
Los músicos que este año fueron inducidos al salón de la fama del rock componen una generación extraordinaria. Aquí les presentamos una guía para conocer a algunos de ellos y volverse fan.
El anuncio se hizo el 27 de abril. Entre los artistas que este año se unieron al Salón de la Fama del Rock N’ Roll, en el que están estrellas como Elvis Presley ahora constan: Soundgarden, The White Stripes y el súpergrupo Bad Company; las raperas de Salt-N-Pepa y los hip-hoperos Outkast. Como solistas, clasificaron tres figuras clave: Joe Cocker, Warren Zevon y la siempre muy cantada y bailada Cyndi Lauper. Aquí no hay pierde, ripio ni desperdicio.
El comité que cada año decreta la lista de nominados está formado por ‘historiadores, periodistas y profesionales’ de la industria musical (entiéndase por esto último ejecutivos, managers, productores, etc), que a su vez someten esta lista a más de 1.200 miembros del Salón de la Fama para la respectiva votación.
Los premios, se sabe, son más bien preferencias y al final del día no garantizan gran cosa; pero cuando gana la gente que a uno le importa, los que te despertaron e inspiraron, los premios se celebran como medallas olímpicas para la nación.
El Salón de la Fama y qué escuchar

Soundgarden, de la ‘Grunge Époque’ de Seattle y con Chris Cornell al frente, lanzó su albúm capitular en 1994. Hablamos de ‘Superunknown’, el cuarto disco de estudio de la banda y material didáctico de carácter obligatorio. Los sencillos más populares fueron ‘Spoonman’ y ‘Black Hole Sun’, esa ‘power ballad’ abiertamente oscura que hoy se escucha como acertada premonición y desatendida plegaria. En cuanto a performance y precisión, Soundgarden fue la banda más completa de su generación, y no hay mejor prueba que ‘Superunknown’.
Sobre The White Stripes, leerás (en otros medios) que el disco imperdible se llama ‘Elephant’, del 2003. Esto se dice porque el álbum incluye ‘Seven Nation Army’, que quizás sea la última canción/himno de rock propiamente dicho que conquistó el mundo: esa canción que, por ejemplo, sonaba antes de cada partido del mundial Russia 2018. Mi sugerencia, de fan y creyente, es que ingreses a la banda por su disco en vivo, ‘Under Great White Northern Lights’ (2010), es en su versión cruda y estridente cuando este dúo te puede sacar el diablo.
Antes de pasar a los solistas, dejemos dicho y escrito que en septiembre del 2003 salió al mundo un álbum doble, con veinte canciones y más de dos horas de música, llamado ‘Speakerboxxx/The Love Below’ y firmado por el dúo de hip-hop Outkast. En papel, era un riesgo comercial y artístico, pero siendo los riesgos los verdaderos logros, el disco se convirtió en parte de la religión y hoy se le rinde el culto que mereció desde su nacimiento. El sencillo ‘Hey ya’ sonó uno o dos años seguidos y hoy vuelve a sonar: para ti, bebé.
Solistas que nunca estarán solos
Imposible calcular en cuantas fiestas, películas y duchas y tinas ha sonado ‘Girls Just Want To Have Fun’, de Cyndi Lauper. Estos versos, ‘Algunos chicos toman a una chica hermosa / y la esconden lejos del resto del mundo / quiero ser la que camina en el sol / Oh, las chicas quieren divertirse / eso es todo lo que realmente quieren’, son la manifestación pop de las causas que hoy ocupan con razón las calles. Pues bien, el tema está en un súper álbum, ‘She’s So Unusual’, y les aseguro que el resto de canciones están a la misma altura cuando no arribita.
Joe Cocker nació en Inglaterra, combatió en la contra cultura de los‘Swinging Sixties’ y se hizo famoso cantando los temas de sus contemporáneos. Fue, nunca mejor dicho, un intérprete; supo interpretar y traducir y entregar como nadie las emociones incluidas en cualquier canción honrada. Se lo asocia con un maravilloso tema de amor, ‘You Are So Beautiful’, pero el momento en que se prendió el fuego quedó registrado en 1970, durante la gira ‘Mad Dogs and Englishmen’, y es por ese disco/puerta por donde se llega a la raíz de este hombre.
Warren Zevon, poeta campesino y vanguardista al mismo tiempo, es fácil y por mucho uno de los mejores letristas de la historia del rock anglo, a la altura de Leonard Cohen y Bob Dylan. Una de sus canciones me recuerda a la actualidad: ante un problema con la ley, Zevon canta, ‘traigan abogados, armas y dinero’, sabiendo que solo así escapará del aprieto. La discogrfía de Zevon es perfecta, nada sobra ni resta, pero si por algo hay que empezar escojamos el álbum ‘Excitable Boy’ (1978), donde se habla de hombres lobo cenando en restaurantes chinos. Warren Zevon murió de cáncer en 2003; cuando le preguntaron qué había aprendido sobre la vida, respondió muy tranquilo, y dijo: disfruta cada sandwich.

