La Habana no es una ciudad sino muchas y en su nuevo libro Leonardo Padura nos cuenta un poco de todas. Lo hace tejiendo caminos entre sus experiencias y las historias que aparecen en sus novelas. Son él y sus personajes convertidos en guías que nos dejan asomarnos a una urbe mutante.
Una ciudad que todavía tiene algo mágico, “como un espíritu poético invencible” y que puede vanagloriarse de tener el alma a flor de piel. Así definió el Marqués (personaje de La Habana) en el libro Máscaras (1997) de Leonardo Padura, y así la sigue describiendo el escritor, periodista y guionista cubano en Ir a La Habana (Tusquets, 2024).
Padura recorre su ciudad personal y literaria, esa que ha atravesado siglos deslumbrantes y fastuosos, tanto como décadas en la pobreza, el abandono y la represión. La suya es una Habana por la que siente un constante extrañamiento y “ajenitud”; una urbe hecha de palabras a la que cree pertenecer y a la vez no pertenece. Su Habana es la que también habita el famoso personaje Mario Conde, ciudad a la que uno y otro soñaban mejor pero que, por desgracia histórica, no les correspondió.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


