
Dos novedades: Han Kang es la primera mujer asiática que gana el Nobel de Literatura y la más joven de las últimas 37 ediciones. Lo que ya es costumbre: alguien de Corea del Sur recibiendo uno de los reconocimientos culturales más prestigiosos del mundo.
El Nobel y la ‘vegetariana’
No sabemos si hay un acuerdo secreto entre los miembros de la Academia Sueca, pero durante los últimos ocho años el Nobel de Literatura ha sido concedido de forma alternada a hombres y mujeres. Por eso, este año las quinielas apostaban por la china Can Xue.
Lo que sí conocemos es que esas quinielas son tan 'certeras' como los pronósticos del clima de Quito. Dicho esto y dejando de lado el tema de género, el Nobel otorgado a la escritora surcoreana Han Kang (Gwangju, 1970) entra dentro de lo previsible.
Sin duda, la obra de la surcoreana Kang cumple dos de los requisitos que, en este punto de la vida, parecen ser indispensables para los miembros del comité sueco: no contar con una legión de lectores alrededor del mundo y que su literatura les permita soltar ideas simplonas pero vendedoras.
En el acta que firmaron y que por estas horas recorre el mundo escribieron: “Por su intensa prosa poética que conforma traumas históricos y expone la fragilidad de la vida humana”. ¿De cuántos escritores y escritoras no se puede decir exactamente lo mismo?
Más allá de los argumentos que se hayan lanzado desde Suecia, está claro que cada lector decidirá si Kang entra o no en sus vidas literarias. Mientras llega el momento de tomar esa decisión, vamos con un puñado de curiosidades sobre su vida y su carrera literaria:
1. Estudió Letras en la Universidad de Yonsei y después de graduarse trabajó tres años como periodista en las revistas Publishing Journal y Smooth.
2. La primera novela que publicó es El venado negro (1998). Y la primera traducida al español es La vegetariana (2017).
3. En 2016 ganó el Man Booker International Prize.
4. La vegetariana se publicó primero como tres nouvelles, antes de ser reunidas en un solo tomo. Es su primer trabajo traducido al inglés.
5. En la actualidad, Kang es profesora de Creación Literaria en el Instituto de las Artes de Seúl.

La ola coreana
La ola cultural coreana, más conocida como Hayllu, comenzó en los años noventa, con un impulso gubernamental. En 1999, Kim Dae-jung, entonces presidente de Corea del Sur, creó una ley para la promoción de las industrias culturales, en la que se destina al menos 1% del presupuesto total de la nación para este sector.
Los primeros en aprovechar ese incentivo fueron los productores de la industria musical, quienes tomaron como bandera al K-pop. Por muchos años, el referente en la industria fue BTS, banda juvenil integrada por siete chicos que rompían con la estética tradicional masculina de Occidente.
Otro de los íconos del K-pop es PSY, el autor de Gangnam Style, una canción en la cual lanza una crítica a la clase alta surcoreana y cuyo video superó por primera vez, en el 2013, los 1 000 millones de reproducciones en YouTube.
La ola coreana también ha globalizado el trabajo de sus artistas contemporáneos; uno de los más famosos es Xooang Choi (Seúl, 1975). Las esculturas de este artista cautivan y repelen con la misma intensidad por una razón: su hiperrealismo.
Sus obras dan cuenta de la condición humana en el siglo XXI, entre ellas sus patologías y su aislamiento. Una de sus piezas más famosas es The Wings, una serie de manos que forman una especie de alas, que fueron utilizadas para ilustrar el triunfo electoral de Ángela Merkel, en 2009.
A esta ola, de la que Han Kang ahora forma parte, se suman nombres como el de Byung-chul Han, un filósofo que compite en popularidad mediática con autores como Noam Chomsky y Slavoj Žižek; el cineasta Park Chanwook, famoso por su trilogía de la venganza; y Bong Joon-ho, que ganó el Óscar a Mejor director, por la premiada Parásitos.

