
La serie Estado de Fuga 1986 vuelve sobre la masacre de Pozzeto, una tragedia que sacudió Bogotá en la segunda mitad de los años ochenta. El personaje central de la historia es interpretado por Andrés Parra.
Un exmilitar de nombre exótico, Campo Elías Delgado, acabó con la vida de una treintena de personas en un lapso de dos días, aparentemente en razón del trauma que le ocasionó haber participado en la Guerra de Vietnam como parte del ejército estadounidense. La tragedia conmocionó a una entonces ciudad de cuatro millones de habitantes que se insertaba de manera vigorosa en la Modernidad.
Aquella catástrofe, conocida como la masacre de Pozzeto -debido al nombre del restaurante donde pereció el mayor número de víctimas-, aún no ha sido explicada del todo por la sociedad colombiana, que ha tratado de reflejarla en distintas ocasiones desde hace cuarenta años. El último intento lo hacen los directores Carlos Moreno y Claudia Perlaza en Estado de fuga 1986, a través de Netflix.
El actor Andrés Parra da vida a Jeremías Salgado, un personaje que en la ficción es una suerte de alter ego del tristemente célebre Campo Elías, en una pieza cinematográfica desplegada a manera de serie. En ella, el protagonista se va desquiciando a medida que se harta de su entorno, con un testigo privilegiado y hasta cómplice, su amigo Camilo León.
La historia del film
El escritor Mario Mendoza conoció en persona a Campo Elías, quien era un militar retirado que estudiaba letras en la universidad Javeriana de Bogotá en el fatídico año de 1986. Ambos compartieron aulas y entre los dos se formó una especie de amistad tomando en cuenta los gustos literarios en los que coincidían, en especial con respecto al autor Arthur Conan Doyle y su obra. Mendoza, una vez que Delgado cometió los asesinatos, quedó profundamente impresionado y años después escribió la novela Satanás (2002), que fue llevada al cine.
Para Estado de fuga Mendoza volvió a intervenir con su pluma y escribió el guion junto con Ana Parra. En esta ficción ideó a Camilo, interpretado por el actor José Restrepo, como su trasunto, un escritor en ciernes constantemente golpeado por el infortunio en razón de su precaria situación material como estudiante universitario e hijo de una familia de clase trabajadora.
En la película se produce un encuentro de almas atormentadas que se consuelan en la literatura. Jeremías, profundamente decepcionado de la sociedad bogotana en la que vive, planea amoldar al joven a su talante violento. Camilo, solitario y rebelde, encuentra una suerte de alternativa a su precaria rutina vital.
La interpretación de Parra
A pesar de una carrera amplia en cine y en televisión, Andrés Parra es recordado entre las audiencias por su interpretación en la serie del narcotraficante Pablo Escobar, que aún se emite con éxito en Netflix. El actor ha hecho público el desafío de separarse de ese personaje con el propósito de desarrollar su carrera sin encasillarse en uno solo. Estado de fuga le da una posibilidad, en un nuevo rol de un figura rabiosa pero con mayores matices.
Campo Elías y su alter ego Jeremías padecen de una serie de enfermedades mentales que no pueden o no quieren combatir, luego de un trauma de grandes proporciones que significa una guerra. Parra ha sostenido en distintas entrevistas que se trata del papel más complejo en una carrera de casi tres décadas.
Completa el cuadro de actores estelares Carolina Gómez como la investigadora del caso, en el lado policial de la serie. La actriz experimentó un cambio físico para dar vida a la implacable Indira Quinchía, quien trata de unir las pistas para entender a Jeremías/Campo Elías. Sin embargo se encuentra con una obstáculo cuasi impasable.
Un agente del exterior
Poco ha podido avanzar la investigación de los múltiples crímenes del atormentado exmilitar a pesar de que han pasado casi cuatro décadas. La relación de Delgado/Salgado con el gobierno estadounidense y sus organismos de inteligencia se sugiere en el film, con un enlace que le ofrece al antisocial una misión “importante” para el futuro.
Mientras espera, la enajenación del personaje se vuelve incontrolable. Sus motivaciones, estado físico y mental son una incógnita porque una vez que fue neutralizado por la policía colombiana en el acto, su cadáver desapareció. No tardó demasiado tiempo en cerrarse el proceso, por presiones desde dentro y fuera de Colombia, según señala la serie.
En la vida real no se comprueba que haya participado en la Guerra de Vietnam, tomando en cuenta que los registros del ejército estadounidense dan fe de que se enroló en 1975, el año que terminó la aventura bélica de Washington en el extremo oriente asiático. Es decir, pese a lo adentrado que se encuentran el personaje y el hecho en la cultura colombiana y latinoamericana, se trata de un ser turbio aún. De ahí que la ficción permite una posibilidad para entenderlo.

