Skip to main content

El final de una era

por Jorge Ortiz

Esta es la historia del teledirigible que marcó el final de una era para la aeronáutica. Fue una tragedia con 26 muertos y un nombre: Hindenburg.

Teledirigible Hindenburg

Había sido un viaje formidable, de paisajes deslumbrantes, comodidad insuperable y con todos los lujos, en el que treinta y seis pasajeros, excepto uno, habían disfrutado a plenitud el cruce del Atlántico durante los tres días que había durado, desde el instante mismo de despegue, en Frankfurt, el 3 de mayo. Excepto uno de los pasajeros, en efecto, porque el capitán Ernst Lehmann no estaba haciendo una travesía de placer, sino cumpliendo una misión militar, encargada en persona y en secreto por Hermann Göring, el comandante de la aviación del régimen nacionalsocialista alemán.

Por entonces, 1937, la ‘Deutsche Zeppelin Reederei’ era la principal compañía de dirigibles del mundo, una de cuyas naves, el ‘Graf Zeppelin’, no sólo había sido la mayor máquina aérea de su tiempo, sino que se había convertido en una celebridad, cuyas fotografías volando sobre ciudades luminosas, mares turbulentos, desiertos agobiantes, selvas espesas y hielos eternos eran publicadas con admiración en diarios y revistas. Pero dos meses antes, en marzo, el ‘Graf Zeppelin’ había sido superado por un dirigible aún más grande, poderoso y suntuoso, el ‘Hindenburg’, a bordo del cual viajaba Lehmann.

Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
¡Lee sin límites! HAZTE PREMIUM o Iniciar sesión

Etiquetas:

Imagen de perfil

Acerca de Jorge Ortiz

Si bien la televisión ha hecho que el público lo conozca, su mejor faceta es la de la escritura, donde demuestra no solo un envidiable conocimiento histórico, sino un estilo terso e impecable. Él dice lo que piensa y lo que cree.
SUS ARTÍCULOS