
Jorge Franco
Alfaguara, 2023, versión Kindle
El célebre autor de Rosario Tijeras vuelve a fascinarnos con esta novela que arranca con el acta del premio que obtuviera el personaje protagónico de El vacío en el que flotas, Ánderson Posada, para, de inmediato, seguir con el diálogo entre este y Uriel, al que a veces nombra Kiki Boreal o Api, de modo que en las primeras páginas ya estamos preguntándonos qué juego es este.
En la novela vemos, pues, a un personaje escritor y a otro que quiere serlo. Y los destinos trágicos de los personajes están estrechamente relacionados con la historia violenta de Colombia, pero parecen tener que ver también con la noción del destino.
Dividida en 65 apartados, la obra está escrita en tercera persona y recorre distintos escenarios y momentos con lenguaje coloquial intenso y auténtico que recrea una y otra vez el instante en el que lo fatal acontece: la explosión de la bomba y el inicio en la biografía de un desaparecido y su familia pero, puesto que el protagonista es un escritor, en El vacío en el que flotas se explora con crudeza la industria editorial, el mito del escritor, los premios.
¿Qué pasa con un matrimonio cuyo hijo desaparece? ¿Cómo se administran las culpas?, he ahí unas preguntas que esta novela explora, amén de otras como en qué sentido las drogas pueden ayudar a vivir, la pulsión sexual, la necesidad humana del registro a través de la escritura, el refugio de la familia. El último apartado y, particularmente, las últimas líneas logran ese giro de tuerca que tantos escritores buscan y que los lectores agradecemos.

