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Mundo Diners al día

Kurt Cobain: 30 años con y sin él

por Damián De La Torre Ayora

Cobain
Cobain posando y criticando con su camiseta a la revista Rolling Stone.

Este 5 de abril se conmemora tres décadas de la muerte de Kurt Cobain. La última gran estrella del rock continúa vigente pese a su ausencia. Compartimos algunos hechos que son parte del legado del líder de Nirvana.

Inicios de los noventa. Michael Jackson reafirmaba su cambio de color de piel. Lanzó el pegajoso tema ‘Black or White’. Negro o blanco. No importó. Llegó Nirvana y lo volvió invisible.

Nadie puede negar el legado del ‘Rey del Pop’. No solo entregó al mundo el álbum más vendido de la historia (‘Thriller’).  También dejó canciones legendarias, grandes shows, el paso lunar y múltiples escándalos.

Lo cierto es que apareció un trío nada glamuroso y acabó con su reinado. De hecho, ese grupo hizo tambalear a las propias estrellas de rock como Guns N' Roses, Metallica o Mötley Crüe. Nirvana no solo vendió discos: fue la brújula que marcó el norte musical de esa década.

Kurt Cobain fue la cabeza de Nirvana, y también fue el corazón del grunge. Su legado cultural fue la contracultura. Su postura anticomercial y la despreocupación por la imagen marcó a su generación, la Generación X.

Este 5 de abril se cumplen 30 años de su suicidio. Tres décadas sin la presencia física de alguien que, hasta el momento, parecería estar vivo por su música y estilo. Por eso, amerita revisar parte de la herencia del hombre que no vendió el mundo, pese a que inmortalizó ‘The man who sold the world’.

Entre el antisexismo y Sudamérica

Courtney Love no se apellida Love. Pero con o sin ese apellido era el ‘love’ de Cobain. Su historia no es tan calmada como la de Lennon y Yoko. Y, aunque tóxica, tampoco llega a la violencia de Sid Vicious y Nancy.

Para el mundo ella es el demonio y él es un ángel. Siempre será más fácil culpar a la mujer. Esto lo comprendía Cobain, quien en sus intervenciones manejó un discurso de igualdad de género. Calificarlo de feminista sería una arbitrariedad, pero no se puede dudar de su crítica al sexismo.

Su relación con Courtney, con quien tuvo su única hija, era la unión de dos almas angustiadas que compartían el mismo infierno: la heroína. Tenían las mismas adicciones y buscaban salir de ellas, sin conseguirlo. Courtney un día le salvó la vida de una sobredosis. Kurt la amaba con locura y era uno de los pocos motivos para vivir. Pero ni él ni nada ni nadie podían sacarlo de la depresión. Se cuidaban destruyéndose.

De puertas hacia afuera, buscaba cuidar la imagen de su esposa y de todas las mujeres en general. Seguidamente desplantaba al líder de los Guns N', Axl Rose, a quien consideraba el prototipo de macho al que le falta evolucionar. O criticaba a colegas míticos como a los AC/DC, de quienes sostenía que adoraba su música, aunque detestaba sus letras machistas.

Su postura antisexista quedó más notoria en Sudamérica, donde brindó su peor concierto, así como también dio una de sus mejores presentaciones. Música e ideología marcaron su paso por nuestra región. 

En octubre de 1992, Nirvana llegó a Buenos Aires y movilizó a miles al estadio de Vélez. Era todo un hito. La banda estaba acompañada por el grupo femenino Calamity Jane, cuyas integrantes recibieron escupitajos y basura por parte del público.

Cobain quiso cancelar el show, pero los problemas legales lo impidieron. Así que el trío llegó al escenario y brindó un repertorio con los temas menos conocidos e interrumpía un descoordinado concierto amagando en varias ocasiones la intro de ‘Smells like teen spirit’. Nunca tocó el tan esperado hit, algo que enfureció al público, al cual el cantante lo mandaba a callar constantemente.

La otra cara de la moneda la vivió Brasil. Un momento al que Cobain calificaba de feliz. Se trata de su participación en el Hollywood Rock Festival, en Río de Janeiro. La presentación de Nirvana fue pura energía y pasión. Esto, pese a que su líder vivía una etapa de abstinencia.

Pese a los dolores estomacales por el vodka y Valium, se entregaba a un público al que destacaba por tener un mayor apego a la diversidad. También estaba totalmente entregado el baterista Dave Grohl, quien con furia sacaba los mejores sonidos de los tambores. Y, sin duda, el momento histórico fue cuando el bajista de Red Hot Chili Peppers, Flea, apareció para tocar la trompeta en ‘Smells like teen spirit’: lo que Argentina nunca vivió.

Cobain, música y depresión

No fue la última actuación de Nirvana, pero sí la más memorable. No hay dudas de que Cobain encabezó el mejor MTV Unplugged de la historia. El concierto se dio meses antes de que un balazo autoinfligido acabara con su vida.

El disco en vivo también cumple 30 años y coincide con la fatal decisión de Cobain, quien dejó una carta para su bebé. “Lo siento hija, pero el peor crimen es fingir”, fue su despedida. 

La química fluyó entre Kurt, su mejor amigo Krist Novoselic (bajista) y un Grohl que tenía un cuello de tortuga que fue una camisa de fuerzas para calmar su energía y estar acorde a la versión acústica.

Cobain
Kurt Cobain en la grabación del MTV Unplugged.

Cobain no reía con facilidad, pese a que esto era uno de los pedidos especiales de la producción. Manifestaba su emoción por tener a Pat Smith en la otra guitarra y a la violonchelista Lori Goldston junto a la banda. Dibujaba una triste sonrisa cuando los Meat Puppets lo acompañaron en el escenario.

Lo cierto es que su actitud estaba más acorde a las velas negras, los lirios y los candelabros cual funeral. Una escenografía que él deseó se hiciera así. Cobain entró al Club de los 27 (estrellas que mueren a esa edad) evidenciando al mundo el problema de la depresión.

Más allá de su música fue la cara de una generación que representó la pérdida del idealismo y de la exigencia de ser alguien en la vida por estudios y éxitos económicos. Curiosamente, cuando las brechas de formación universitaria aumentaron y no solo caía el Muro de Berlín, pues las finanzas se desplomaron y provocaron una gran recesión.

Cobain no solo entregó música. Su propuesta sabía a carne sin cocinar o a brócoli sin hervir. Expresaba crudamente las vivencias de su época. Por eso, posiblemente, es que sigue tan presente más allá del tiempo.

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Acerca de Damián De La Torre Ayora

Estudió Ciencias de la Educación, Lengua y Literatura y Comunicación Social. Fue editor y jefe de información de Diario La Hora y condujo el programa radial In-Cultos. Ganador del Eugenio Espejo UNP y Artes Vivas de Loja.
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