Skip to main content

Mundo Diners al día

Steve Albini: todo el honor, toda la gloria

por Juan Fernando Andrade

Steve Albini
Steve Albini falleció el pasado 7 de mayo.

Steve Albini, legendario productor musical, definió el sonido de toda la música que pasó por sus manos, y fue mucha. Las referencias más directas lo mencionan, sobre todo, por su trabajo con Nirvana, pero la verdad es que ayudó a crear este mundo.

Mirar hacia adentro 

Le preguntaron con qué tipo de gente le gustaba trabajar y, sin dudarlo, respondió, ‘la gente que está enraizada en su mundo personal es la que hace música más interesante’, hizo una pausa, siguió, ‘los que sólo están tratando de entretenerte…’, otra pausa y, aquí, el remate, ‘… mucha de esa música es trivial’. Lo dijo como se debe, con desprecio y autoridad. 

Steve Albini tuvo durante sus últimos años siempre la misma apariencia: overol, plumas en los bolsillos, manchas de tinta, gorro en la cabeza, lentes redondos y esa mirada de los autores dentro de su obra. 

Si lo veían en la calle, lo confundían con un mecánico automotriz (él prefería ser tratado como un plomero). Sus clases maestras y sus lecciones sobre cómo grabar música, pasan del medio millón de vistas. Todos queríamos aprender de él; saber cómo lo hizo y, más importante aún, cómo siguió haciéndolo. 

Siendo él un hombre de buenos principios y mejores finales, reaccionaba a nuestras curiosidad y admiración con sencillez. ‘Tengo el estudio (de grabación, se entiende) reservado todo el año, de cola a nariz, entonces, no me puedo demorar’. 

Esta frase parece salida de un emprendedor/magnate, pero viene de costumbres obreras: le parecía inmoral cobrar regalías por las ventas de los discos que produjo; vivía, entonces, de su trabajo diario y del ahorro sistemático.   

Nunca tuvo envidia, eso también lo hizo grande. En estos videos a los que me refiero muestra sus micrófonos, sus cables, sus pedales, sus amplificadores, sus compresores, sus consolas, sus guitarras, sus baterías. Diciendo siempre ‘tú también puedes’. 

Steve Albini

Steve Albini, que se llamaba a sí mismo ‘ingeniero de sonido’ y no ‘productor musical’, murió el pasado 7 de mayo de 2024 y será recordado como un libertador. Nunca le dijo a una banda cómo tocar su música, no quiso dárselas de compositor, no propuso grandes arreglos ni orquestaciones que traicionaran al sonido en vivo. 

Hacía más documental que ficción. Ponía los micrófonos, ajustaba los niveles, colocaba paneles para repartir la música democráticamente y, el sueño de todos, se dedicaba a escuchar. 

Jamás la cobardía de poner la voz por encima de los instrumentos, por ejemplo. Se me ocurre que su gran aporte fue ese: el respeto a los otros, el silencio que deja espacio. Por eso los discos que produjo suenan, se vuelve a decir, ahora en plural, vivos.

Uno sabe que ha perdido a alguien importante cuando, ante la muerte, reacciona llamando a quienes todavía respiran. ‘Hay que escoger tres discos, sólo tres’, me dijo el amigo al que llamé para contarle la noticia. La primera respuesta es obvia y debe cumplirse en orden cronológico: ‘Surfer Rosa’, de Pixies, marzo de 1988; ‘Rid of Me’, de PJ Harvey, abril de 1993; ‘In Utero’, de Nirvana, septiembre de 1993.  

Habiendo pasado por ese repertorio, ojalá dos veces por disco, hay que escuchar a Steve Albini en sus propias bandas (Big Black, Shellac) y demorarse mucho escribiendo sobre él: el tiempo es siempre una oportunidad. 

No quiero terminar esta columna, escribir me da razón para verlo y escucharlo. Entiendo que era un artista y que tenía muy claro que ninguna obra está completa si no te sales con la tuya. Parte de la obra, el remate, es hacerlo como quieres. 

Steve Albini no estudió música, estudió periodismo. Su máxima era no interrumpir la voz de los autores, grabarlos de tal manera que los discos fueran un reflejo de cómo sonaban en realidad, de lo que llevaban adentro. ‘Ayudo a la gente a llenar sus ambiciones creativas’, decía. Habría sido un gran editor.

Etiquetas:

Autor

Acerca de Juan Fernando Andrade

Escritor y periodista. Sus libros están disponibles en formato impreso y digital en www.dinediciones.com. Sus textos cortos pueden leerse en su blog personal: www.culturab.blogspot.com.
SUS ARTÍCULOS