La ópera ‘Carmen’ de Georges Bizet llega a la Casa de la Música de Quito al cumplirse 150 años de su estreno en París, pero no pierde su vigencia porque temas como amor, traición y libertad se adaptan a cualquier tiempo y lugar. ¿Cuál es la historia tras la obra?
La ópera ‘Carmen’ de Georges Bizet es una de las más representadas a nivel mundial según la English National Opera y fragmentos suyos han aparecido incluso en series televisivas como ‘Los Simpson’ y ‘Plaza Sésamo’, traspasando los límites del teatro para llegar a la cultura pop.
La adaptación de la Casa de la Música contará con la dirección del maestro armenio nacionalizado ecuatoriano Davit Harutyunyan. Además, la puesta en escena incluirá al cuerpo de baile flamenco de Karla Torres, reconocida en el género a nivel nacional. Y una particularidad especial es la presencia en escena del coro El Libertorio Infanto Juvenil. Este es un grupo que se define como laboratorio escénico pues sus miembros, niños y adolescentes, forjan su talento en teatro y canto mientras lo ejercen en eventos que a menudo rescatan las tradiciones populares del país.





'Carmen'
La Casa de la Música (av. Valderrama 32 - 307 y av. Mariana de Jesús) ofrecerá dos funciones: el 25 y 26 de julio de 2025 a las 19:00.
Elenco:
- Carmen: Andrea Cóndor.
- Don José: Interpretado por David Esteban.
- Micaela: Interpretada por María José Fabara.
- Escamillo: Interpretado por Roy Espinoza.
- Dirección escénica: Jairo Arciniega.
- Dirección coral: Salomé Cóndor.
- Dirección musical: Davit Harutyunyan.
- Orquesta: Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador.
- Producción: Fundación Filarmónica Casa de la Música.
Costo de las entradas: 18-35 dólares.

‘Carmen’ en Quito
Carmen tiene sangre gitana, es tan celosa de su libertad que, para protegerla, suele volverse cruel y manipuladora. Por otro lado, Don José, el que llega a ser su amante, es inestable y se hunde en la oscuridad y el crimen porque no puede controlar las pasiones. Estos protagonistas eran inaceptables para la Francia legalista de la Tercera República que imperaba en 1875, cuando se estrenó de la ópera. Sin embargo, apenas una década después, Carmen y Don José regresaron a los escenarios y no han parado de recorrer el mundo hasta ahora.
En 2025, pernoctarán en Quito por dos noches. El maestro Davit Harutyunyan, quien se encuentra a cargo de la dirección musical, explica que parte del atractivo de ‘Carmen’ es la sencillez de su trama y que esta puede ocurrir en cualquier lugar: un hombre se enamora de una mujer, traiciona a sus ideales por ella y esa pasión acaba en tragedia. Quizá la posibilidad de que dicha historia ocurriese allí mismo, en la Francia racionalista, incomodaba a los contemporáneos de Bizet y, por eso, la rechazaron.

De hecho, el argumento de la ópera surge de la novela homónima publicada por Prosper Merimée en 1847 y que, a su vez, se inspiró en un acontecimiento real sucedido años antes en Málaga.
Pese a que la trama de la obra es directa y sin complejidades, la puesta en escena, no. Abundan los motivos gitanos y el color, por lo que es necesario encontrar la armonía entre las bailarinas de flamenco, los toreros, los dragones del ejército español y los bandidos de las montañas, así como diversos coros.
Harutyunyan explica que justamente esa es la magia de la ópera, es decir, que se trata de un arte con el poder de englobar a otros. Por ejemplo, el teatro, la música y la plástica en los decorados. Eso sí, presentándolo todo con equilibrio y belleza.
La mezzosoprano Andrea Cóndor agrega que, en particular, ‘Carmen’ es una obra capaz de revitalizarse por las ideas que esconde, así, aunque a simple vista el personaje luce frío, en realidad se trata de un ser humano que defiende su libertad a capa y espada y que sí cree en el amor, pero no en la inmutabilidad de ese sentimiento. “Desde esa perspectiva -concluye-, ella es más actual que nunca”.

Bizet, el prodigio incomprendido
Georges Bizet nació en París el 25 de octubre de 1838. Su ADN era musical: el padre, Adolphe Bizet, fue profesor de canto -aunque vivía de la fabricación y venta de pelucas- y la madre, Aimée Marie Louise Delsarte era una pianista destacada.
A los nueve años, Bizet llegó al Conservatorio de París y allí quedaron tan impresionados de su talento que le ofrecieron una plaza, obviando que su edad estaba bajo el límite mínimo. El único conocimiento previo de música con el que contaba el niño era el que su madre le impartía en casa.
El fichaje del Conservatorio no falló: pronto, los premios empezaron a acumularse sobre todo por su pericia en el piano, pero el descubrimiento de la música de Charles Gounod -el compositor de ‘Fausto’, el Himno del Vaticano- fue decisivo y lo llevó a escribir su propia ‘Sinfonía en do menor’ a los 17 años.
Pese a todos los laureles, sus trabajos no alcanzaban el reconocimiento del público. Por eso, tuvo que ganarse la vida haciendo transcripciones y arreglos de obras ajenas. A partir de la década de 1860, probó suerte con la ópera, preparando ‘La Jolie Fillie de Perth’ y ‘Los pescadores de perlas’. Ninguna llegó a los escenarios en esa época.
Tras la guerra prusiana de 1870 y 1871 tuvo un gran éxito popular con una suite orquestal derivada de la obra ‘La arlesiana’ de Alphonse Daudet. Iba a ser el último canto del cisne: al poco, compuso ‘Carmen’ y los resultados fueron desastrosos, aun su admirado Gounod lo atacó. Bizet murió de un infarto apenas tres meses después del estreno. Quizá la pena lo mató.

El escándalo de ‘Carmen’
Cuando se estrenó ‘Carmen’ en marzo de 1875, los críticos la recibieron muy mal. Les pareció escandaloso el personaje. Por ejemplo, uno de los periódicos más populares, ‘Le Siecle’, publicó:
Es necesario amordazarla y poner fin a sus frenéticos movimientos de cadera, atrapándola en una camisa de fuerza luego de refrescarla con una olla de agua helada sobre su cabeza.
George Bizet quedó abatido por el fracaso, encerrándose en el despacho del director de L’Opéra Comique por días, acaso arrepentido de no haber escuchado las recomendaciones que le sugerían hacer ‘algo pequeño y de tono alegre’. La obra se mantuvo en cartelera poco tiempo y luego la sacaron por la baja venta de boletos.
Bizet murió en junio, tres meses más tarde, y sin saber que 'Carmen' estaba destinada a convertirse en una de las más representadas a nivel mundial. Quien sí lo supo fue un contemporáneo suyo, un genio de la música por nombre propio y que había estado entre el público el día del estreno: Piotr Chaikovski.

El compositor ruso salió de L’Opera Comique conmovido. En un artículo que publicó en su país a finales de 1875 escribió lamentándose la muerte del ‘compositor excepcionalmente talentoso Georges Bizet’. El hermano de Chaikovski comentaba que pocas veces lo vio tan emocionado, de manera que hasta predijo el éxito de la obra: ‘Carmen será la ópera más famosa del mundo’.
Parece que tuvo razón: hoy, es una de las favoritas del público y, entre todas las voces que han hecho el papel de Carmen destaca María Callas, Cecilia Bartoli o Anna Caterina Antonacci. Bizet, desde donde quiera que esté, debe pensar de la fama lo mismo que su protagonista del amor: “es un pájaro rebelde/ que nadie puede domesticar/ y es en vano que le llamemos…”

