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Fleabag, escribe como si no tuvieras miedo

por Leisa Sánchez

Por Juan Fernando Andrade.

Edición 457 - junio 2020.

Todo el mundo está hablando de Phoebe Waller-Bridge, la actriz y guionista británica que dio el gran salto: de un pequeño teatro en SoHo, el rincón de Londres, a la pequeña pero gran y millonaria pantalla de Amazon Prime. Mejor entremos en detalles.

Fleabag es una serie que considero tan poderosa como una película. 
Barack Obama 
Así que la vio y la amó porque ya la amaba. 
Rodrigo Fresán
TV 1
Fleabag está narrada por la propia protagonista en primera persona y directamente mirando al espectador. Rompe la cuarta pared constantemente para hacernos partícipes de lo que está pensando en cada momento.

Así es como nerdeo/evangelizo, por chat de FB, la red de la tercera edad, con/a las personas que considero seres humanos:

Tuve que hacer varios esfuerzos para aprender a escribir este nombre, y eso que me lo sé de memoria (escribió él; luego, de nuevo, otra vez, fue a Google, y leyó y releyó hasta escribir, al menos tres segundos entre letra y letra, lo siguiente): Phoebe Waller-Bridge. PWB, de aquí en adelante.

*

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Ok. Como dicen en Colombia: póngale cuidado.

Marzo, 2019. PWB está presentando su monólogo, Fleabag, en Broadway. Sí, el mismo Fleabag que es una de las series de televisión creadas por Amazon más aclamadas de su generación (ahora que las generaciones duran meses), y cuyo guion es un best seller en, obvio, Amazon, y que a la fecha ha ganado seis Premios Emmy (y que en 2020 recibirá dos Globos de Oro). PWB está en el programa de Stephen Colbert, pero no está hablando de Fleabag.

°°°

Está hablando de su papel en Han Solo: una historia de Star Wars.

¿Me explico?

¡La man estuvo en Star Wars!

Tiene 35 años, o sea, es menor que nosotros, y ya tiene seis Emmys y dos Globos de Oro; ya pues, esa man, además, ¡ya estuvo en Star Wars!

Y, ok.

Respiro.

Colbert la alaba porque a la mayoría de actores les basta con prestar su voz para un personaje de, otra vez, Star Wars, pero a ella no, ella se puso un traje especial para poder moverse como se mueve el androide L3-37 en la película. Y Colbert, millón y medio de visitas en YouTube mediante, le pregunta: “¿Por qué lo hiciste?, ¿eres una de esas fanáticas de la saga?” Y PWB pone sobre su rostro ese gesto, ese otro rostro que hemos visto tantas veces y cuyo significado guardamos como a un escarabajo de oro.

¡No!, no había visto NINGUNA de las películas de Star Wars en su puta vida hasta que le ofrecieron un papel en Star Wars. Pero, en su defensa, manejando como la mejor sus nervios patentados, suelta: “Ahora soy una de esas que en una fiesta te dice: Oye, ¿has visto Star Wars? Guau, son realmente buenas películas. ¡Son épicas!”.

Pausa.

Momento para la reflexión.

Así de bacán es la man.

*

Solo quiero decir un par de cosas.

Esto es el Contexto, como le dicen algunos. Porque, ya saben, cierta “gente” necesita contexto.

PWB no es hermosa, pero es la mujer más hermosa del mundo. Me explico. Mucha frente, mucha nariz, mucho pelo corto, mucho lunar extraño en forma de isla que siempre trata de ocultar con un cerquillo lateral, es decir, a medias; muchas opiniones,pocas-tetas-y-no-sécuánto-culo, mucha ironía (cuando, se sabe, el sentido del humor es la forma más linda de la inteligencia).

O sea, capaz que, si fuera más guapa, ya sería demasiado. Pero no.

No logra intimidar por su físico. No es un amor a primera vista (aunque ahora que lo pienso esto que siento ahora mismo me recuerda mucho, demasiado, al amor a primera vista). Te intimida cuando la conoces. Te intimida conocerla.

°°°

Porque la man es ¡INCREÍBLE!

Y por eso, es la mujer más hermosa del mundo.

°°° 

O sea, una escritora/actriz-protagonista abiertamente feminista (más de esto luego) que tiene cuestionamientos como este: “¿Sería menos feminista si tuviera más tetas?”

