
El músico ecuatoriano Riccardo Perotti es uno de los participantes de la tercera temporada de Masterchef Celebrity. Para las nuevas generaciones, quizás sea un desconocido, pero en la década de 1990 se convirtió en uno de los referentes del pop nacional.
Los años 90 fueron la década de oro del pop romántico en Ecuador. En las emisoras de radio del país -sí, no había Spotify- el rock latinoamericano y el grunge gringo se mezclaban con canciones de bandas que tenían tantos seguidores, que hoy serían la envidia de cualquier partido político. Los fans sabían de memoria las letras de las canciones de grupos como Tranzas, Tercer Mundo, Cruks en Karnak o Contravía.
Entre los músicos que hacían roncha, con sus baladas de ritmos que acurrucaban y letras dedicadas al amor y al desamor, estaba Riccardo Perotti, un manaba de madre guayaquileña y padre italiano, que a los 16 años grabó su primer LP. Esta experiencia le motivó viajar a Estados Unidos para estudiar en el Berklee College of Music, de Boston; una decisión que lo hizo quedarse en la música de forma profesional.
Discos de Perotti
- Traficando un amanecer (1990).
- Palabras grandes (1994).
- Aurora café (2000).
- Bicicletas de marzo (2005).
- Todos estos años (2018).
- Lo que toca (2018).
El Perotti noventero
No es común arrancar una carrera musical con un hit, el camino a la fama suele ser lento y pedregoso, pero Perotti lo hizo ver sencillo. En 1990 lanzó Quién te ha dicho que el amor es fácil, una balada pop cuya letra habla sobre los miedos y fantasmas que pueden existir en una relación de pareja. El tema fue elegido como Mejor Canción del Año.
Seguro está pensando que un hit lo tiene cualquiera, solo hay que acordarse del dúo español Los del Río y su mundialmente cantada y coreografiada Macarena, por citar solo un ejemplo. Pero a lo largo de los 90, Perotti no tuvo una canción que sonó sin parar en las radios locales, sino varias: Solo para ti, Duro de matar, Rondando una vez más, Aunque no sé dónde estás y Nada queda ya, éxitos que fueron banderas de muchos.
Varias de estas canciones son parte del disco Palabras Grandes (1994), el segundo de los seis álbumes de estudio que grabó hasta 2018. Pero, ¿qué tenían los temas de ese Perotti noventero que gustaron tanto? Este es el momento preciso para citar a Juan Gabriel, cuando en un pasaje del documental Juan Gabriel Debo, puedo y quiero (2025) dice: “Yo escribo con palabras fáciles porque son las únicas que conozco”.
Y, precisamente, los temas que Perotti lanzó en los 90 están poblados de ese lenguaje simple y claro del que habló el 'Divo de Juárez'. La letra de Aunque no sé dónde estás, habla de las añoranzas por un amor del pasado y es sin duda su canción más popular de esos años, tanto que ha sido versionada por artistas de nuevas generaciones.
Perotti y el nuevo siglo
Desde los años 90, Perotti no solo se dedicó a grabar discos y a hacer giras. También produjo a otros artistas, entre ellos a Ricardo Williams, con quien grabó el disco Lo mejor de Perotti y Williams, y que vendió 45 0000 copias en un día. Y a finales de la década lanzó el disco Aurora Café, junto a músicos como Alejandro Lerner y Nito Mestre.
Un año antes de este disco, 1999, Perotti creó uno de los eventos musicales más recordados del país, el festival de música Pululahua: Rock desde el Volcán, que se realizó dentro de la Reserva Geobotánica del Pululahua, donde tocaron 25 grupos nacionales y 23 extranjeros, entre ellos Aterciopelados, de Colombia; Babasónicos, de Argentina; La Ley, de Chile; Víctimas del Dr. Cerebro, de México; y Yuri Gagarin, de Colombia.
Sus composiciones musicales también han estado conectadas con Quito. En 2002, la ciudad adoptó su canción Tierra de luz, -que se reeditó en 2015- como tema oficial de la celebración del 25º aniversario de la declaratoria de Quito como Patrimonio Cultural de la Humanidad. En la grabación del tema y del videoclip promocional estuvieron Juan Fernando Velasco, Las Lolas, Felipe Jácome, Pancho Terán y Ricardo Williams.
Uno de sus últimos hits apareció en 2005, dentro del disco Bicicletas de marzo. El corte dos lleva por nombre Espérame. En este tema, su voz y los sonidos del piano al que da vida se mezclan con una historia de amor. Sí, de nuevo el amor, un lugar común sobre el que deberíamos hablar y cantar más en estos tiempos, donde la violencia lo devora todo.

