
Este año se estrenará la cuarta parte de 'Mi villano favorito', la saga infantil ya convertida en clásico ¿Qué es lo que nos gusta tanto de este villano y sus incomprensibles Minions?
Un 'hit' en Ecuador
Según la data dura de Netflix, la película infantil más vista en el Ecuador durante las últimas tres semanas fue, es y ha sido ‘Mi villano favorito 3’.
De hecho, la franquicia se reparte en el Top 10 y de alguna forma lo domina. ‘Mi villano favorito 2’ se encuentra en el tercer puesto y ‘Mi villano favorito’, la original y primera piedra, está en el octavo.
Hay la impresión de que todo lo infantil es nuevo o más o menos nuevo, pero no. La saga del villano más visto arrancó en 2010, hace catorce años, y las partes siguientes se estrenaron en 2013 y 2017 respectivamente. O sea que ya no se trata de novedad ni de tendencia sino de una marca introducida y bien posicionada en el mercado y en la consciencia colectiva.
Y mucho, muchísimo, tiene que ver con que una nueva secuela esté anunciada para el verano de este año, tipo junio.

Se viene, y con todo, ‘Mi villano favorito 4’, que además de contar con el elenco principal, Steve Carell como el cada vez menos villano ‘Gru’ y Kristen Wiig como la desde siempre empoderada ‘Lucy Wilde’, aplica en su cuarta entrega la cuota latina con la colombiana Sofía Vergara, cuyo nombre completo es más latino aún: Sofía Margarita Vergara Vergara. Dicho así el nombre, completo, parecería que hablamos de una vecina de toda la vida y qué bueno que así sea porque así se siente.
Se predice y se espera entonces que en cuestión de pocos meses volvamos a ver niños y adultos con camisetas y termos de los Minions, vendedores que ofrecen muñecos y peluches de los Minions, cadenas de comida rápida que sacan menús infantiles y cajitas felices decoradas con esas criaturas amarillas, pequeñas, ridículas y por lo tanto absolutamente irresistibles.
El villano y los Minions
No resulta muy curioso que las películas infantiles, sobre todo las animadas, tengan más público y mejor taquilla que el resto de la cartelera en los cines.
Estas cintas confían en su audiencia, saben que los niños no son nada tontos y que pueden reconocer las emociones y procesarlas antes y mejor que los adultos.
Claramente, ‘Mi villano favorito’ va en el camino de los clásicos y ya se mira como una catedral cuyas torres sobresalen entre la mayoría de los edificios del mismo barrio.
Está, creo yo, llena de méritos, empezando por el discurso que se puede elaborar y recibir a partir del aspecto físico de sus personajes.
‘Gru’, el principal, es gordo, calvo y narizón, tiene patas de pollo, un acento ridículo, y aún así es el héroe.
‘Lucy Wilde’ tiene más huesos que carne, su cara es más divertida que sexy, por eso mismo hermosa, tiene pecas y parece esa forma del amor que uno podría ver todos los días: en el desayuno, en el almuerzo, en la cena o mientras perseguimos a los ‘malitos’ de la película en nuestros vehículos que vuelan y lanzan misiles.
Y sus compañeros, los tan comerciales Minions, son una tropa torpe pero valiente, responden a la tradición del humor absurdo, casi sin sentido, y en ese registro logran comunicar todo lo que pretenden y hacerse respetar.
Esto no es poco y es muy valioso para niños que están en el borde, llegando o pasando de los diez años, por ejemplo, y que pronto tendrán un pie en la pre-adolescencia y seguramente pasarán del sin sentido al mal genio.
Si queda alguna moraleja en la historia, es que a la vida se la enfrenta sin prejuicios, que los monstruos y los raros y los freaks son buena gente, que se puede confiar y creer en aquello y en aquellos que al principio nos dieron miedo y risa. Que en el cine se aprenden las lecciones que importan.

