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Mundo Diners al día

Tania Hermida: “Si pudiera me transformaría en una iguana”

por Damián De La Torre Ayora

La invención de las especies.
Escena de la película 'La invención de las especies'. Foto: Cortesía.

La cineasta ecuatoriana Tania Hermida completa su trilogía con ‘La invención de las especies’. La cinta fue rodada en las Galápagos. Lo femenino y los procesos de transformación son su materia prima.

En el principio, Tania Hermida creó ‘Qué tan lejos’ (2006). Después dijo: haya luz, e iluminó la pantalla con ‘En el nombre de la hija’ (2011). Ahora, se ha arriesgado a narrar ‘La invención de las especies’. Con este reciente filme completa una trilogía.

La cineasta ecuatoriana decidió rodar en las Galápagos y desde las islas nutrirse de sus especies y los estudios de Darwin. Esto, combinado con lo bíblico y lo poético como materia prima de su evolución cinematográfica.

Lo femenino y los procesos de transformación han sido una constante en la ecuación de su trabajo. Por eso, para despejar cualquier duda, conversamos con ella sobre sus aproximaciones a estos temas.

Más allá de ser mujer, ¿en qué radica su interés por explorar lo femenino? 

Me gusta el planteamiento que haces, porque, efectivamente, no es un tema de ser mujer o de ser ecuatoriana o de ser lo que fuese, sino un devenir de algo. Desde mi infancia, en mi familia, me permitieron devenir desde lo que hoy llamamos feminismo y tuve la oportunidad de cuestionarme lo que es ser mujer.

He trabajado una crítica a un sistema patriarcal en donde el rol de las mujeres está predeterminado a una serie de significados. En mi trabajo está muy anclada mi propia experiencia de transitar la vida, lo que no quiere decir que es biográfica o autorreferencial. Pienso que se trabaja sobre sentimientos vivos. Hay una frase bien bonita de Foucault que dice: “Toda escritura está hecha por un cuerpo que sufre”. Sin hacerme la dramática, es cierta.

¿Lo innombrable y lo femenino permiten explicar mejor un proceso de transformación?

Sí, son dos cosas que se tejen juntas. Al inicio de la película está el verso de Chantal Maillard: “Solo aquello que tiene nombre muere”. Nos inventamos permanentemente a través de la palabra, nos damos nombres, creamos relatos y disputamos nuestra vida como seres de lenguaje. No es suficiente con sobrevivir biológicamente: hay un alimento que, sin ningún tipo de pudor me atrevo a decir, es el espiritual y se teje a partir de la palabra. La palabra nos transforma.

En su trabajo está lo dicotómico: Esperanza y Tristeza; el capitalismo y el comunismo; ahora la Biblia y ‘El origen de las especies’. ¿La transformación se nutre de contrarios?

Más que una dicotomía, pienso en la dualidad. Trabajar sobre ese territorio de frontera en donde hay un mundo de la evolución biológica, pero lo espiritual cobra sentido, y va más allá de una religión. Quería trabajar el tema de las especies de Darwin como referente de nuestra cultura en términos de cómo hemos llegado a seres humanos; y quería tejer estos otros textos que tienen que ver con los humanos como especie que se inventa a sí misma a través del lenguaje.

Quería jugar con una evolución desde lo sagrado, lo que no es nombrable ni definible para tratar de entender los procesos de transformación. También, en esta dualidad aparece un tercer elemento que es Harriet, que es ‘Las mil y una noches’, la magia, la habilidad para burlar el poder que te va a aniquilar si es que no eres capaz de narrar. 

Harriet es interpretada por Pancho Aguirre, quien en su primera película hizo del hippie Jesús; en la segunda del tío antidogmático, y ahora es una sanadora. ¿La transformación implica una guía espiritual?

No le llamaría guía, porque pareciera que te conduce todo el tiempo. Me gusta la idea de mentor, el personaje brujo, loco, mago, que te permite abrirte para entrar de otra manera al mundo. Es un modo poético de trastocar los significados para descubrir infinitos sentidos y posibilidades de habitar este planeta.

'La invención de las especies'

  • Se encuentra en cartelera en las salas del país.
  • Escrita y dirigida por Tania Hermida (Cuenca, 1968).
  • Ganadora del Sloan Science on Screen Award del Festival Internacional de Cine de San Francisco.
  • Fue filmada en la Isla Isabela, en las Galápagos.
  • Narra el duelo de Carla (Isla), una niña que vivirá su salto de la niñez a la adolescencia en contacto con las especies de la zona.
Tania Hermida, en el rodaje de la 'Invención de las especies'.

¿Cuál es la mayor transformación que ha vivido Tania Hermida?

Uy, qué bonita pregunta. Déjame ver. He tenido dos momentos de transformación fuertes, de esos huracanes vitales. El uno, a los 19 años, cuando decidí dejar la medicina y la Universidad Central para irme a estudiar cine en Cuba gracias a una beca. Cuando volví al Ecuador, nadie me reconocía, porque me había transformado, había dejado el cascarón y mi piel.

El otro fue cuando acepté ser asambleísta. Ves, un país también se hace desde sus palabras, desde la Constitución, que es el acuerdo de vida en común que nos prometemos como sociedad, aunque luego se incumpla. Esta experiencia fue transformadora y me dio mucha más conciencia del poder de las palabras y de cómo la vida individual se involucra con el entorno colectivo.

Si la política no lo logra, ¿el cine puede transformar?

Cuando uno ve la propia vida y se pone como testigo de lo que es estar en el mundo, no encuentro otro sentido que el arte. A mí lo único que me ha transformado es eso y me ha permitido estar en este planeta más allá de como especie. Es la razón para seguir transformando mis afectos y mi visión. Hacer cine me permite disputar el sentido de las cosas. Lo mismo me pasa cuando veo otras películas, leo o escucho música.

Si pudiera transformarse, ¿qué especie sería?

Una iguana. Tienen una sabiduría para aprovechar hasta el último rayo de sol. Para sobrevivir, las iguanas terrestres arriesgaron la vida lanzándose al agua para buscar alimento en las rocas marinas. Y vale la pena arriesgar la vida para sobrevivir.

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Acerca de Damián De La Torre Ayora

Estudió Ciencias de la Educación, Lengua y Literatura y Comunicación Social. Fue editor y jefe de información de Diario La Hora y condujo el programa radial In-Cultos. Ganador del Eugenio Espejo UNP y Artes Vivas de Loja.
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