
La serie Señora Playmen cuenta la historia de cómo Adelina Tattilo, esposa y madre de tres hijos, lideró un proyecto de revista erótica en la Italia conservadora de mediados del siglo XX.
En la Italia de los años sesenta y setenta del siglo XX consumir una revista con fotografías de cuerpos desnudos femeninos era todo una transgresión. Ese tipo de publicaciones se encontraban prohibidas de manera explícita por las leyes de ese país, en momentos en que la estadounidense Playboy daba la vuelta al mundo occidental que no estaba, al menos aparentemente, tan encerrado en sí mismo como la sede del Vaticano y sus alrededores.
En ese contexto absolutamente conservador, en el que incluso era considerado ilegal el divorcio, surgió 'Señora Playmen' con una característica particularísima: era dirigida por una mujer, Adelina Tattilo. Una ama de casa de una familia de clase media alta devenida en ejecutiva del entretenimiento para adultos, que comprendió que el erotismo iba más allá de mostrar a una mujer sin ropa en las páginas de una publicación.
Señora Playmen
La miniserie de siete capítulos es dirigida por Ricardo Donna, un músico convertido en realizador de series y una que otra película en Italia. La protagonista es Carolina Crescentini, actriz ampliamente conocida fronteras adentro pero no a escala global. La historia gira en torno al dilema que tuvo Tattilo en un inicio para proseguir con el proyecto y en el abrumador éxito que alcanzó posteriormente.
La producción retrata un hecho de la época y que se repite hoy: hombres que hacen públicos momentos íntimos con su pareja. Uno de los fotógrafos de la revista llega a la redacción con instantáneas de su enamorada que luego son publicadas. La chica es repudiada y hasta golpeada por su entorno familiar; ella acude a Tattilo, quien la reivindica y le da la posibilidad de seguir mostrándose y ganando dinero, si ella accedía por supuesto.
Pero no solo personas ordinarias salieron en la revista, al igual que uno que otro hombre -siempre en la modalidad softcore, es decir desnudos más bien artísticos, sin poses explícitas ni momentos de pareja-, sino famosas, en un hecho que marcó a 'Playmen'.
La publicación hizo sonrojar a Italia y al mundo con fotos sugerentes de la entonces conocidísima Brigitte Bardot. Su clímax se produjo en 1972 cuando se mostró a la socialité estadounidense Jaqueline Kennedy Onassis tal y como vino al mundo, gracias a que un fotógrafo la espió en una isla griega, donde veraneaba en la mansión de su esposo millonario, Aristóteles.
El escándalo marcó una contradicción para Tattilo, quien se declaraba feminista. Recibió las fotografías un año antes y las guardó hasta esperar el momento adecuado para mostrarlas. Cuestionada por medios estadounidenses si hacerlo fue ético, ella respondió sin inmutarse que si Kennedy Onassis no deseaba ser vista no debía caminar desnuda en público.

Reconocimiento mundial, enemigos, fin
A Tattilo no le agradaba que le comparasen con el estadounidense Hugh Hefner, fundador de 'Playboy'. La publicación de la italiana marcaba distancia con una serie de textos que abarcaban diversidad de campos, desde la política, el cine, el deporte, pasando por reivindicaciones femeninas, el arte, las costumbres, entre otros.
Dentro del auge de 'Playmen', se aprobó la ley del aborto en Italia (1978) causando que los fanáticos católicos y el mismo Vaticano se rasgasen las ropas. Para la sociedad italiana fue el símbolo de una época que paulatinamente iba dando paso a derechos que habían sido aceptados en buena parte de Europa y Norteamérica. Adelina, en ese contexto, ya era una figura internacional que se atrevió a lanzar su marca en Estados Unidos.
La revista llegó a imprimir, en su mejor momento, casi medio millón de ejemplares, que se agotaban en los kioscos en horas, debido a que la policía italiana los confiscaba. Era un juego del gato y el ratón que duró años y que se fue relajando con el paso del tiempo.
Durante los años ochenta, la casa editorial de Playmen buscó hacer una diferencia y lanzó 'Libera', que era un producto exclusivamente con desnudos masculinos, dedicada para las chicas. Dos años más tarde dio paso a 'Adam', dirigida para el público gay.
El éxito se fue apagando con el siglo y con el surgimiento del peor enemigo para las publicaciones eróticas: la internet. La pornografía en red decretó la sentencia de muerte para los impresos, algo que la responsable de 'Playmen' pudo ver en vivo y en directo. Falleció, rodeada de sus hijos y de sus nietos, en 2007.
Tattilo fue la mujer que lideró el devenir de una sociedad conservadora, pacata, a una más acorde con su tiempo, que permitió la inclusión de las mujeres y de los grupos segregados como la comunidad Lgbtiq+ (en tiempos de Playmen se produjo el macabro asesinato de Pier Paolo Pasolini, icónico director de cine, quien había declarado públicamente su homosexualidad). La entonces controversial editora y empresaria nunca escondió sus preferencias políticas de izquierda, que le acercaron a mostrarse ante cámaras con el líder socialista Bettino Craxi y más cuadros de la tendencia.

