectivamente, así ha ocurrido. En pocos meses, el local ha acogido recitales de poesía, intercambios de libros y talleres de encuadernación artesanal.
En los estantes de la librería conviven unos 3.000 títulos. Las secciones de novela, poesía y filosofía comparten espacio con una de las más vendidas: la de emprendimiento y superación personal, donde destacan autores como John Spencer, Marian Rojas y Gabriel Rolón. Uno de los libros más solicitados es 'Cómo mandar a la mierda de forma educada', de Alba Cardalda. Pero el corazón está en la mesa de autores lojanos, con cerca de 40 representantes. “Tener los libros de Pablo Palacio es como tener la Biblia en Loja”, bromea Cristhian. También son muy solicitadas las novelas de Carlos Carrión, 'Nahúm Briones' de Galo Ramón y 'Mitos y leyendas lojanas' de Teresa Mora.
Roberto y Cristhian entienden que una librería ya no puede sobrevivir solo con la venta: debe entregar una experiencia y crear comunidad. Por eso han abierto sus puertas a diversas propuestas culturales. Lo que empezó como un acto de refrescamiento, hoy es una apuesta por revitalizar la literatura en Loja. Librería San José no solo se niega a envejecer: quiere seguir siendo una casa para quienes, con buen café en mano, aún apuestan por el poder de los libros. La próxima vez que visite Loja, deje que Borges, Riofrío y Shakespeare sean su guía.

