Los vencejos

Fernando Aramburu
Tusquets – Planeta, Bogotá, 2021

Un diario personal, que abarca un año de la vida cotidiana de Toni, sitúa al lector en plena contemporaneidad. Ocurre en Madrid. Los temas se enfocan en él y sus más cercanos: en la filosofía, a la que Toni, con desgano, dedica su vida como profesor de secundaria y, colateralmente, en la política, tratada siempre con desprecio.

Y en los vencejos del título, singulares aves que simbolizan esa libertad que el protagonista añora.

Desde sus primeras páginas, el anuncio del suicidio del protagonista para dentro de un año, alienta al lector a seguir sus pasos. La desolación interior, su carácter depresivo, la decepción con la vida y sus congéneres reducen sus relaciones a dos personas, una perra y Tina, una mujer de plástico.

Tanto su amigo Patachula como su exnovia Águeda terminan siendo sus únicos referentes humanos. Sus padres y hermano, frecuentemente referidos en amargos recuerdos, así como su exmujer y su hijo, resultan ecos de un pasado que siempre desembocó en el fracaso.

Con una eficiente prosa, el autor alude a la vacuidad de la existencia. La ironía y hasta la franca burla son llamadas a jugar un papel humorístico que bien acompaña al misógino Toni en sus desventuras. Una estructura ingeniosa, con frecuentes saltos de tiempo, nos conduce —cada día de ese último año— por un laberinto temporal.

Su lectura termina por acercar al personaje, casi como si fuera un amigo que pasa por tribulaciones que inclinan a la compasión. Es una novela bien escrita, cuyo pero resulta de algunas redundancias, insistentes reiteraciones muchas veces innecesarias.

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