Skip to main content

Mundo Diners al día

Marco Cruz, más de seis décadas coronando el Chimborazo

por Gabriel Flores Flores

Marco Cruz
Marco Cruz en la cima del Chimborazo. Foto: Cortesía.

Marco Cruz es una de las personas que más conoce sobre el Chimborazo. Desde que tiene 13 ha coronado la cima de este nevado. Ahora tiene 79, vive a las faldas del volcán y en su nuevo libro cuenta cómo se ha relacionado con él. 

Marco Cruz

Llegar a la cumbre del Chimborazo, 6 283 metros sobre el nivel del mar, es una proeza que muchos logran una sola vez en la vida. Marco Cruz (Riobamba, 1945) la ha repetido más de 1000 veces. Cuando logró la primera de estas hazañas, tenía apenas 13 años. Lo hizo en compañía de un hermano seglar, amigo de salesianos, que llegó a la ciudad en 1958. 

En el libro ‘Chimborazo. La montaña sagrada de Ecuador’ cuenta que la primera vez que llegó a la cima de este coloso hacía una tarde “maravillosa, sin viento y completamente despejada. No lo podía creer. ¡Estaba encima del mundo!”.

Después de esa conquista, Cruz se dio cuenta que su idea de ser torero -una afición que compartía con hermanos, primos y tíos- iba a quedar en el olvido. Sabía que lo suyo sería el montañismo, una actividad que en el Ecuador de mediados del siglo XX estaba reservada para ‘gringos’, como siempre le decía su abuela paterna. 

Esa misma abuela fue la que tiempo después le regaló su primer equipo, indumentaria que le había dejado en prenda uno de esos ‘gringos’ que visitaban la ciudad, el montañista austriaco Robert Wagner, quien coronó el Chimborazo en 1947. Con ese impulso creó su primer grupo de andinismo, Los Águilas, con compañeros del Colegio Pedro Vicente Maldonado. 

Los Águilas fue el inicio de una vida dedicada a las montañas. A lo largo de sus casi 80 años, Cruz no solo ha ascendido a todas las cumbres que hay en el país sino a muchas que están en los Alpes y en los Himalayas. También ha formado parte de expediciones al Círculo Polar Ártico, al sudeste de Asia, África, Australia y Nueva Zelanda. 

El libro 

En su libro, Cruz no solo cuenta sus ascensiones al Chimborazo y la relación que ha forjado con esta montaña, también repasa su historia y los personajes que la volvieron parte de su vida. En ese contexto, dedica un capítulo para hablar de Alexander von Humboldt y de Edward Whymper, en medio incluye ‘Mi delirio sobre el Chimborazo’, poema escrito por Simón Bolívar el 13 de octubre de 1822. 

El conocimiento que Cruz tiene sobre esta montaña permite que sus relatos se llenen de detalles y reflexiones que no se encuentran en libros de historia ni en fotografías. Para este montañista, una de las razones por las que Humboldt no logró coronar el Chimborazo es porque su ascensión coincidió con la llamada ‘Pequeña Edad de Hielo’, “cuando los glaciares eran más extensos, llenos de grietas y seracs (bloques grandes de hielo con fisuras).

En las páginas del libro se descubre la admiración de Cruz por Whymper, a lo largo de toda su vida. En un pasaje cuenta que en sus años de juventud leyó ‘Viajes a través de los majestuosos Andes del Ecuador’, un libro que su padre consiguió de la Biblioteca Municipal de Cuenca y en el que aparecía la ruta de la primera ascensión al Chimborazo. 

Después de vencer la tentación de arrancar la hoja donde se trazaba la ruta, decidió calcarla sobre papel de bordar. Con ese mapa improvisado, él y los demás integrantes de Los Águilas repitieron por primera vez un trayecto marcado de historia. Ninguno de aquellos jóvenes tenía la conciencia de la hazaña que representaba aquella repetición. 

Además de estas historias, Cruz dedica varios capítulos para hablar sobre la importancia del cuidado de los páramos, de la flora y fauna que está alrededor del Chimborazo, sobre el vulcanismo andino, el calentamiento global y la apuesta por el turismo sostenible. Pasajes que en su conjunto se convierten en una especie de mapa para explorar los Andes. 

Etiquetas:

Imagen de perfil

Acerca de Gabriel Flores Flores

Periodista. Máster en Literatura Hispanoamericana y Ecuatoriana y Licenciado en Comunicación Social. Pasé por las redacciones del HOY y El Comercio. También fui librero. Desde hace más de una década escribo sobre literatura, teatro, cine, arte, series de televisión, gastronomía y coyuntura cultural.
SUS ARTÍCULOS