
Guillermo del Toro revisitó a Mary Shelley no para contar una historia de ciencia descontrolada, sino para ajustar cuentas con su propio padre. Su Frankenstein (2025) convierte al monstruo en un hijo abandonado y a Víctor en el reflejo de todo lo que un padre no debería ser: la misma herida que Del Toro ha perseguido a lo largo de toda su filmografía. Con nueve nominaciones al Óscar, ¿Este es el punto final de esa catarsis?
De joven me dije: 'Voy a ser un hombre muy diferente a mi padre'. Y a los cuarenta-y-tantos me miré al espejo y… ahí estaba mi padre".
Guillermo Del Toro.
Frankenstein (2025) es la autobiografía del director Mexicano Guillermo Del Toro. Una película que explora la paternidad y cierra el ciclo de una filmografía dedicada a demostrar que los monstruos son los santos patronos de la imperfección humana.
Antes de revisar el trabajo de Del Toro en su adaptación de Frankenstein, cabe rescatar el respeto del mexicano por la estructura narrativa que la escritora británica Mary Shelley usó en su novela Frankenstein o el moderno Prometeo (1818): prólogo, dos grandes bloques retrospectivos y una resolución.
¿Qué película ganó el Oscar el año en que naciste?
Descúbrelo en este buscador interactivo
🏆 Histórico de los Oscars
* Resultados basados en el año de la ceremonia de premiación.
Prólogo
Es el invierno de 1857 en el Ártico. Un grupo de marineros que trabajan para sacar a un barco atrapado en el hielo rescatan a un moribundo y lastimado Víctor Frankenstein. Lo salvan de una figura humanoide que lo persigue para exigirle explicaciones.
Mientras Víctor cuenta su historia, usted creerá que ve a Jesús – barba y pelo largo, agónico- pero conforme avanza el relato, se dará cuenta de que la persona que habla se parece mucho más a Charles Manson: místico, obsesivo e indiferente a la muerte y el dolor ajeno.
Frankenstein y sus nominaciones al Oscar
- Mejor Película: Guillermo del Toro, J. Miles Dale, Scott Stuber.
- Mejor Actor de Reparto: Jacob Elordi (La Criatura).
- Mejor Guion Adaptado: Guillermo del Toro.
- Mejor Fotografía: Dan Laustsen.
- Mejor Banda Sonora Original: Alexandre Desplat.
- Mejor Diseño de Vestuario: Kate Hawley.
- Mejor Maquillaje y Peluquería: Mike Hill y equipo.
- Mejor Diseño de Producción: Shane Vieau.
- Mejor Sonido: Equipo de sonido.
Parte I: La historia de Víctor
"El que lucha contra monstruos debe tener cuidado de no convertirse en monstruo”, Friedrich Nietzsche.
El pequeño Víctor Frankenstein juega con una representación de marfil del cuerpo humano mientras su padre, el famoso doctor Alphonse Frankenstein, le pregunta sobre la función principal de la válvula tricúspide. Víctor no recuerda la respuesta y su padre refresca su memoria golpeándolo con una vara en el rostro.
Pasan los años, Víctor Frankestein crece y se vuelve un experimentado cirujano que -desafiando los límites entre la vida y la muerte- crea una criatura ensamblada con restos de criminales y soldados de la Guerra de Crimea.
A pesar de medir cerca de dos metros – estatura real de Jacob Elordi, el actor que lo interpreta – este ser se parece a un niño creado por un hombre que nunca quiso ser padre. El resultado: Víctor replica los mismos métodos de enseñanza violentos que atormentaron su infancia.
El drama familiar es clave en el filme, Del Toro confesó que quería darle a la historia el giro de una telenovela mexicana; una en la que la premisa no es la ciencia descontrolada, como en el relato original de Shelley, sino el trauma generacional.
Lo hizo así porque sabe que ese tipo de relatos se entienden mucho mejor en el contexto latinoamericano. “Obviamente la sombra del padre se cierne de manera diferente en la familia latina” declaró el cineasta en una entrevista.

La huella de la paternidad latinoamericana también marcó la selección del actor que interpretó a Victor, el guatemalteco Óscar Isaac Hernández. Él recordó que su primer encuentro con Del Toro fue en una cena en la que ninguno de los dos tenía un proyecto en mente. "Me senté con él en su mesa de cocina comiendo comida cubana para llevar y durante aproximadamente dos horas hablamos en español sobre nuestros padres y sobre ser padres. Con lágrimas en los ojos, nos contamos nuestras historias de dolor, amor, perdón y esperanza". Al final, el director mexicano dijo: "Quiero que seas mi Victor."
Parte II: La historia de la Criatura
No existe una escuela que te enseñe a vivir”.
Charly García
Si Victor es el padre a la fuerza, la Criatura es el hijo que llegó al mundo sin ser pedido, sin nombre, sin familia, sin instrucciones. Su primera palabra: "Victor", funciona como el balbuceo inicial de un recién nacido llamando a quien lo trajo al mundo. Pero Victor, incapaz de verse como padre, interpreta ese sonido como evidencia de deficiencia intelectual. Ha fracasado. Su criatura -como él- no sirven a los ojos del padre. El abandono es total: Victor encadena a su engendro, intenta quemarlo y huye.
Mientras tanto, la Criatura encuentra a alguien que le enseña a leer, a hablar... Entonces descubre que no es un monstruo y logra verse como un niño asustado que está buscando su lugar en un mundo hostil. Por eso, cuando se reencuentra con Victor le reclama: "Si no me vas a otorgar amor, entonces me entregaré a la rabia". No es una amenaza, es una exigencia. Quiere ser reconocido como humano, reclama un lugar en el corazón del padre.
Resolución
‘Frankenstein’ no es solo una película sobre la paternidad desde los ojos de Guillermo Del Toro, es el punto final del uso de la paternidad como hilo conductor en sus películas: el Capitán Vidal como padrastro monstruoso en El laberinto del fauno, los huérfanos de El espinazo del diablo, Hellboy criado por un padre adoptivo, el Geppetto desgarrado de Pinocho.
El propio Del Toro confesó que ha llegado el final de su catarsis generacional. “No sé a dónde voy, pero voy a pensar sobre la vida desde una perspectiva diferente. He sido tantas cosas ya. He estado casado, divorciado, he sido amigo, hermano. He sido tantas otras cosas de las que me interesa hablar", declaró en una entrevista.
Qué mejor final para un tema que marcó toda una carrera que un filme que ha sido elogiado por su diseño visual con sets reales, nada de Inteligencia Artificial; la banda sonora de Alexandre Desplat, una musicalización épica y sinfónica que captura la tragedia de la historia, y la actuación de Jacob Elordi como ‘La Criatura’. Las cuentas entre Del Toro y su padre pueden darse por saldadas.

