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El francotirador, o la boda y el funeral

por Redacción Mundo Diners

Por Gonzalo Maldonado Albán
Edición 457-Junio 2020 

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No es coincidencia que el filme empiece con una boda y termine con un funeral. Son los dos ritos ancestrales más importantes de la cultura humana; los que, desde siempre, han suscitado las más hondas emociones en las personas. Cada boda y cada funeral evocan esos dos hechos —el amor y la muerte— determinantes en el destino de cualquier ser humano; dos hechos que, al parecer, jamás podremos descifrar ni aceptar por completo.

En The Deer Hunter o El francotirador Michael Cimino acomete la empresa de indagar el estado de aquellos dos ritos y lo que encuentra es nada halagador. La boda de Steven (uno de los tres protagonistas de la historia) es retratada con el ojo de un documentalista. Durante casi una hora de las tres que dura la película, Cimino muestra los detalles de un matrimonio cristiano-ortodoxo cuyo intrincado ceremonial mágico es envilecido después por las costumbres de la era industrial.

De esta forma, el rito del amor puro que se celebra en una iglesia, con coros, velas y coronas, termina convirtiéndose en una borrachera más de unos jóvenes desaliñados que se han enlistado en la guerra de Vietnam y que, para celebrarlo, se van a cazar alces en una montaña de por allí cerca.

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El funeral de Nick —el segundo de los protagonistas— es conmovedor pero por las emociones indiferentes que suscita en sus participantes. Todos ellos —jóvenes todavía— no saben qué pensar de la muerte atroz de su amigo que se suicidó jugando a la ruleta rusa en Saigón y no peleando contra el enemigo. No saben de qué forma consolarse, así que echan mano del más banal de los artificios: con voz desafinada y apenas audible cantan God Bless America, un himno repleto de lugares comunes sobre la patria.

En medio de estos dos episodios, la película muestra el terrible sufrimiento que viven los tres muchachos —Steven, Nick y Michael, este último protagonizado por Robert de Niro— cuando caen en manos del Vietcong. Las escenas de violencia física y sicológica son cruelísimas y totalmente creíbles, seguramente porque fueron filmadas con cierta desprolijidad, con gritos que se entrecruzan a la vez y mucho ruido de fondo.

Una boda y un funeral son los dos escenarios que Cimino utiliza para mostrar nuestra ineptitud para entender hechos fundacionales como el amor y cataclísmicos como la muerte. Nos queda la impresión de que han perdido sentido en estos tiempos de excesiva mecanización, o, alternativamente, que necesitamos de nuevos ritos que nos permitan interpretar qué mismo es eso que llamamos amor y de qué manera aceptamos ese hecho inevitable que es la muerte.

The Deer Hunter (1978)

Dirigida por Michael Cimino, es considerada una de las cien mejores películas de la filmografía estadounidense.

Fue protagonizada por Robert De Niro, John Savage y Christopher Walken, quien ganó un Óscar por su actuación.

Se la acusó de mostrar un retrato falso de los combatientes vietnamitas, pero fue un éxito de crítica y de taquilla.

En español se llamó El francotirador.