O sea. Esto lo dice una man a la que más de unos y unas y muchos comparan con Simone de Beauvoir.

¿Simone de Beauvoir?

Chch… aguanta, ya te mando link.

¿Lo tienes?

Ya pues, haz el deber.

Bueno. Esta man también dice, en uno de sus peores momentos: “Lo peor que me puede pasar en la vida es conocer a alguien que no me quiera culear”.

Y no sé si compararla con Madonna o con Sócrates o con Britney Spears.

O sea. De ley. La man tira.

Full.

Pero no es eso exactamente lo que necesita.

¿Se entiende?

Permíteme aclararte, bro, que estamos hablando de la mujer/fenómeno/símbolo que escribió el siguiente diálogo/monólogo para un sacerdote, un cu-ra (Andrew Scott, un ACTORAZO británico al que ahora todas se quieren culear pero, oh sorpresa, es gay) que acaba de conocer los placeres carnales, y, ojo, esto es MUY importante, está por ofrecer/dirigir la primera boda de su vida profesional como guerrero de Cristo. (Nuestro Señor y Salvador, dicen en Alcohólicos Anónimos).

El cura mira a la pareja y dice, con una sonrisa: “Creo que lo que ustedes están haciendo es asombroso”.

Luego, mira a los invitados (entre ellos, obvio, Fleabag). Se pone serio, superserio, y dice:

“A ver, resulta que es muy difícil decir algo original sobre el amor Pero lo intenté…”.

Como que se cabrea de repente, y dice:

“… El amor es horrible 
¡Es horrible! 
Es escalofriante 
Es doloroso 
Te hace dudar de ti mismo 
Juzgarte 
A ti y a todo el mundo en tu vida 
Te hace egoísta, te hace raro 
Hace que te obsesiones con tu pelo 
Te hace cruel 
Te hace hacer cosas que nunca pensaste hacer 
°°° 
Es todo lo que queremos 
Y es un infierno cuando 
lo conseguimos 
°°°
Entonces, no me asombra 
que sea algo que no queramos hacer solos”.
*

Y aquí un paréntesis

(

el teletrabajo es peor que el trabajo.

uno trabaja más en su casa que en la oficina. gasta más tiempo mandando mails de lo que gastaba en febrero. O sea, no sé ustedes, pero yo me estoy sacando la puta (y sí, es verdad, tengo trabajo, no puedo quejarme).

y se cabrea cuando un man que se llama Jimmy, o sea, “El” Jimmy

(léase con acento serrano), ¿le conoces al Jimmy?

te responde un mail diciendo: “Perdona, broder, pero no puedo abrir el archivo”. cuando el archivo es un puto archivo de Word, ¡de Word!

el man solo tiene que, literal, hacer clic.

ya pues, entonces te cabreas y le mandas OTRO mail diciendo (porque esto es Quito): “Perdona, bro, debo haberlo adjuntado mal”. (¿cómo chucha adjuntas mal un archivo de fucking Word?) en el que, además, le dices: “de cualquier manera, puedes abrirlo haciendo clic AQUÍ”, enlazando, obviamente, un link con el archivo listo para ser leído.

este link enlazado —en azul— a la palabra AQUÍ, así, en mayúsculas.

#prohibidolvidar

ok.

ese hijo de puta, porque eso es lo que es, un hijo-de-su-puta-madre, te responde, media hora después, esto: “Sorry la joda, broder, aquí dónde?”

°°°

más claro, yo creo que uno sí tiene derecho a cabrearse por ese tipo de cosas.

¿sí me explico?

°°° 

pero me calmo, respiro: hondo y profundo.

inhalo, exhalo.

y pienso, y me pregunto: “¿Qué nomás le estará contando ese hijueputa a su pana, o sea, a su mejor amigo?”

y adivino esto:

este aniñado traga sable, al que le pagan por ver televisión, porque, no nos engañemos, ESO es lo que el man hace, ver televisión, nada más, que seguramente gana más que yo porque, no nos engañemos, en esta empresa TODOS ganan más que yo. ya pues, ese man, que no puede adjuntar un puto archivo de Word, o sea, ¡de Word!

porque el man ve un Excel y se caga, se mea… como turro, se pone a llorar.

ya pues, ese hijo-de-puta, que, repito, por si no quedó del todo claro desde un principio, al que le pagan por ver televisión, al que muy probablemente le pagan más que a mí porque, no nos engañemos, en esta empresa TODOS ganan más que yo, este mmv al que encima le tengo que decir, Sorry la joda, broder, ahora me manda un mail que dice, puedes abrirlo haciendo clic AQUÍ.

la puta que me parió.

