
Sí, como acaba de leer. Si usted asiste al concierto ‘Réquiem de Mozart’, que interpretarán la Orquesta Ecuador Sinfónico y el Coro Mixto Ave Verum, ayudará para que un niño obtenga su violín. Pero vamos por partes, empecemos por el réquiem y luego por el trueque.
Quizás el nombre le suene pomposo y lejano, pero seguro ha estado en uno. Dentro de la liturgia romana, el réquiem es la misa de difuntos, es un ruego por la salvación de sus almas, y se lleva a cabo antes del entierro o en las ceremonias de recuerdo o conmemoración. Los dos más famosos son el de Giuseppe Verdi y el de Wolfgang Amadeus Mozart.
Un réquiem está dividido en 12 partes y 12 textos. Sin duda la parte más popular del Réquiem de Mozart es la séptima, llamada Lacrimosa -como la banda alemana de metal gótico-, cuyo texto dice: “Lamentable aquel día, cuando de las cenizas se levanten, los hombres culpados para ser juzgados. Ten compasión de ellos, Dios: piadoso Señor Jesús, concédeles el descanso”.
Réquiem de Mozart
1791, un hombre vestido de negro toca la puerta de la casa de Mozart, en Viena. El desconocido se niega a identificarse, le encarga la composición de un réquiem, le paga un adelanto y le dice que regresará en un mes. Días después, al compositor le llega otro encargo, viajar a Praga para escribir la ópera ‘La clemencia de Tito’.
El día que se subía a su carruaje para ir a Praga, el hombre vestido de negro volvió a aparecer y le preguntó por su encargo. Más tarde, todo el mundo supo que aquel desconocido era un enviado del conde Von Walsegg, músico aficionado cuya esposa había fallecido. Para Mozart, aquel hombre se convirtió en el emisario de su destino.
Este réquiem se convirtió en la decimonovena y última misa escrita por Mozart. El genio de la música clásica murió a finales de ese 1791, a los 35 años, y sin haber concluido el pedido del conde Von Walsegg. La obra se terminó gracias al trabajo de Franz Xaver Sussmayr, uno de sus alumnos. Finalmente, la obra se compuso para orquesta, coro y voces solistas.
Ricardo Monteros, director de la Orquesta Ecuador Sinfónico, sostiene que musicalmente se trata de una obra cuyas partes contrastan mucho entre sí. “Unas son enérgicas, como Dies Irae; otras violentas, como Confutatis; y otras sublimes, como Lacrimosa. Lo interesante es que todas llevan a la audiencia a momentos de una intensidad extrema”.
Réquiem Mozart
Lugar: Teatro San Gabriel (América y Mariana de Jesús).
Fecha: 17 de abril, a las 20:00.
Elenco: Orquesta Ecuador Sinfónico y coro Ave Verum.
Solistas: Camila Samaniego (soprano), Iryna Valchak (mezzosoprano), José Cárdenas (tenor) y David Peña (bajo).
Directores: Ricardo Monteros (Ecuador) e Iryna Valchak (Ucrania).

El concierto y el violín
Habitualmente, el Réquiem de Mozart es interpretado por orquestas profesionales, sin embargo, este mes llegará al proscenio del Teatro San Gabriel de Quito, gracias a los integrantes de la Orquesta Ecuador Sinfónico y del coro mixto Ave Verum; jóvenes de entre 14 y 28 años, que forman parte de la Fundación Ecuador Sinfónico.
La fundación trabaja en la formación musical continua de cerca de 500 niños, adolescentes y jóvenes de Quito. En el momento tiene cuatro sedes: en el norte junto al Parque Bicentenario; en el sur, cerca de Chillogallo; en Capelo, en el valle de Los Chillos; y en Calderón. En estos espacios funcionan pequeñas orquestas de violines.

“Un niño en una orquesta y con un violín en sus manos es un niño menos en la calle”.
Ricardo Monteros
Monteros explica que trabajan con el violín porque es el instrumento sinfónico más económico y el más fácil de transportar y que actualmente hay 26 grupos de pequeños violinistas en las cuatro sedes. “Muchos chicos no tienen su propio instrumento, así que nosotros les prestamos los que vamos comprando con el dinero de los conciertos”.
La Orquesta Ecuador Sinfónico nació en 2017. Desde ese año, 350 jóvenes de Ecuador, Venezuela, Cuba, Colombia, México y España han pasado por esta agrupación y han ofrecido más de 100 conciertos, uno de los últimos fue el año pasado en el Teatro Real de Madrid invitados por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

