
¡Grecia Albán quiere modernizar la tradición de la música ecuatoriana! La artista, que presentará su disco ‘Nubes Selva’ con una gira por el país, fusiona ritmos como el sanjuanito o el huayno con el jazz o los sonidos eléctricos de los sintetizadores.
Grecia Albán es una artista nacida en Latacunga. Hoy, su casa está en Guayaquil, aunque los Andes no la han abandonado y son como un tatuaje capaz de traspasar la carne para impregnarse en su música. Y es que al escucharla es imposible no sentir que esta tierra -la suya, la nuestra- habla: el rasgado de la guitarra recuerda a las montañas y las zampoñas al viento del páramo.
Sin embargo, su carrera la ha llevado a recorrer China, Francia, España, Argentina, Uruguay, Colombia y Estados Unidos. Y cada trozo del planeta, con sus ritmos, influyó para que el sonido andino se complementase con el jazz, la salsa o la electricidad de los sintetizadores.
Además, Albán es una artista con muchas facetas, pues canta en quichua y en español, compone, toca chelo, hace percusión y también puede zambullirse sin problema en el mundo de la gestión cultural y de la docencia. Para ella, todas esas actividades son distintas formas de expresar una sola cosa: la música.
Y así, el 12 de junio de 2025 en el Teatro Variedades de Quito arrancará una gira por Ecuador como lanzamiento oficial de su disco ‘Nubes Selva’. Para hablarnos sobre este -el segundo después de ‘Mamahuaco’ (2018)- y de su carrera en general nos abre la puerta de su casa.
¿Quién es la Grecia Albán que está tras las nubes y la selva?
Soy una cantautora ecuatoriana. Nací en Cotopaxi, pero crecí en la provincia de Napo y actualmente vivo en Guayaquil, entonces, soy el resultado de la mezcla de las tres regiones: Sierra, Oriente y Costa.
Trabajo con distintos tipos de música latinoamericana -incluida la ecuatoriana- y también con el jazz. Estos ritmos o escuelas musicales aparecen en el proyecto de solista que lleva mi nombre, ‘Grecia Albán’, y con el que he presentado composiciones enfocadas en descubrir Ecuador y presentarlo al resto del planeta.
Quiero que en mi música se detecte la variedad de paisajes, la mezcla de culturas y que todo aquello dialogue con los sonidos que me gustan e inspiran tanto de Ecuador como de América Latina.
¿Y qué es la música para usted?
La música es una forma de expresión: muestra el pensamiento y la manera de entender el mundo que tiene cada artista. Con esto quiero decir que los músicos, al menos los que intentamos escuchar la voz propia, tomamos elementos de nuestras vidas como la memoria, el contacto con la naturaleza, el diálogo con otros para plasmarlo en sonido y, luego, compartirlo.

A propósito de la voz propia, ¿cómo es la de Grecia Albán?
La voz permite enunciarse ante el mundo, es un sello de identidad, sin embargo, no es monolítica porque la moldean las emociones, las inseguridades personales y la cultura. Es decir, siempre está en movimiento. La gente no es inmutable durante toda su vida, del mismo modo que no lo es la técnica vocal. Esta incluso se modifica con los cambios naturales del cuerpo, con el entrenamiento y las emociones.
Por eso, creo que yo la encuentro por momentos: hay sonidos o sensaciones que me hacen decir ‘esa soy’ o ‘así quiero ser’. Por ejemplo, ahora pienso mucho en lo difícil que es habitar en el Ecuador por culpa de la violencia, pero la música se ha convertido en un refugio para mí y justamente eso pretendo transmitir. Aspiro a que quienes la escuchen vuelvan a sentirse a gusto de estar en el país y que recuerden el amor que nos han brindado nuestras abuelas y madres.
Así que la esencia de mi voz es esa necesidad de recuperar y transmitir los afectos.
¿‘Transmitir’ es un verbo clave en su otra faceta, la de docente?
Más que enseñar música se trata de acompañar los procesos de los estudiantes, lo que constituye una oportunidad fantástica para mí, pues puedo brindarles mi punto de vista acerca del arte del canto.
Pertenezco al equipo de docentes de la Universidad de las Artes, que es un proyecto público ecuatoriano en Guayaquil. Desde las aulas, les invito a los alumnos a regresar a la música latinoamericana, con el fin de devolverle su valor cultural. Al proponer un repertorio, les muestro valores y tradiciones de la región. Por ejemplo, nos hemos enfocado en la voz de Mercedes Sosa, Violeta Parra y otras cantoras importantísimas para el legado musical.
