
Después de 14 años, la orquesta de salsa La Malamaña lanza su segundo disco de estudio. El álbum está lleno de canciones que no solo invitan a mover el cuerpo sino a pensar en la vida contemporánea.
‘Sapos’ es la primera canción de ‘8 pasos para vivir el fin del mundo’, el segundo álbum de La Malamaña, que saldrá en mayo próximo. Es un tema que tiene toda la base rítmica de la salsa, acompañado del tumbao del piano y esa línea de bajo sabrosa que va diciendo cómo mover el cuerpo, pero viene con dos sorpresas: se sostiene por un minuto y medio de un solo de guitarra que se conjuga a la perfección con lo rítmico y termina con un pregón que destroza la idea de que esta es una canción instrumental.
Porque si hay algo que rescatar, de entrada, de este nuevo disco de La Malamaña es que si bien es salsa -por ahí hay un boogaloo y un mambo impresionante-, se trata de no quedarse en el sonido del pasado y experimentar con sus posibilidades. Si estabas esperando algo, la orquesta enseguida te da la vuelta. En ‘Sapos’ el pregoneo lo dice todo a la voz de: “Ese bicho, ese sapo, ojo seco / me quiere sapear”.
Este es un tema que empezó a gestarse en 2015 y, como dice Edgar Granda, compositor y director de La Malamaña, tiene mucho que ver con todo ese control al que estamos sometidos, ya sea por la gente que nos rodea y hasta por la tecnología: “Todo nos vigila, la política nos vigila, todos nos están sapeando”, dice.
‘8 pasos para vivir el fin del mundo’ es un disco sobre esa realidad contemporánea, sobre la naturaleza y sobre lo que sucede en la región. Ahí está ‘América’, un tema poderoso que mezcla el trópico con riffs que parecen de guitarra, la cadencia vocal del hip-hop y la necesidad del festejo o ‘El negro quiere boogaloo’, con unos sonidos de saxo barítono que son inolvidables. Este es un disco que suena como si la orquesta estuviera tocando a tu lado, como si quisiera poner a todo el que la escucha en un lugar especial.
Han pasado siete años desde la última producción de la orquesta, el EP ‘Salsa de altura’, y 14 de que saliera su primer disco, ‘Manual de urbanidad y buenas costumbres’. La banda no es la misma de hace 16 años, tampoco es la misma que grabó sus anteriores producciones, pero sigue adelante y este nuevo trabajo es su prueba de fuego: “Ahora vamos al todo por el todo -dice Edgar Granda-. Nada de medias tintas. Se trata de provocar lo que esté en nuestras manos para que esto funcione”.
Esa premisa se percibe en un disco que nació luego de un par de años de distancia y de un confinamiento por covid que le dio el empuje a Granda para componer nuevos temas. De ahí llegarían las llamadas a los miembros para empezar a juntarse y ensayar las nuevas canciones, los conciertos entre 2022 y 2023 y la búsqueda de fondos para grabar. El resultado es un disco que sigue el camino fuerte de la salsa y de la música latina, pero con giros que lo actualizan.
La Malamaña y su nuevo disco
- El disco fue producido por Edgar Granda y cuenta con sus arreglos, así como los de Paúl Caraguay Romero y Gandhi Rubio.
- Se grabó en La Bulla Records, de la mano de Omar Miranda y Renato Arias. Las mezclas las realizaron Arias y Edwin Lozano y la masterización es de Juan Pablo Rivas.
- Este nuevo álbum tendrá una edición en vinilo.
- El disco tiene ocho temas, y hasta el momento han salido cuatro sencillos, desde febrero de 2023. La idea es que todas las canciones se muevan como sencillos, con sus artes particulares.
- En mayo será el lanzamiento con un concierto de la orquesta completa, con sus 12 integrantes.
La salsa eterna
La salsa no sería lo que es sin la fuerza de la música cubana, sin el jazz, sin los ritmos afrocaribeños y sin los músicos cubanos y de Puerto Rico que la hicieron reventar en los años 70, en Nueva York. Con eso llegó a todos lados y sigue ahí. La salsa es el género musical latino más fuerte de todos, más complicado de tocar, que invita al movimiento y a la reflexión. Porque no hay nada más latino que mover el cuerpo y las ideas, sino vayan a escuchar a Rubén Blades.
No hay forma de hablar de la música que se consume en Ecuador sin afirmar la importancia de la salsa, que inevitablemente llegó porque, como se supone que alguna vez dijo Daniel Santos en los años 50, Guayaquil es el último puerto del Caribe -aunque en Callao, en Perú, todavía hay mucho Caribe-. Y del puerto subió a otros sitios, porque orquestas de salsa hay varias en Ecuador y así como Los Chigualeros es la orquesta de Esmeraldas, La Malamaña es la orquesta de Quito y por eso usan un eslogan que lo reafirma: Salsa con altura.
La salsa clásica, la de la Fania All Stars fue determinante para esta orquesta, que tomó su nombre de uno de los versos de un conocido tema de Blades -la canción 'Te están buscando', de 1981-. Se iniciaron en 2007 tocando temas importantes del género, pero pronto hubo ese vuelco hacia el material propio con las composiciones de Granda. La salsa sigue fuerte, hoy más que nunca. Lo demuestra lo que ha sucedido con el último disco de Bad Bunny, 'Debí tirar más fotos', donde las canciones exudan ese género.
Y ha sido un recorrido intenso, en el que no solo han tocado en escenarios ecuatorianos y colombianos. La Malamaña se ha presentado en ciudades chinas -en una gira de 2014- y ha dado conciertos en España, Italia y Francia, entre 2015 y 2018.
No ha sido fácil, desde luego. Entre cambios de miembros y de directores musicales y la experiencia de gestionarse de manera independiente, La Malamaña se mantiene por el compromiso con la música y esa necesidad personal de hacer que funcione. “Esto ha sido como ese video de Rabbit in your headlights, de UNKLE, en el que un tipo está caminando en un túnel, en contravía a los carros que avanzan y lo van golpeando, se cae, se levanta y sigue avanzando, hasta llegar al final”, dice Granda.
Por eso, para el cantante, compositor y director de la orquesta, esto se trata de mostrar algo sincero, que la música hable por ellos: “Voy a hacer esto y voy a terminarlo”, repite cuando habla de lo que lo mueve a crear y empujar esta nueva producción.
Entre sumas y restas, en la actualidad la agrupación está integrada, además de Granda, en las voces y dirección, por Omar Ramos, en el piano; Jamshid Gordon Agama, bajo; Gabriel Barreto, bongo y campana; Diego Minda, congas; Fidel Vargas, batería y timbal.
A ellos se suman, Francisco Rangel, trombón; Luis Trujillo, segundo trombón; Carlos Quilumba, saxo alto; Sebastián Segovia, saxo barítono y tenor, y las voces de Johan Rodríguez y Jennifer Byron. Estos son algunos de los músicos que intervinieron en la grabación de '8 pasos para vivir el fin del mundo'.
El sábado 15 de marzo la orquesta tocará en un formato reducido -5 integrantes- las canciones del nuevo disco en La Mezcalería, en Quito, en lo que ha sido definido como un prelanzamiento. A los asistentes se les entregará un acceso digital a las artes y canciones del disco para que las escuchen antes del lanzamiento oficial.

