
La trifecta formada por las actrices Julianne Moore, Natalie Portman, y el (ya de culto) director Tood Haynes, sigue siendo discutida ahora, en 2024, cuando 'May December' llega por fin a la televisión por streaming. El año pasado, en el Festival de Cannes desencadenó una serie de reacciones y opiniones encontradas.
Antecedentes
Muy importante, en este caso, el pasado; y no lo que pasó sino lo que se imagina pensando en que debe alcanzar para una película. ‘May December’, traducida al español como ‘Secretos de un escándalo’, se estrenó hace poco más de un año en el festival de Cannes y sigue viéndose y discutiéndose como algo que no termina de contarse o de querer saberse. Frik, por suerte.
Traducir o doblar títulos de pelis es una afición muy nuestra, pero acá sí hay/hubo escándalo. La cinta está basada en un caso real, sucedido en una escuela secundaria a mediados de los 90s, en el que una profesora que tenía entonces 34 años mantuvo relaciones sexuales y emocionales con uno de sus alumnos, un debutante de 12 años de edad al que, dando la vuelta al tiempo y a las convenciones, se reconoce como víctima de algo no muy claro.
Digo ‘algo’ porque la sola posibilidad de que un adolescente tenga sexo con su profesora (o con una mujer mayor, casi que con cualquiera), antes de salir del colegio, solía verse y filmarse como una hazaña; nada de qué preocuparse sino ‘algo’ de qué enorgullecerse. Pero deja huellas, secuelas, cambia a todos los involucrados y marca un claro desvío en la trama de sus vidas.
La cinta arranca años después, cuando la pareja (la profesora y su alumno) ha formado un hogar del que pronto se irán los hijos de ambos. Hay, digamos, una invitada, una actriz (Natalie Portman) que quiere acercarse todo lo posible a la familia para conocerlos y encarar con verdad una película basada en este caso.
Parece el viejo truco de ‘una historia dentro de otra historia’, pero es el terco afán de entender las cosas intelectualmente y hasta creer que se pueden explicar.
Natalie y Julianne
Todd Haynes, el director, a quien yo le daría una medalla de oro por ‘I’m Not There’ y otra por el documental ‘The Velvet Underground’, escoge alejarse del amarillismo natural en este chisme. ¿Acierta? No siempre, no del todo. Estéticamente está, sí, uno o varios pasos adelante, pero esa elegante distancia que protege al ‘film’ de lo que podría ser una ‘peli’ jugosa no sale gratis.
Como suponemos que pasa, la actriz se acerca a su personaje y va descubriendo variables que la desconciertan y la atraen. Aquí, Natalie Portman da una MasterClass de cómo interpretar un cliché, comenzando por la pose de la artista, convencida de que su trabajo es de hecho más importante que el resto de cosas que suceden en este planeta.

Y lo que termina entendiendo y transformando en ‘versión para la pantalla’ es que una persona, sea quien sea, puede ser otra y actuar por razones desde siempre y para siempre incomprensibles.
En las mejores escenas, íntimas pero aún así contemplativas, lo que se logra es mantener muy por encima del relato otro cuento más: Natalie Portman hombro-a-hombro con Julianne Moore y, ambas, cara-a-cara con una especie de maldad femenina que les cuesta reconocer y manejar. Una de las frases recurrentes entre la ex profesora y su ex alumno, de parte de ella, es: recuerda que fuiste tú quien me sedujo.
¿Puede un niño seducir a una mujer? Sí, ha pasado ¿Pueden amarse? Si preguntamos lo suficiente, pues sí, también. Pueden hasta ser felices y funcionar y saltarse eso de ‘igual ella era mayor de edad y abusó’. Lo que no se resuelve es cómo esos años que pasan luego del escándalo, uno tras otro, transforman el sueño en la pesada obligación de despertar y continuarlo.

