
Hablar de salud mental en estos tiempos ya no es una rareza sino una necesidad. Daniela Peña y Katty Zuleta lo saben, por eso decidieron filmar ‘Atempo’, un cortometraje en el que el cine y el teatro gestual se unen para reflexionar sobre la ansiedad y la depresión.
‘Atempo’
Martín tiene una pasión: los títeres. A través de ellos crea mundos para entretener a los niños. Lo hace junto a Violeta, su pareja. En apariencia, todo va bien entre ellos, pero a él le cuesta expresar sus emociones. Muchas veces ni siquiera comprende lo que le pasa. Con el tiempo, su ansiedad y su depresión crean una distancia insalvable entre los dos.
Él deja de ir al taller, de títeres y ya no da funciones para los niños. Cuando ella se va de su lado viene lo peor: el insomnio se instala y la depresión se agudiza. Martín se convierte en una especie de zombi que deambula sin rumbo dentro de su propia casa. Su mirada siempre está perdida y sus movimientos son mecánicos, como los de un robot.
El único con el que interactúa es Martinetto, una marioneta que parece su clon. Como muchas personas que viven con ansiedad y depresión, Martín no tiene acceso a terapia (una necesidad y un derecho que debería ser prioridad en cualquier sociedad), así que el único camino que encuentra para reencontrarse con su niño interior es el arte.

Daniela Peña, guionista y directora de ‘Atempo’, está convencida de que el arte puede ayudar a las personas con problemas de salud mental. “Hace algunos años -cuenta- me mudé a Buenos Aires y por mucho tiempo viví con depresión. Ahí descubrí que el cine, que es una de mis pasiones, me podía salvar un poco todos los días”.
Otra de sus pasiones es el teatro gestual. Esa es la razón por la que el cortometraje no tiene diálogos y sí mucho trabajo corporal. Martín -interpretado por Francisco Arias- solo se comunica por medio de los movimientos de su cuerpo y los gestos de su cara. Al inicio de una manera un poco torpe, pero al final con mucha soltura.
'Atempo'
La próxima proyección del cortometraje será el viernes 30 de agosto, a las 20:00, en la Casa de las Culturas del barrio San Marcos (Centro Histórico).

Más allá del cine
Para Katty Zuleta, productora de ‘Atempo’, es importante que desde el cine y desde otras artes se siga hablando sobre salud mental, porque todavía hay estigmas alrededor del tema. Antes del cine estudió Psicología y entendió que la mente es frágil y que cualquier persona puede transitar o vivir de forma permanente con ansiedad o depresión.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lo tiene claro. Los trastornos de salud mental aumentan el riesgo de otras enfermedades. La depresión ocupa la principal posición entre los trastornos mentales, es dos veces más frecuentes en mujeres que en hombres; y el gasto público en salud mental en toda la región asciende apenas al 2%.
–Si como sociedad -dice Zuleta- pusiéramos un poco más de atención sobre la salud mental, tendríamos adultos con menos riesgos de caer en algún tipo de trastornos. De ahí, el énfasis que ponemos en que Martín se vuelva a conectar con su niño interior.
En una sociedad globalizada como la del siglo XXI, los trastornos en la salud mental encuentran detonantes en todas partes, incluso en la tecnología. En el libro ‘Mundofiltro’, el periodista estadounidense Kyle Chayka habla sobre la ansiedad algorítmica producida por la paranoia que generan los algoritmos de las redes sociales.
En este contexto, cada 10 de octubre la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra el Día de la Salud Mental. Este año está dedicado a defenderla como un derecho humano universal. Si bien Martín, el personaje de ‘Atempo’, encontró una alternativa en el arte, hay que ser conscientes de que no todos corren con la misma suerte.

