
Santita es una serie ambientada en la ciudad de Tijuana (México) y tiene como protagonistas a la colombiana Paulina Dávila y al mexicano Gael García Bernal; su director es Rodrigo García Barcha. El personaje central es una mujer adicta a las apuestas, en silla de ruedas y con problemas éticos por su trabajo como ginecóloga.
García Barcha, hijo del Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez, ha definido al personaje que interpreta Dávila como una ginecóloga “exitosa, de cierta edad, muy vividora y muy arriesgada”. En una entrevista con Los Ángeles Times, el realizador añadió que quiere que la protagonista no sea encasillada por su discapacidad, sino por ser un personaje irreverente.
Estrella en silla de ruedas
Paulina Dávila (Medellín, 1988) lleva más de 15 años alternando entre el cine y la televisión. Ha tenido papeles importantes en series como Luis Miguel, Griselda y Chespirito: sin querer queriendo, donde interpreta a la esposa de Roberto Gómez Bolaños. Pero, sin duda, Santita es el personaje más importante de su carrera y también el más retador.
Para interpretar a la doctora María José Cano/Santita, Dávila se movilizó en silla de ruedas durante dos meses; utilizó un dispositivo especial, diseñado a su medida, y contó con el asesoramiento de una mujer con discapacidad real.
Además, perfeccionó el acento mexicano del norte y apostó por un lenguaje coloquial lleno de sarcasmos y constantes dosis de humor negro. A su persoanaje, esta forma de ser la ayuda a desafiar una serie de prejuicios, alrededor de su manera particular de ver el mundo y sobre su discapacidad física. “No me creó una heroína en el papel, más bien una antiheroína”, ha repetido Dávila en los medios colombianos, que celebran su interpretación.
A este personaje, el apodo de Santita le viene de su espíritu altruista con las mujeres necesitadas -un día, por ejemplo, ayuda a dar a luz, en plena carretera, a una mujer haitiana-. Pero el mote es usado dentro de la historia para mostrar sus claroscuros, como cuando decide practicar abortos ilegales para pagar sus deudas en las apuestas.
Un papel distinto de Gael
Junto a Dávila aparece Gael García Bernal, en un papel más bien oscuro, cercano al que interpretó en El crimen del padre Amaro (2002) y totalmente alejado de Esteban, el boxeador iracundo que protagoniza en La Máquina (2025), su anterior protagónico en la televisión.
García interpreta a Alejandro, un exnovio de Santita que vuelve a Tijuana luego de años de haber vivido y trabajado en distintas partes del planeta. Su relación con Santita no es fácil por las heridas del pasado; hace 20 años ella lo dejó plantado en el altar. Por eso, ahora su cercanía despierta el morbo de su familia y sus amigos.
Alejandro sufre una enfermedad terminal. Eso hace que el personaje luzca desgarbado, ojeroso, con el cabello atravesado por las canas, sin grandes discursos y con las palabras justas. Y lo que él busca de Santita no es una segunda oportunidad, sino que lo ayude a morir de una manera digna.
Paralelamente, en medio de esta historia, entran en escena Cecilia (Ilse Salas), la esposa de Alejandro, y Mauricio (Erik Hayser), el amigovio de Santita, quienes llevan relaciones complejas con sus respectivas parejas.
La otra cara de Tijuana
La serie también refleja la vida en Tijuana, una ciudad de dos millones de habitantes, que en la industria del entretenimiento estadounidense suele ser abordada como un lugar de diversión para adultos o controlada por el narcotráfico. La producción se enfoca en las relaciones de poder entre la clase media alta y personas que viven en la pobreza, todo en medio de esa tensión que significa vivir en la frontera con Estados Unidos.
Muchos personajes de la serie transitan en medio de problemáticas actuales como la migración, los derechos reproductivos de las mujeres, la corrupción, las apuestas, las adicciones, las disputas familiares. La doctora María José Cano 'salta' con habilidad en medio de todos estos mundos, desafiando su condición física y los chismes de un entorno que no deja de juzgarla.
Además, en la serie se ponen sobre la mesa temas sensibles del debate social, como el aborto y la muerte asistida, todo a través de las decisiones y de las acciones de la protagonista. Como todos, ella es consciente que cada acción tiene una consecuencia y que hay familias, como la suya, donde cada uno intenta salvarse como puede.

