
El 2024 dejó un regalo para los amantes de Bob Dylan: su drama biográfico 'A Complete Unknown'. Ahora que suena para los Premios Oscar le contamos más sobre el filme dirigido por James Mangold.
Cuando se consume biografías o su versión cinematográfica -el ‘biopic’- es necesario aceptar que incluye una buena parte de fábula. Ningún proceso de documentación, por riguroso que sea, puede exorcizar la fantasía que se filtra en cada página o escena.
Y en el caso del músico y compositor estadounidense Bob Dylan el influjo novelístico es mayor, toda vez que de su vida solo conocemos lo que ha querido contarnos y él, como cualquier bardo -de Minnesota o del Medioevo alemán-, ofrece poesía más que realidad…
'A Complete Unknown', filme dirigido por James Mangold, sigue sus 'años de formación', desde la llegada a Nueva York en 1961 hasta su separación de los cánones del folk para introducir elementos propios del rock durante el festival de Newport de 1965. Cuatro años que transformaron a un hombre anónimo del Medio Oeste estadounidense en una estrella, pero pagando el precio de la soledad.
Suze y Joan

En cierta medida, 'A Complete Unknown' podría ser dos cosas al mismo tiempo: una historia de formación y una de amor -o desamor- porque dos mujeres que se cruzan por la vida del Dylan veinteañero resultan cruciales para su crecimiento como artista. La primera es Joan Baez, cantante de folk por entonces mucho más famosa que él, y la segunda, la más importante acaso, es Sylvie Russo.
Y sobre esta última no encontrará usted ninguna referencia en las enciclopedias porque se trata de un personaje de ficción, eso sí, inspirado en una musa de carne y hueso llamada Suze Rotolo (1943-2011). Nadie ha revelado la razón de escoger un nombre de fantasía en lugar del verdadero, pero lo cierto es que excluirla de la 'biopic' era imposible pues ella fue decisiva para que Dylan alcanzara la confianza necesaria y escribiese sus propias canciones.
Él, con 20 años, conoció a Rotolo en Riverside Church al norte de Manhattan en el verano de 1961 y, como casi toda historia de amor que empieza en una iglesia, esta no terminó allí.
Suze era tres años menor que él, pero parecía lo contrario. Sus padres pertenecían a esa corriente de intelectuales de izquierdas que combatían al macartismo desde la prensa y los sindicatos. Así que, por formación, la muchacha era rebelde y aficionada a la contracultura.
De su mente Dylan extrajo el cine francés de la ‘Nueva Ola’, la pintura impresionista y el teatro dialéctico de Bertolt Brech. A cambio le ofreció poesía ‘beatnik’ y cantos de carreteras polvorientas del Estados Unidos profundo.
Se mudaron a un departamento con pinta de ratonera en 1962, escandalizando incluso a la familia roja de Suze. Como poseído, Dylan pasaba del amor a los cuadernos de notas sin recalar demasiado en el sueño, abandonando las viejas melodías folk por una música con sensibilidad histórica: sus versos empezaron a hablar de derechos civiles y del peligro de las armas.

Pero Suze sintió miedo de las llamas que salían de ese demonio creativo que ella misma había despertado de alguna forma, así que se fue a Italia. Dylan entonces escribió canciones heridas de muerte como 'Don't Think Twice, It's Alright': "una vez amé a una mujer, a una niña, me decían. Le di mi corazón pero ella quería mi alma…"
Y acaso para reclamarla, ella volvió. Eran los primeros meses de 1963 y juntos aparecieron de nuevo en las fotografías y hasta en las portadas de los discos de un Dylan que ya no era una joven promesa, sino un hecho indiscutible. Pero esa reconciliación fue el epílogo: en agosto del mismo año volvieron a separase por la infidelidad de Dylan con Joan Baez y el aborto involuntario de Suze.
El artista, un vez más, volcó su dolor en la música y sus versos se tiñeron de crueldad. Ella solo se defendió con el silencio y apenas un tiempo antes de morir escribió en sus memorias:
Bob era carismático: era un faro en la oscuridad pero también un agujero negro, requería un apoyo y protección constantes que yo no siempre podía dar, probablemente porque yo misma los necesitaba.
Y así es Bob Dylan: inasible, difícil, incapaz de inclinarse ante el amor y menos ante los reyes…
Ficha técnica
- Título: 'A Complete Unknown'.
- Año: 2024.
- Duración: 141 minutos.
- País: Estados Unidos.
- Dirección: James Mangold.
- Guion: Jay Cocks, James Mangold (basado en el libro: Dylan Goes Electric! de Elijah Wald.
- Reparto principal: Timothée Chalamet, Mónica Barbaro, Elle Fanning, Edward Norton y Boyd Holbrook.
- Sinopsis: historia del ascenso de Bob Dylan, desde un cantante de folk de 19 años a una estrella capaz de desafiar cualquier tradición musical.
Dylan mitológico
Por contradictorio que parezca, para hacer una buena película es necesario una gran banda sonora más que una serie de imágenes convincentes. En eso, James Mangold, el director de 'A Complete Unknown', es un experto y no solo por esta o por 'Walk the Line', la ‘biopic’ sobre Johnny Cash y June Carter, sino por 'Logan', donde la desesperación de un superhéroe en declive se ‘siente’ a través de los oídos.
Por otro lado, al hablar de un filme basado en la vida de un cantautor la música parece obvio; el problema es que las letras de Bob Dylan no encajan con facilidad en cualquier lado: su poesía, a caballo entre la nostalgia y la protesta, debe incluirse con cuidado y en el momento preciso.
Así lo entiende Mangold, quien, por ejemplo, hace que Joan Baez huya del inminente apocalipsis nuclear mientras suena 'Masters of War' o que la primera pareja de Dylan, Sylvie Russo, diluya su pasión al tiempo que los otros dos ronronean 'It Ain't Me Babe'.
Las canciones, entonces, llevan al espectador de la mano por la mitología de ‘Bob Dylan’ porque su vida está codificada en un pentagrama y su personalidad es la de un semidiós lánguido como una nube que se les escapa por igual a público, amantes y amigos. 'A Complete Unknown' no es un musical, pero casi…
Y este retrato de celuloide parece que logró destapar 'uno' de los rostros del musico porque refiriéndose al actor que lo interpreta, Timothée Chalamet, escribió en X: “(él) es brillante, así que estoy seguro de que va a ser completamente creíble como yo. O como un yo más joven. O como 'algún otro yo'…”
Así somos los humanos: una colección de máscaras que cubren infinitas rajaduras y el material usado para fabricarlas es lo único que difiere; en el caso de Dylan este es poesía y música pura.
Más películas nominadas al Oscar en Mundo Diners
- ‘Cónclave’: rituales intrigas y un ‘ousider’.
- A favor de ‘Emilia Pérez’.
- En contra de ‘Emilia Pérez.
- ‘Dune: parte 2’: solemne, pero más emocionante.
- 'La sustancia’, ¿comedia o tragedia existencial?
- 'El Brutalista': a lo grande.


