
La literatura está en todas partes, especialmente en un dibujo: no es necesario leer textos interminables para encontrar la poesía del mundo. El tándem entre un dibujante y un escritor suele tener resultados sorprendentes, es decir, historias donde la tragedia y la alegría adquieren color y cuerpo.
Por otra parte, pese a que el planeta Tierra es solo un grano de arena en la inmensidad de la Vía Láctea, es prácticamente imposible conocer cada uno de sus rincones, así que vale las pena abrir un libro y sumergirse en algún mar de las antípodas por una hora o dos.
Por eso, hoy compartimos seis novelas gráficas cargadas de relatos de zonas poco conocidas, de esas que con frecuencia ni siquiera aparecen en los noticiarios. Estos libros tienen edición digital, de modo que se pueden conseguir en esta y cualquier otra latitud.
‘La falla’ (Astiberri, 2022)
En la Primera Guerra Mundial la línea fronteriza entre Austria e Italia se transformó con disparos de cañón. Pocos saben que las heridas persisten aún en este siglo y la región, un sitio de descanso en los Alpes, se llama para los italianos Alto Adigio y para los austriacos, Tirol del Sur.
Pese a pertenecer al país meridional, la gente habla alemán de forma mayoritaria y los ingresos por el turismo se han multiplicado en los últimos años, haciendo que la convivencia más o menos pacífica entre nacionalismos de uno y otro lado empiecen a romperse. Carlos Spottorno y Guillermo Abril hacen una suerte de autopsia en vivo -combinan la fotografía y la viñeta- de la historia en una frontera que hierve.
‘Diez mil elefantes’ (Reservoir Books, 2022)

El libro comienza con un barco que puede contener a todo un pueblo del África Occidental. Se trata de un pedazo de hierro que llegó a la Guinea Ecuatorial en 1944 con Manuel Hernández-Sanjuán en su cubierta, quien tenía la misión de hacer un documental sobre la colonia que España mantuvo allí hasta 1968. El periodista Pere Ortín y el dibujante Nzé Esono Ebalé traducen la memoria de un anciano de la tribu Esamangón en dibujos, pero también en cartas y fotografías que simulan un ‘scrapbook’ antiguo.
‘Oscuridades programadas: Crónicas desde Turquía, Siria e Iraq’ (Salamandra, 2020)
La dibujante Sarah Glidden se une a dos reporteros y un marine para recoger las piezas de un Oriente Medio desarmado por la guerra. En el camino, se encuentran con diferentes personajes sometiéndolos siempre a una pregunta tan sencilla que se vuelve difícil responder: “¿quién eres?”.
Por la arena y las ruinas, circulan blogueros, soldados, taxistas, funcionarios de Naciones Unidas y hasta repatriados que no encontraron refugio en América, cada uno con una historia más inquietante que la otra y que permite mirar con una lente diferente esa zona del planeta.
‘Vivos se los llevaron’ (Plan B, 2019)
Las páginas de esta novela gráfica de la periodista Andalusia Soloff queman porque no están impresas en papel, sino en el fuego de un cóctel molotov.
Los protagonistas son los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa en septiembre de 2014 y el álbum reconstruye, igual que un documental o un cuento policiaco, una trama terrorífica, donde la indolencia de los políticos o la corrupción acabaron con la vida de casi cincuenta personas. El relato sigue sobre todo a los familiares que, tras un lustro, no se resignaban a echar tierra sobre la verdad.
‘The boat’, una novela gráfica que no viene en papel (Proyecto Ochre, 2018)
Esto no es un libro, es un juego. Se trata del primer proyecto de Storybench y el Programa de Innovación en Medios de la Universidad Northeastern, que se unieron para crear una plataforma de periodismo interactivo, donde, echando mano del arte digital, obligan al lector a subirse en un barco para acompañar a una niña vietnamita, cuyos padres la envían a Australia con el fin de salvarla de la guerra.
Como en todas las novelas gráficas, aquí hay viñetas y un relato, pero en vez de pasar la página es necesario mover la rueda del ‘mouse’. La travesía siempre estará acompañada de efectos de sonido estremecedores y brillos de relámpagos.
‘Bonus track’ ecuatoriano:
‘Cielo’ (El Fakir Ediciones)
El libro lleva al lector por los barrios de Quito con un ojo -o ambos- puesto en el cielo impredecible. Hay calles atestadas de transeúntes y vehículos, estudiantes y pordioseros. El funambulista que ya no se atreve a caminar en lo ciudad aterrado por la imprudencia y el peligro encuentra en Fabián Patinho a un guía que, sin exigirle que se levante del sillón, le hará virar todas las esquinas.