¡¿aquí dónde, chucha?!

°°° 

¡y ese man gana más que yo!

°°° 

gracias, mijín… sí, me lo merezco.

somos muy viejos como para andar tratándonos de mijín, ¿ve?

°°° 

Bro, ¿cómo me disculpo con ese man?

 °°° 

le diría: todos estamos jodidos

#quedatencasa

mínimo

no?

)

*

A ver, para seguir con el tema que hoy nos convoca.

#TalkingBoutFleabag

Amamos a PWB porque es muy personal, testimonial (y se siente), franca, honesta, genuina.

O sea, creemos que PWB es Fleabag, y como amamos a Fleabag…

En SNL (sí, también, YA fue host de Saturday Night Live… y uno aquí, peloteado) dijo algo increíble: “No escribí Fleabag porque soy una adicta al sexo, pero sí escribí Killing Eve porque soy una sociópata. Qué gran momento para ser una sociópata, ¿no les parece?”

Y luego remató: “Mi último novio era ambas cosas, pero no escribió nada”.

°°°

No (valga el quiteñismo) cacho KE.

O sea. Sé que es como de acción y comedia. Y que los personajes principales son mujeres. Pero no mucho más. No sé si quiero verla así, ya. Me gusta pensar que hay cosas de PWB que todavía no he visto. En caso de emergencia, ya sabes.

°°°

No. Entendiste mal.

Fleabag comenzó como un monólogo teatral en Londres, en SoHo, ya sabes: poca gente, pero gente cool. 2013. Y, por decir lo menos, movió el piso, por no decir remeció toda la isla que aísla a la Reina Madre. De ahí fue pasando a teatros cada vez más grandes hasta llegar al Festival de Edimburgo (que al parecer es una nota supertuca).

Aguanta.

Te copio solo una línea de Wiki:

“Es el festival de artes más grande del mundo, en 2018 se expandió durante veinticinco días y presentó más de 55 mil performances entre 3 548 shows”.

Ya pues. En ese festival, la man ganó el Fringe First Award, que es como llevarse la Palme d’Or… asumo, porque en todos los artículos que he leído sobre ella hablan de esa nota como si fuera la gran huevada.

Luego, PWB la adaptó a la TV para la BBC de Londres. Y funcionó. Y, como dicen los gringos, Amazon “picked it up”. Qué hijueputa que utilicen ese término, ¿no? Pick-It-Up. O sea: 1. Solo se puede recoger algo que está tirado/olvidado/botado. 2. Si Amazon (o Netflix o Hulo o HBO) te recoge, existes. Si no, no. Te quedaste fuera del imaginario pop global. ¿Sí me explico?

Ok. Sigamos.

El primer capítulo de Fleabag se estrenó el 16/09/16. El último capítulo de la segunda (y última, y esto es más importante de lo que parece) temporada se estrenó el 17/05/19. Y es mucho más importante de lo que parece porque revela (parte de) su engranaje moral. Cada temporada tiene seis episodios. Y como la primera temporada fue un éxito, la gente dijo: “Esta man de ley puede escribir seis episodios más en una semana”. Pero no.

(Sí, solo seis por temporada.

Se lee como un libro de cuentos pero se siente como una novela).

Y eso habla muy bien de ella.

Hizo el deber. Al tomarse su tiempo, se tomó en serio a sí misma.

Y escribió una segunda temporada absolutamente sorprendente.

¿Así o más claro?

Vi una entrevista en la que respondió a la tan-típica-que-a-veces-resulta-exótica pregunta: “¿Qué le aconsejarías a la gente que está empezando a escribir?”

Dijo esto: “Escribe como si no tuvieras miedo”.

°°°

Belleza, ¿no?

O sea: COMO si no tuvieras miedo. Porque, se sabe, todos los escritores nos cagamos del miedo. Pero, quizá, si te haces el que no tienes miedo…

Y, hablando de PWB hablando de sus miedos.

Dijo: “Antes, a las mujeres arrechas se les tenía miedo, ahora les dan Emmys”.

Dijo: “Me relaciono completa y profundamente con este personaje [Fleabag], ella es algo muy personal para mí, eso de no tener miedo a expresar tus sentimientos abiertamente”.

