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Esas magníficas máquinas voladoras

por Jorge Ortiz

El ‘Graf Zeppelin’ fue una máquina voladora en la Alemania nazi.
El ‘Graf Zeppelin’ fue el orgullo de la flota de dirigibles de la Alemania nazi. Fotografía: Wikipedia.org

La Primera Guerra Mundial había terminado, el Imperio Alemán había sido vencido, humillado y desintegrado, y la Gran Bretaña triunfante rescataba con orgullo su magnificencia y volvía a la grandiosidad de su visión del mundo. Empezaban los años veinte del siglo anterior y, con los cielos a disposición de los hombres tras la hazaña de los hermanos Wright, la aviación aparecía como el desafío más alto e inspirador para la ciencia y para la técnica. Y los británicos estaban listos para asumir el desafío.

(Unos años antes, Wilbur y Orville Wright habían logrado lo que la especie humana anheló desde los tiempos mitológicos en los que Ícaro se elevó con unas alas de plumas unidas con cera que el sol derritió: volar. En efecto, con un motor de combustión interna, madera de abeto y tela de muselina, los Wright construyeron un biplano que el 17 de diciembre de 1903, en Kitty Hawk, estado norteamericano de Carolina del Norte, se mantuvo despegado del suelo durante doce segundos, en los que recorrió treinta y seis metros: el primer vuelo de un artefacto más pesado que el aire.)

En la plenitud de su Imperio, los británicos incluso trazaron la ruta que sus máquinas voladoras recorrerían transportando pasajeros y mercancías: Londres - El Cairo - Bombay - Sídney - Vancouver - Nueva York - Londres. La vuelta al mundo. Para hacerlo, construirían una flota de grandes dirigibles que tendrían habitaciones con baño privado, salas, comedores y bares y que usarían hidrógeno o helio como combustible. Claro que la idea original de los dirigibles no era precisamente británica. Era, más bien, francesa. O alemana.

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Acerca de Jorge Ortiz

Si bien la televisión ha hecho que el público lo conozca, su mejor faceta es la de la escritura, donde demuestra no solo un envidiable conocimiento histórico, sino un estilo terso e impecable. Él dice lo que piensa y lo que cree.
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