Dieta keto: ventajas y desventajas

Fotografías: Shuttersock.

Dejar los carbohidratos y comer más grasas y proteínas es la propuesta pero, ¿qué tan buena idea es?

Comer proteínas y grasas saludables dejando los carbohidratos de lado es la propuesta de la popular dieta keto. ¿Cuál es la lógica detrás de ella? Funciona así: como el aporte calórico viene mayoritariamente de las grasas, esto hace que el hígado cree un compuesto llamado cetona, o cuerpos cetónicos, que se aumenta en la sangre, con el fin de que las grasas sean utilizadas como fuente de energía, lo que se traduce en pérdida de peso.

Como siempre, lo fundamental es consultar con el especialista, pues solo un nutricionista podrá asegurarle que este régimen es el adecuado para usted según sus necesidades.

¿Qué se puede comer en esta dieta? La lista de alimentos permitidos incluye mantequilla, aceite de oliva, queso, pescados, mariscos, carnes, aves, huevo y verduras. Es necesaria una buena hidratación, preferiblemente con agua, café o té. 

¿Qué no se puede comer? Se recomienda evitar alimentos que contengan carbohidratos como la fruta y jugos, papa, pasta, arroz, pan, chocolate o alimentos con azúcar natural o añadida.

En porcentaje la estructura diaria de alimentación bajo la dieta keto sería así: 

  • Carbohidratos 10 %
  • Proteínas 20 %
  • Grasas 70 %

Ventajas

Según un estudio de la Universidad de Morelia (México), entre las ventajas de la dieta cetogénica se encuentran las siguientes: 

  • Tiene un mayor efecto saciante, lo que puede disminuir la ingesta calórica.
  • No afecta el perfil lipídico e incluso puede ayudar a mejorarlo. 
  • Tiene buenos efectos en enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2, la epilepsia y las enfermedades cardiovasculares.

Desventajas

Sin embargo, las desventajas también son varias, de acuerdo con el mismo estudio:

  • Limitación de la ingesta de vitaminas, minerales y fibra, que son muy importantes para el funcionamiento correcto del organismo.
  • Efectos adversos como estreñimiento, halitosis, diarrea, astenia, calambres. 
  • Su seguimiento no es más fácil y requiere tener conocimiento sobre la composición de los alimentos para no ingerir más carbohidratos de los permitidos.
  • Además, no todas las personas pueden utilizar este tipo de dietas, ya que aquellas que tienen enfermedades cardíacas o del hígado tienen mayores riesgos por el alto contenido de grasas que puede comprometer el funcionamiento del corazón.
  • En algunos estudios se observó un deterioro en la cognición con el uso de las dietas cetogénicas, especialmente en los siguientes parámetros: poder de atención, velocidad de la memoria, entre otros.

Los diagnósticos coinciden en que los esfuerzos por mejorar los tratamientos para el sobrepeso deben centrarse más en lograr una mejor adherencia al plan alimenticio que en alterar la composición o distribución de los macronutrientes de la dieta. Pero si en todo caso usted ha decidido probar, lo primero es consultar con el especialista.

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