
Hace 19 años, su madre, lo bautizó como Camilo Joaquín pero sus fans lo conocen como Milo J. Tiene una voz grave y en sus canciones mezcla trap, hip-hop y folclore. Es activista por los derechos humanos, fue censurado por el gobierno de Milei y esta semana dará tres conciertos en Ecuador, el primero será este 25 de marzo, en el Coliseo Rumiñahui de Quito.
Barrio Bajo West, Morón, provincia de Buenos Aires. Camilo Joaquín Villarruel estaba obsesionado con el fútbol, jugaba con sus amigos en cualquier parte: en una cancha, en un potrero, en la calle. Su sueño era que algún equipo grande de Argentina lo fichara, viajar a Europa y ser el nuevo Messi. Como él, en su país, miles de chicos todos los días sueñan exactamente lo mismo. Por esos años, él aún no lo sabía, pero su vida no estaría en las canchas sino en los escenarios.
Uno, los inicios
A los 14 años, a Camilo Joaquín además del fútbol le gustaba ver batallas de freestyle (improvisación artística) en YouTube. Con el tiempo comenzó a escribir rimas sobre su vida cotidiana y las mezclaba con beats creados de manera artesanal. Con sus amigos del Bajo West grabó Tu paz, Morocha y 1708. Esos fueron los primeros temas que subió en redes. En esas canciones mezcló sonidos de rap, R&B, trap y bolero.
Dos, las estrellas
En 2022, después de la pandemia, llegó Milagrosa, el primer hit de Milo J. El tema, que se hizo viral, recibió el reconocimiento de referentes del trap argentino, como Duki y Lit Killah. Luego vinieron otras canciones como El Bolero, con Yamie Safdie, otra estrella en ascenso; Nunca voy solo, con Khea; y Dispara, con Nicki Nicole. Su salto a la estratósfera de la industria musical -Shakira puede dar fe de aquello- llegó con la grabación BZRP Music Sessions, Vol. 57.
Tres, el primer disco
A la par de estas colaboraciones, en 2023 y con 16 años, ¿recuerda qué estaba haciendo usted a esa edad? Milo J grabó 111, su primer disco de estudio. Ese año, Dispara fue nominada a Mejor canción rap en los Grammy Latinos y Camilo Joaquín a Mejor artista revelación, en los 40 Music Awards. Mientras los fans se multiplicaban, la crítica destacaba la influencia del folclore argentino en temas como Tu manta, Carencias de cordura y Alumbre.
Cuatro, el activismo
En Argentina, Milo J no solo es conocido por llenar estadios -uno de los últimos fue el de Vélez Sarsfield, que tiene aforo para 50 mil personas- sino por ser uno de los principales activistas de su generación, la Z. Ha hecho público su apoyo a las Abuelas y Madres de la Plaza de Mayo y a los migrantes latinoamericanos. El 2025, funcionarios del Gobierno impidieron que presentara su último disco en el Espacio de Memoria y Derechos Humanos (ex Escuela de Mecánica de la Armada).
Cinco, los clásicos
Milo J está conectando a su generación con leyendas de la música latinoamericana. En La vida era más corta, su nuevo disco de estudio, tiene colaboraciones con Soledad, Mercedes Sosa y Silvio Rodríguez, quien ojalá nunca cumpla su promesa de cambiar su guitarra por un fusil AKM. En el álbum aparecen canciones como Bajo de la piel, Jangadero y Luciérnagas, cuyas letras hacen referencia a la memoria, la identidad cultural, la brevedad de la vida y las marcas del paso del tiempo.
Seis, los dinosaurios
La conexión que Milo J tiene con los referentes de la música argentina no es impostada. En el Festival Primavera Sound 2023 interpretó una versión memorable de Los dinosaurios; ese himno contra la dictadura que Charly García incluyó en Clics modernos. Y en varios de sus últimos shows ha interpretado una adaptación de Zamba para un bohemio guitarrero, un clásico del folclore de Santiago del Estero. Entre sus referentes también están Violeta Parra, Horacio Guarany, Los Carabajal y Nito Mestre, con quien ha cantado en vivo Canción para mi muerte.

