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Mundo Diners al día

‘La llamada’: Leila Guerriero y el retrato de Silvia Labayru

por Gabriel Flores Flores

Leila
La periodista argentina Leila Guerriero, en su casa en Buenos Aires. Foto: Cortesía de Jorge Carrión.

Hay llamadas que pueden devolver a los muertos a la vida, sino que le pregunten a Jorge Labayru, el padre de Silvia Labayru. Ella es la protagonista del nuevo libro de la periodista argentina Leila Guerriero. La historia va de lo que pasó antes y después de una llamada pero, sobre todo, del afán de una mujer de tener más tiempo para vivir. 

La llamada

Este 14 de marzo será distinto para Silvia Labayru. Es probable que esté en Buenos Aires junto a Hugo, su pareja; o en Toledo, con uno de sus dos hijos. Ella sabe que mucha gente se topará con su rostro de veinteañera, -ese que está en la portada del libro ‘La llamada-’, al pasar por la vitrina de alguna librería, cuando abran sus mochilas en el metro o el autobús, o al volver a casa y vean su mesita de noche, pero no siempre fue así. 

El 14 de marzo de 1977, Silvia Labayru tenía 19 años y ocho meses de embarazo. Había sido torturada y la mantenían secuestrada en el edificio donde entonces funcionaba la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma), y donde ahora hay un Museo de Sitio de la Memoria. Eran los tiempos más violentos de la dictadura argentina encabezada por los militares Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti. 

Ese día le prometieron que hablaría con su padre, pero le prohibieron decir dónde estaba. Marcaron y al otro lado se escuchó la voz de Jorge Labayru, un hombre que hasta ese momento, como les ocurrió a miles de padres y madres por esos años, estaba convencido de que su hija estaba muerta y que esa muerte era consecuencia de su militancia montonera. Entre las pocas cosas que ella le susurró es que lo llamaba para decirle que cuando el bebé nazca los militares se lo iban a entregar. 

Todo lo que pasó antes y después de esa llamada en la vida de Silvia Labayru es narrado por Leila Guerriero en su nuevo libro, un perfil en el que logra el retrato más profundo que se ha escrito hasta ahora de una de las 200 personas que salieron con vida de la Esma. Para lograrlo, durante 16 meses, conversó con ella y con decenas de personas que han sido parte de su vida, exparejas, amigas, amigos, sus hijos, su padre y hombres y mujeres que también fueron torturados durante la dictadura.

Guerriero y oficio del periodista

Leila Guerriero (Argentina, 1967) es uno de los referentes del periodismo narrativo latinoamericano. Sus historias destacan, entre otras cosas, por la transparencia narrativa que hay en sus relatos. Siempre deja claro que los protagonistas de sus historias son sus entrevistados y no ella, que un buen relato tiene que tener mucha reportería -para 'La llamada' conversó durante casi dos años con Silvia Labayru-, y que por más que una historia haya sido contada cientos de veces siembre se podrá narrarla desde una nueva mirada.

la llamada

Los sobrevivientes 

Sobre la dictadura que se vivió en Argentina entre 1976 y 1983 se han escrito montañas de libros y se han grabado decenas de películas documentales y de ficción. Una de las últimas fue ‘1985’, protagonizada por Ricardo Darín; el filme cuenta el proceso que permitió el juicio a las Juntas Militares, al que fueron sometidos Videla, Massera y Agosti. 

Lo curioso es que en  medio de toda esta producción literaria y cinematográfica, fuera de Argentina, se conozca poco sobre los sobrevivientes de la Esma. Guerriero no quiere abanderar este tema sino contar la historia de Labayru. En ese proceso, el lector descubre cosas que erizan la piel, como el hecho de que muchos de los  que salieron vivos de ese campo de concentración fueron tratados como parias. 

Después de ser secuestrada, torturada, violada, de dar a luz en cautiverio, de entregar a su hija a los militares, de vivir casi dos años en un cuarto oscuro y sucio donde solo había un colchón destartalado, de lidiar con el miedo y la soledad Labayru nunca pensó que la gente que la conocía y la que no, le iba a decir cosas como esta: “¡Algo habrás hecho para estar viva!

Labayru no fue la única que, durante años, tuvo que vivir con ese estigma. En declaraciones públicas y privadas contaba que durante la tortura, -una de las cosas más doloras que vivió fueron las descargas eléctricas en sus pezones- nunca dio el nombre o la ubicación de alguno de sus compañeros de militancia. Sin embargo, a lo largo de su vida continuó escuchando:  “¡Algo habrás hecho para estar viva!

Guerriero logra que Labayru le cuente cosas que antes había relatado sin muchos detalles; y otras que nunca se había atrevido a contar. Juntas se dedican a reconstruir las cosas que pasaron en su vida, pero también las cosas que tuvieron que suceder para que esas cosas pasaran, como haber estudiado en un colegio de izquierda viniendo de una familia de derecha. Y las cosas que dejaron de pasar porque acontecieron esas cosas. 

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Acerca de Gabriel Flores Flores

Periodista. Máster en Literatura Hispanoamericana y Ecuatoriana y Licenciado en Comunicación Social. Pasé por las redacciones del HOY y El Comercio. También fui librero. Desde hace más de una década escribo sobre literatura, teatro, cine, arte, series de televisión, gastronomía y coyuntura cultural.
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