A la vez, la universidad cuenta con recursos fantásticos -instrumentos, salas de ensayo- y es muy bello motivar a los alumnos para que los aprovechen y también hagan contactos y aprendan a acompañarse y trabajar juntos.
Menciona mucho a Latinoamérica pero su carrera está marcada por las giras tanto dentro como fuera de la región, ¿los viajes han influido en su forma de entender el arte, la vida?
Por supuesto. Creo que una de las cosas más hermosas de la música es compartir con personas de sitios y realidades distintas. Ellos están muy interesados en conocer nuestra cultura y, sin darse cuenta o proponérselo, me han enseñado a valorarla también.
Al mismo tiempo, los viajes me mostraron la importancia de generar espacios que sean más inclusivos para las mujeres o en cuestiones de la edad. En Francia, por ejemplo, hay festivales abiertos a niños, personas mayores, animales y anhelo que, en algún momento, aquí sigamos ese camino, de modo que la música contemporánea ya no sea algo exclusivo de los jóvenes.
Y a eso apuntamos mi equipo y yo con ‘Nubes Selva’: crear lazos entre generaciones, demostrando que la tradición no es estática y puede dialogar con lo actual.

¿Cuál es la historia de ‘Nubes Selva’?
Es un disco que tiene once canciones y lo trabajé en conjunto con Miguel Sevilla, abogado y gran artista, quien ha sido parte también de la Rocola Bacalao y varios proyectos más. Ambos hemos buscado sonidos muy específicos que se relacionen con nuestros valores y memorias.
Y es que ‘Nubes Selva’ habla de un recuerdo de cuando yo era niña: mi mamá me enseñaba a flotar en el río agarrándome de los pies mientras me cantaba. Entonces, yo me ponía a mirar la selva, las nubes y cómo se movía todo; me imaginaba cosas…
Pensé que si algo tan simple me sirvió para aprender a nadar, puede serle igual de útil a otra persona para entrar en el arte, así que tomé ese recuerdo como la premisa de un disco en el que hay amor, paisajes y también tradiciones de mi ciudad natal, Latacunga.
Y, a la vez, se trata de un homenaje a la memoria porque, para mí, esta es la columna vertebral sobre la que se sostiene una vida.
Pero no todo es tradición y recuerdos, antes mencionó los lazos con lo moderno…
Este disco es un trabajo de cinco años y contiene sonoridades ecuatorianas mestizas que se fusionan con elementos contemporáneos, desde instrumentos electrónicos hasta armonías propias de este tiempo. Hay un equilibrio entre lo tradicional y lo moderno, tratando de darle un toque actual a la música ecuatoriana.
Mi equipo de trabajo y yo creemos que las tradiciones son valiosas, pero deben estar abiertas al juego, al movimiento, de manera que la sociedad tenga la libertad para decidir hacia dónde quiere ir y cómo quiere ser.
'Nubes Selva' se distribuirá por plataformas digitales, sin embargo, también ofrecerá elepés, es una novedad en estos tiempos...
Totalmente. Mucha gente lo pidió porque colecciona vinilos, aunque no es tan fácil porque vienen de la República Checa y los plazos son muy largos.
Pero para los que prefieran se podrá conseguir el álbum completo en plataformas digitales como Spotify. El sello que cobija este proyecto es el neoyorquino Folkalist Records, enfocado en la música que cruza el jazz con los ritmos tradicionales del mundo. Justamente, ellos nos dieron el empuje y la confianza para organizar la gira de lanzamiento.
Gira de lanzamiento
La gira nacional arrancó en Santa Elena el 25 de abril, sin embargo, el lanzamiento oficial del disco se realizará el 12 de junio de 2025 a las 19:30 con un concierto en el Teatro Variedades de Quito. Luego, Albán estará en Guayaquil el 3 de julio, Cuenca el 4. La visita a Latacunga está programada para el 2 de agosto.
En cada ciudad, acompañarán a la artista agrupaciones especiales y músicos de cada ciudad. En Quito, por ejemplo, el invitado será Mokaita, cuyas especialidades son el R&B, jazz y folk o en Guayaquil, Ricardo Pita.


