
El pasado 9 de octubre, el escritor húngaro László Krasznahorkai ganó el Nobel de Literatura 2025. El autor, que este año estuvo segundo en las quinielas de apuestas por el premio, fue reconocido por “su obra cautivadora y visionaria, que en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte”.

Uno. Libros en español
Después de que se enteró que László Krasznahorkai ganó el Nobel de Literatura seguro se preguntó si alguna de sus obras está traducida al español. Y sí, para nuestra buena suerte no hay que esperar hasta Navidad o aprender húngaro. Varias de sus novelas forman parte del catálogo de la editorial Acantilado: Melancolía de la resistencia, Al norte de la montaña, al sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río, Guerra y guerra, Ha llegado Isaías, Y Seiobo descendió a la Tierra, Tango satánico, Relaciones misericordiosas y El barón Wenckheim vuelve a casa.
La mala noticia, siempre hay una, es que en las librerías locales se acabaron los pocos ejemplares que había y habrá que esperar, al menos, un par de semanas para que lleguen los nuevos ejemplares. Dato para los ansiosos: sus libros también están en versión electrónica.

Dos. László no solo escribe novelas
El nuevo Premio Nobel de Literatura ha trabajado junto al cineasta húngaro Béla Tarr para adaptar a la gran pantalla varias de sus obras. Su primera colaboración fue en 'La condena' (1988), una película en blanco y negro en la que László participó como guionista. La historia sigue a Karrer, un residente de un pueblo minero. Su siguiente proyecto juntos fue 'Satántango’ (1994).
La trama gira alrededor de los problemas que aparecen en una granja colectiva de la Hungría postcomunista. La cinta dura siete horas y media, sí, el mismo tiempo que tomaría ver toda la saga del ‘Señor de los Anillos’, y fue aclamada por la crítica y convertida por los húngaros en una cinta de culto. Su última colaboración fue ‘El caballo de Turín’ (2011). La película sigue uno de los últimos episodios biográficos de Friedrich Nietzsche.

Tres. Un escritor galardonado
László Krasznahorkai (Gyula, 1954) nunca ha sido ajeno a los reconocimientos literarios, el primero que ganó fue el Jozsef Attila (1987). Luego vinieron una decena de premios con repercusiones, sobre todo, en Europa. En 2015 recibió el Man Booker Internacional y en 2024, el Premio Formentor de las Letras.
En la entrega de este galardón soltó una frase que se ha vuelto viral por estos días: “Escribo para mí mismo y para una pequeña lista de personas que todavía lee”. Ahora, László será traducido a decenas de idiomas y será leído por millones de personas, karma que llaman los entendidos. En esa ocasión también habló de sus influencias literarias y mencionó a Franz Kafka, Thomas Pynchon y Fiódor Dostoyevski.

