Bueno, es una habilidad: la de hablar por otro, una simulación consentida por el simulado, que a veces produce buenas entradas o satisfacciones. Yo viví un tiempo de ella.
Alguna vez les conté, en este mismo espacio, cómo escribí un Manifiesto a la Nación para la firma del general Alberto Enríquez cuando era dictador. En mi paso como “oficial de número” por el Ministerio de Gobierno, escribí discursos para varios ministros, que no viene al caso nombrar. Y finalmente...
Recibí un día, que está marcado como inolvidable en mi autobiografía nunca escrita e imposible de escribir, un cable enviado desde Washington. Era de Galo Plaza, entonces secretario general de las Naciones Unidas. Me decía que el doctor Carlos Sanz de Santamaría, secretario general del Comité de la Alianza para el Progreso, necesitaba “un editor en español” y que él le había dicho que Alejandro Carrión era el “hombre ideal”. Si yo estaba de acuerdo en tal cosa, que me aprestara a trasladarme a la capital de los Estates en un plazo improrrogable de ocho días. Sueldo: tres mil dólares mensuales, sin impuestos.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído
