
Como parte de la celebración de los 40 años de historia de Studio Ghibli, El viaje de Chihiro, dirigido por Hayao Miyazaki, se puede ver en pantalla grande en Ecuador.
Chihiro está recostada en el asiento trasero del carro de sus padres. Es evidente que no quiere estar ahí, pero a sus 10 años no tiene poder de decisión; se están cambiando de casa y eso significa cambiar de ciudad. Ella, la protagonista, está fastidiada porque ha dejado atrás a sus amigos y ahora deberá empezar su vida en una nueva escuela.
En 'El viaje de Chihiro', 2001, todo queda claro desde el arranque. No solo se trata de animación clásica, de los dibujos mano a mano, de 24 de esas ilustraciones unidas entre sí para crear la ilusión de movimiento por cada segundo. Se trata de un filme en el que todo se mueve como si estuviera coreografiado, como si el viento les estuviera dando una cadencia particular.
En el filme, al tomar un atajo para llegar a su nuevo hogar, los padres de Chihiro encuentran las ruinas de una ciudad resort, completamente olvidada. Se quedan de más, comen de más, su hija los ve convertirse en cerdos y descubre cómo, poco a poco, comienzan a aparecer espíritus a poblar esas ruinas, a llenarlas de vida. Ella y sus padres están atrapados en ese mundo de fantasía, está en Chihiro encontrar la salida y salvarlos.
'El viaje de Chihiro'
'El viaje de Chihiro' es una versión mucho más terrorífica de 'Alicia en el país de las maravillas'. Pero la dirección de Miyazaki, el estilo de los dibujos y el carácter fantástico de la historia disfrazan muy bien lo oscuro de la película: Chihiro es víctima de Yubaba, que la mantiene bajo su hechizo, para que vaya olvidando quién es.
Si se nombraran y describieran superficialmente a los seres que aparecen en esta película -si bien están basadas en figuras del folklore japonés-, estos parecerían salidos de pesadillas: sapos gigantes, una anciana inmensa con una cabeza muchísimo más grande que su cuerpo, un espíritu con varios brazos, una criatura fantasmal con una máscara que parece ser la de un asesino serial.
Quien ve la película lo sabe, se da cuenta. Pero la calidad de la puesta en escena -esos momentos en los que pasan muchísimas cosas en pantalla y todo se siente como lo más poderoso que se haya podido ver- hacen que la idea de la aventura tenga mucha más fuerza. Chihiro es una especie de heroína, tiene miedo, pero hace lo que debe hacer y eso es lo que Miyazaki buscaba: filmar una película con un personaje con la que se identificaran las más pequeñas.
En una entrevista para la clásica revista de anime y entretenimiento, Animage, de cara al estreno de la película en 2001, Miyazaki lo dejó en claro: “Creé una heroína que es una chica normal, alguien con quien el público pudiera simpatizar. No es una historia en la que los personajes maduran, sino una historia en la que recurren a algo que ya tienen dentro, sacado a relucir por las circunstancias particulares. Quiero que mis jóvenes amigos vivan así, y creo que ellos también tienen ese deseo”.
Hayao Miyazaki
- Animador desde temprana edad, Hayao Miyazaki conoció a su esposa Akemi Ota cuando ambos trabajaban en Toei Animation. Él ha asegurado que el nacimiento de sus hijos Goro y Keizuke fue la razón por la que se enfocó en hacer historias más para niños y jóvenes.
- Entre sus películas más importantes se encuentran 'Mi vecino Totoro' (1988), 'Porco Rosso' (1992), 'La princesa Mononoke' (1997) y 'El castillo ambulante' (2004).
- El 15 de junio de 1985, junto al director Isao Takahata y el productor Toshio Susuki, Miyazaki fundó Studo Ghibli.
- Su estilo de realización se basa en la paciencia, ya que se toma un montón de tiempo en hacer una película. 'El viaje de Chihiro' le llevó aproximadamente dos años y medio en terminar.
- En 2013, luego de 14 largometrajes, Miyazaki anunció su retiro de la animación. Pero en 2016 volvió a la carga y empezó a trabajar en su, hasta el momento, último trabajo. 'El niño y la garza', una película que le tomó casi siete años en finalizar -en medio tuvo que sortear la pandemia del coronavirus-. Con este filme también ganó un premio Oscar.
Algo de Studio Ghibli en Ecuador
Ver 'El viaje de Chihiro' en pantalla gigante es una deuda que hay que saldar. Este es un filme hecho para salas y ahora existe la oportunidad de hacerlo. Por motivo de celebrar los 40 años de existencia de Studio Ghibli, seis de sus películas más emblemáticas -cinco de ellas dirigidas por Hayao Miyazaki- se podrán ver en cines de Argentina, Bolivia, Chile, Perú y Ecuador.
El filme que nos cuenta la aventura de Chihiro en este reino de fantasía es el primero de la tanda y se podrá ver en cines durante agosto. ¿Por qué? Porque es un hito para la animación, uno que nació de las búsquedas de Miyazaki.
Como guionista y director sabía lo que necesitaba: “Habíamos hecho Totoro, que era para niños; 'El castillo en el cielo', en la que un niño se embarca en un viaje, y 'Kiki: entregas a domicilio', en la que una adolescente tiene que vivir consigo misma. No habíamos hecho ninguna película para niñas de 10 años, que se encuentran en la primera etapa de la adolescencia”.
La idea surgió de la cercanía. Durante algunos años, mientras vacacionaba con su familia en verano, en su cabaña en las montañas de la provincia de Shinano, en Japón, los acompañaban cinco niñas, hijas de familias amigas. Ahí se dio cuenta de que podía hacer algo para ellas.
En una de esas vacaciones, ellas dejaron unos mangas en la cabaña y él se dedicó a leerlos. La respuesta llegó por rechazo a lo que encontró: “Sentí que este país solo ofrecía cosas como enamoramientos a las niñas de 10 años, pero al observar a mis jóvenes amigas, sentí que eso no era lo que ellas apreciaban en sus corazones, ni lo que deseaban. Y entonces me pregunté si podría hacer una película en la que ellas pudieran ser las heroínas”, le dijo a Animage.
El animador japonés, nacido el 5 de enero de 1941 en Tokyo, Japón, empezó a escribir la historia y lo que tenía en papel era interminable: “Apenas comenzamos la producción, me di cuenta de que podría llegar a durar más de tres horas, así que cortamos varias cosas de la trama”, cuenta Miyazaki.
Pese a la impactante apuesta en la animación, el director consideró que este filme debía contarse desde cierta naturalidad. Por eso, decidió “hacer esta película desde la perspectiva de un hombre corriente, así que reduje al máximo los efectos visuales llamativos y la he simplificado”.
Steven Spielberg ha alabado su dirección, y decenas de directores que trabajan en el reino de la animación la han citado, a lo largo de 20 años, como punto de referencia para filmes como Coco y Turning Red. El viaje de Chihiro es una cátedra por sí sola y es la evidencia de que la animación clásica, incluso apoyada por el uso de computadoras, es mucho más poderosa si se trata de maravillar. No en vano, en la entrega de los premios Oscar de 2003, este filme se llevó el premio a mejor película animada. Si hay que ver una joya en salas de cine, que sea esta.