Dijo: “Lo único que quería era decir las cosas que, creo, las mujeres se dicen en privado”.

(Y conquistó, en público, a todos los hombres).

Dijo: “Escribe como si no tuvieras miedo”.

Como SoHo.

Te acuerdas de SoHo?

°°° 

Sí, era bacán.

Ah, y, casi lo olvido.

PWB también dijo: “Cuando entré a Drama School (la Academia Real de Arte Dramático de Londres, nada menos), tenía mucha emoción, pensaba que podría ser cualquier personaje que quisiera. Cuando salí pensaba que nunca obtendría un papel si no hablaba, me vestía, me comportaba y me veía de cierta manera. Luego empecé a fijarme en mí, en mi postura, en la forma en que me veo cuando estoy haciendo una fila. Y me di cuenta de que esas cosas marcan mi identidad”.

Ídola.

Digo yo.

*

Le cabrea que le digan que es una escritora feminista. O sea, dice que es ambas cosas, escritora (una de las mejores, en cualquier género sexual y tamaño de pantalla) y feminista (una a la que yo seguiría). Pero no le gusta la categoría.

¿Me entiendes?

Odia que, antes de preguntarle algo, le digan: “Como MUJER, ¿qué opinas de…?”

Y creo que tiene razón al cabrearse por eso.

#metoo

°°° 

Y ese zorro que se le cruza por enfrente cuando ella está esperando un bus que no va a llegar o al que por lo menos ella no subirá y al que ella solo le dice: “Se fue por allá”.

Que quiere decir que, vayamos donde vayamos, nuestros miedos vendrán con nosotros.

Nos seguirán.

O nos esperarán en ese allá del que habla mi amor.

Y ella que levanta el brazo y tiene la mano abierta y con eso nos dice: “Ya, hasta aquí, fue bueno mientras duró, gracias, pero no, ya no”. Y se aleja caminando y en algún momento voltea a mirarnos para cerciorarse de que le hicimos caso y estamos ahí, aquí, parados, donde nos pidió que nos quedáramos.

¿Está asustada?

Debería.

Y pensar que hace eso, que regresa a vernos, porque sabe que tiene que aprender a estar sola.

Y cuando estaba casada, o, mejor dicho, cuando le decía a la gente que ella, Phoebe Waller-Bridge, estaba casada; esa misma gente, fanáticos-fundamentalistas de Fleabag, respondía: “¡No puede ser!, ¡si tiras con todo el mundo!”

¿Yo?

De largo.

Obvio.

Me caso.

*

Y, en algún lugar de mi ahora imaginada provincia, dos personas tendrán este diálogo, que ocurrirá dentro de la próxima media hora.

—Oe, tú has chateado con ese man del Andrade?

—Sí ‘ñor!

—Y así es la huevada?

—Así chatea ese meco.

Y, horas más tarde. El uno, no sé cuál, mandará este mensaje a un grupo de WhatsApp que debería llamarse, por lo bajo, Del 98. El mensaje es el siguiente: “Sabes que eres marihuanero cuando, a las once de la noche, cuando ya comiste, o sea, ya pasó lo más grave, te salvaste, viviste otro día, capaz vivas uno más, tu mujer y tus hijos están bien, con salud… pero igual sabes que no vas a dormir (todavía) porque no encuentras el puto encendedor”.

Y otro, no sé cuál, responde, al mismo grupo de WhatsApp, es decir, mínimo cincuenta personas: “Prenda una hornilla, prenda una vela, y listo. Si no tiene vela, vaya directo a la hornilla. Nadie se ahueva”.

°°°

Y, nota a mí mismo:

A su segunda serie, Killing Eve, le fue bien. Muy bien. Bastante bien.

De hecho, le fue tan pero tan bien, que de ahí le salió otro camello.

En la nueva película de James Bond.

¿Debería incluir esto?

La guionista y actriz Phoebe WallerBrigde ha creado un personaje cuyas neurosis reflejan el universo de las mujeres del siglo XXI y, a la vez, conflictos universales. Phoebe ha explicado que Fleabag nació del cinismo que sentía a los veinte años. Bajo la máscara de la risa, inventó un personaje con tanto dolor y culpa que es imposible reducirlo a un solo estereotipo.  
TV 4

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Su gran motivación e interés periodístico son los temas históricos y culturales.
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