Juan Pablo Castro tiene 55 años, de los cuales ha dedicado 35 a la escritura y a la cátedra universitaria. Su novela inédita, El laberinto de la mariposa, obtuvo la mención de honor en la categoría testimonial del prestigioso Premio Casa de las Américas 2026.
Juan Pablo Castro Rodas nació en Cuenca en 1971 y reside en Quito desde 1982. Desde entonces, su vida transcurre entre la escritura, la enseñanza y su pasión por el cine y la fotografía. Vive en un departamento pequeño ubicado en uno de los barrios tradicionales del centro-norte capitalino.
En este espacio convive con un gato negro llamado Víctor y disfruta de sus libros, sus cuadros y de las visitas frecuentes de sus amigos. Allí, donde también graba la mayoría de los videos que publica en sus redes sociales, nos recibe para conversar sobre su trayectoria y su nuevo libro.
Las herencias de Juan Pablo Castro
Goethe afirmaba que los acontecimientos venideros proyectan su sombra por anticipado. Esa premonición calza perfecto para entender la vida de Castro. Hijo de Eddy, poeta y dramaturgo, y de Raquel, intelectual y feminista pionera, a este amante de la soledad y los gatos la cultura le llegó impresa en el ADN.
A los siete años escribió su primer cuento, al que bautizó simplemente como María, la guagua. El relato tiene como protagonista a una niña marginada con un padecimiento mental, quien vestía como un niño y vivía cerca de la residencia familiar en Cuenca. En ese primer texto ya se delineaban los ejes que marcarían su quehacer literario futuro: esa fusión de límites difusos entre la realidad y la ficción; los ambientes surrealistas que dan cuerpo a otras realidades; y un lenguaje impregnado de localismos que envuelve lentamente al lector.
A partir de entonces aparecieron, como hijos, poemarios, cuentos y novelas; 15 títulos en total hasta la fecha. En 1996 vio la luz el poemario El camino del gris. En el 2000 publicó la novela Ortiz y en 2002 fue el turno de Estética de la gordura. A estas obras le siguieron Los años perdidos (2014); Crueles cuentos para niños viejos (2015) —una inquietante serie de relatos que muestran los lados más oscuros de la inocencia—; y La curiosa muerte de María del Río (2016), obra ganadora del Premio de Novela Breve Miguel Donoso Pareja.
En esta última novela aparece el teniente Veintimilla, un investigador que también protagoniza La máscara del alacrán (2024). Veintimilla es un detective proveniente de una ciudad pequeña; no es el clásico policía o "chapa", sino un personaje con ciertos rasgos de cultura clásica que se distancia del estereotipo por ser un hombre solitario y lleno de ambigüedades.
Los reconocimientos de Castro Rodas
- La trayectoria de Castro ha sido ampliamente galardonada. Su novela Días de fuego obtuvo, en 2013, una mención de honor en el Concurso Nacional de Literatura Ángel Felicísimo Rojas. En el 2014, Los años perdidos recibió el Premio Joaquín Gallegos Lara en la categoría de novela, distinción que volvió a alcanzar en 2016 con La curiosa muerte de María del Río.
- Más recientemente, en 2022, Castro ganó el Premio Aurelio Espinosa Pólit con su novela Mizuko: los niños del agua, una propuesta literaria estructurada como una entrevista que aborda el tema del aborto a través del testimonio de varias mujeres frente a un interlocutor masculino.

Un libro sobre desarraigo y migración
Actualmente, El laberinto de la mariposa es un libro inédito en busca de editorial. Su trama resume las vivencias de Nohemí, una niña indígena ecuatoriana de 11 años, y su vía crucis en el intento por reencontrarse con sus padres, quienes la esperan en Nueva York.
La protagonista se suicida en un albergue de Ciudad Juárez, en la frontera entre México y Estados Unidos. Desde el anuncio de esa tragedia, la estructura de la novela se retrae hacia el pasado para abordar temas tan complejos como la migración, el desarraigo y la pobreza extrema.
El detonante para que Castro decidiera contar esta historia fue una noticia que leyó hace diez años sobre una adolescente de la provincia del Cañar que sufrió la misma suerte. "Ese evento —cuenta— me pareció que tenía la suficiente potencia para convertirse en una novela testimonial; sin embargo, me tomó muchos años distanciarme de la historia para poder escribirla".
En esta novela, Castro vuelve sobre una pregunta que siempre ha rondado su literatura: ¿cuáles son las máscaras con las que el ser humano se presenta ante el mundo? Máscaras que, en su universo narrativo, pueden tener como protagonista a un investigador o a las víctimas de una realidad social implacable.

