
La ceremonia de los premios Oscar no siempre fue igual: en otro tiempo, había pocas categorías y los salones de baile eran la sede favorita de la Academia. ¿Sabía que, al principio, los ganadores se conocían con tres meses de antelación?
El único lugar del planeta por el que cada año desfilan decenas de estrellas es la alfombra roja del Dolby Theatre de Los Ángeles. Luego, entre fanfarreas, se escucha “y el Oscar es para…” Así comienza y termina una gala a la que solo un bofetón inesperado puede alterar.
Los medios de comunicación la transmiten en tiempo real al planeta entero, pero en otra época no era así: los victoriosos no aparecían en primera plana con sus estatuillas hasta uno o dos días después de la entrega, toda vez que esta se realizaba en un acto privado y la televisión con sus transmisiones en vivo solo era un anhelo de la literatura fantástica…
¿Quién es 'Oscar'?

La única Helena con hache es la de Troya y el único Oscar que puede escribirse sin tilde es el de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas. En el primer caso es un honor; en el otro, una marca registrada.
Más allá de las cuestiones ortográficas, dicho premio y su ceremonia de entrega salieron -como una película más- de la cabeza de Louis B. Mayer, fundador de la gran productora cinematográfica que más tarde sería Metro-Goldwyn Mayer. Él, en 1927, había instaurado la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas y los Premios Oscar fueron el resultado inmediato, pues pretendían unificar a directores, técnicos, guionistas, actores y productores.
Según Scott Eyman, periodista especializado en cine, Mayer explicó:
Encontré que la mejor forma de manejar (a los cineastas) era colgándoles medallas por todos lados. Si yo les diera copas y premios ellos se matarían para producir lo que yo quisiera.
La ambición mueve montañas, especialmente cuando se trata de oro, así que no sorprende a nadie que las estatuillas escogidas estén bañadas en 24 quilates de dicho elemento. Cedric Gibbons, director irlandés de cine y miembro original de la Academia, supervisó su diseño basándose -según cuenta la leyenda- en el actor mexicano Emilio ‘El Indio’ Fernández, quien posó desnudo -por recomendación de Dolores del Río- para que el escultor George Stanley lo transformase en arcilla y luego las fábricas americanas, en metal.
Oscar, sin embargo, no se llamó así hasta los años treinta y la razón se confunde con la leyenda: según la secretaria de la Academia, Margaret Herrick, al verla por primera vez en 1931 exclamó: “¡es mi tío Óscar!” Y un columnista que estaba allí popularizó el apelativo en los periódicos. En cualquier caso, con la estatuilla en mano solo quedaba hacerle una fiesta...
Donde florecen las estrellas

La primera ceremonia se cocinó en el hotel Hollywood Roosevelt el 16 de mayo de 1929 y se la sirvió en el Blossom Ballroom -literalmente: ‘Salón de Baile Florecer’-. Había 270 personas distribuidas en 36 mesas y eran más público que invitados, pues tuvieron que pagar 5 dólares de entrada.
La cena fue larguísima, pero la premiación, no: se despachó en apenas quince minutos. El encargado de la entrega era Douglas Fairbanks, quien además de ser el hombre más envidiado del planeta por su matrimonio con la actriz Mary Pickford, era el presidente de la Academia.
En aquel salón había comida en vez de suspenso, al fin y al cabo, los resultados estaban en manos de los periodistas desde hacía tres meses y quizá por eso ninguna radio se molestó con la transmisión, así que solo hay un puñado de fotografías del evento aparte de la lista de ganadores.
Se premiaron doce categorías, algunas de las cuales ya no existen -por ejemplo, mejor dirección de drama y de comedia que ahora están unificadas-. Además, se entregó premios honoríficos a Warner Brothers Production por ‘The Jazz Singer’ la primera película hablada y a Charlie Chaplin por su versatilidad y genio en la realización de ‘El circo’. Sin embargo, él no pudo recoger su Oscar porque estaba exiliado de los Estados Unidos por temas políticos.
A partir de la segunda ceremonia, 1930, los organizadores se enfocaron más en el suspenso, de modo que los periódicos, aunque sabían previamente los ganadores, no podían publicarlos hasta las 11 p.m. del día de la gala. Este método se abolió después de 1941 porque el diario ‘Los Angeles Times’ optó por romper el pacto anticipando de anunciar quiénes iban a ganar.
Los Oscar dejaron el Blossom Ballroom, floreciendo después en el Hotel Ambassador y el Biltmore hasta 1942; al año siguiente, se suprimió el banquete porque era poco práctico realizarlo en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, cambiándose todo a los teatros.
Y así los artistas, solo con una invitación especial, han llegado, entre otros, al Teatro Chino de Grauman, el Auditorio Cívico Shrine, el Academy Awars Theater y el Teatro Dolby para ceremonias extensas y cargadas de discursos. Por otro lado, las categorías en competencia han disminuido y luego han vuelto a aumentar: desapareció aquella otorgada a la ingeniería cinematográfica, pero surgieron premios por efectos especiales, vestuario y bandas sonoras.
El paso del tiempo ha transformado la manera de hacer cine y también la ceremonia para homenajearlo, sin embargo, pese a sus 96 años, la curiosidad que provoca se mantiene vigente, acaso porque más allá de la estatuilla nos acerca a un mundo donde cualquier cosa parece posible porque no está hecho de carne y hueso, sino de celuloide.
Otras historias sobre los 'Oscar'
- La transmisión en vivo de la ceremonia empezó en la segunda edición de los premios y estuvo a cargo de una estación de radio de Los Ángeles. En televisión se emitió por primera vez en 1953 a través de la NBC y con Bob Hope como maestro de ceremonias.
- El Oscar mide 34 centímetros de altura y pesa 3,85 kilogramos. Su estilo es ‘art déco’. La figura sostiene una espada que descansa sobre un rollo de película de cinco radios, cada uno representa a las ramas tradicionales de la Academia: actores, técnicos, productores, escritores y directores.
- Chaplin obtuvo dos Oscar honoríficos: el de 1929 -que solo pudo recoger mucho después- y el de 1972; en esta ocasión le regalaron una de las más largas ovaciones de la historia de los premios.
- Hoy se entregan el doble de premios que en la edición de 1929 y, a diferencia de aquella, su duración se extiende por varias horas en lugar de quince minutos. La transmisión en vivo llega a más de cien países diferentes.
- El primer ganador de un Oscar por Mejor Actor fue el suizo Emil Jannings que lo obtuvo por su actuación en dos películas: ‘El destino de la carne’ (1927) y ‘La última orden’ (1928). Por entonces se premiaban las películas estrenadas en los dos años anteriores a la ceremonia.
- La firma Price Waterhouse se encarga de certificar los ganadores desde 1934.
- La última categoría en estrenarse fue: Mejor Película Animada en 2001.
- La ceremonia no se pudo hacer según la programación original en cinco ocasiones: en 1938 debido a las inundaciones en Los Ángeles, en 1968 por el duelo por Martin Luther King Jr., en 1981 como resultado del intento de asesinato de Ronald Reagan, en 2003 porque coincidió con la invasión estadounidense a Irak y la última, por la pandemia del COVID que obligó a posponer la ceremonia 93.

