
El 8 de mayo de 2025 se escuchó en la Plaza de San Pedro: ‘habemus papam’. Por primera vez se trataba de un hombre nacido en los Estados Unidos, Robert Francis Prevost, que escogió llamarse León XIV. ¿Quién es? ¡Le contamos!
En febrero de 2023, antes de marcharse del Perú a Roma, el obispo de la diócesis de Chiclayo Robert Francis Prevost dijo que extrañaría ese país, donde estuvo 38 años y, de inmediato, recordó un par de platos de la cocina local: el ceviche y el seco de cabrito norteño.
Y es que él, estadounidense por nacimiento, se naturalizó peruano porque allí fue vicario, director del apostolado agustino y obispo. El contacto con la gente le produjo una huella tan profunda que hasta llegó a mencionarlo en su primer discurso papal.
Su formación como sacerdote y su personalidad están marcadas por los años en la costa norte del Perú, pero también por sus estudios en Filadelfia y su faceta de maestro.
Un papa tenista
Hace un par de años, el actual papa reveló al portal web de la orden agustina que sentía una predilección por un deporte en particular: el tenis.
Solo sus funciones en Roma lo sacaron de las pistas de arcilla porque en otras etapas de su vida, sin dudarlo, colgaba los hábitos para empuñar una raqueta. Fue así hasta en Perú, un país que no pudo contagiarle la pasión para jugar al fútbol.
Como dato curioso, su apellido es el mismo de la medallista olímpica y ganadora del Abierto de tenis de Francia de 1900, Ivonne Prevost.
León XIV, el políglota
El nuevo papa tiene sangre española por su lado materno y francesa por el paterno, quizá aquello explica que ambas lenguas son parte de las cinco que habla con fluidez. Las otras son: el portugués, el italiano, el inglés. Además, puede leer latín y alemán. Su poliglotía está relacionada con su formación misionera entre los agustinos y su talante diplomático.
Entre la teología y las matemáticas

Prevost nació en Chicago en 1955 e hizo sus estudios secundarios en un seminario menor de la Orden de San Agustín. Al terminarlos, marchó a la Universidad de Villanova en 1973, donde se puso a estudiar Ciencias Matemáticas.
Pero su interés por ellas era parte de una búsqueda más profunda y metafísica, por eso, la combinaba con la filosofía, de modo que al salir de la universidad tenía una licenciatura en la primera y una mención en la segunda.
A su regreso a Chicago, siguió su ‘maestría en Divinidad’ en la Unión Teológica Católica, para entonces ya era un novicio agustino. Al mismo tiempo, dictó clases de matemáticas en la escuela secundaria Mendel Catholic High School, cuyo nombre justamente hace referencia a un gran científico y fraile de su orden.
Confirmados los votos religiosos en 1981, Prevost se marchó a Roma por primera vez, su meta: el doctorado en Derecho Canónico, materia de la que, luego, también fue profesor.
Perú y el futuro papa
Cuando Prevost llegó al Perú lo primero que vio fue una iglesia dividida entre dos corrientes: la primera cercana a la Teología de la Liberación y la segunda al Opus Dei y otros grupos conservadores. Pero él se quedó en la mitad.
Y así fue desde su primera vicaría hasta su último año de obispo: un ‘extremo moderado’. Él no hizo caso de los líos ideológicos, preocupándose en atender a la gente que buscaba su guía espiritual.
De la noche a la mañana lo veían probando un estofado de cabrito, compartiendo con otros sacerdotes un ceviche o transformado en el padrino de una niña recién nacida en Piura.
El país lo acogió en tres etapas: de 1985 a 1987 en la misión de Chulucanas, de 1988 a 1999 como vicario de Trujillo y director del apostolado agustino y desde 2014 a 2023, años de su nacionalización y en los que el papa Francisco lo hizo obispo en Chiclayo y Callao.
El último periodo coincidió con la pandemia y mientras los fieles de la ciudad de Chiclayo permanecían encerrados, él estuvo en las calles con hostia en mano bendiciendo a los fieles que no podían acompañarlo en las misas dominicales.
Casi un año después de que Francisco lo llamara a Roma y cuando ya era prefecto del Dicasterio para los Obispos -departamento de la curia que supervisa la selección de los prelados- regresó a Chiclayo, habían pasado apenas diez meses de su partida, pero dijo sentirse bendecido porque pudo volver al país.
León XIV
Robert Francis Prevost nació en Chicago, Estados Unidos el 14 de septiembre de 1955.
Después de sus estudios en América, hizo su doctorado en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Italia graduándose con una mención ‘magna cum laude’ en Derecho Canónico. Por eso, durante parte del tiempo de servicio en Trujillo impartió clases de dicha materia en el Seminario Mayor.
Precisamente, una de las características del nuevo papa es su vocación pedagógica: desde maestro de matemáticas en su ciudad natal hasta director del proyecto de formación de nuevos frailes agustinos en Chulucanas, Apurimac e Iquitos en el Perú.
Tuvo, por otra parte, que afrontar el escándalo de abusos sexuales en la comunidad católica del Sodalicio ligada a grupos conservadores de la Iglesia peruana. Luego de que Francisco dio la orden de disolución, Prevost, en su calidad de obispo, fue uno de los encargados de llevarla a la práctica, convirtiéndose en un blanco para los castigados
Cercano a la gente, suelen describirlo como un hombre discreto, no muy tendiente a aparecer en la palestra pública y con gran sentido del humor. El tiempo nos dirá el resto.

